Las asociaciones militares exigen a Defensa "transparencia informativa" y protección frente al coronavirus

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Las asociaciones militares exigen a Defensa "transparencia informativa" y protección frente al coronavirus
Foto: Iñaki Gómez

Más de 90.000 militares han luchado, hasta ahora, contra la pandemia de coronavirus en España. Combaten al virus con espíritu y vocación de servicio a España, sin cobrar horas extras ni pagas excepcionales por su despliegue, pero a veces sin la protección adecuada. Las principales asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas, Asfaspro, AUME y ATME, ya han pedido al ministerio de Defensa una «mayor transparencia informativa» en los datos sobre militares afectados por coronavirus y han solicitado al organismo presidido por Margarita Robles que se siente con ellos para atajar la actual problemática que afecta a sus miembros.

Los militares combaten al coronavirus en primera línea, por lo que están muy expuestos al virus. A pesar de ello, el Gobierno no los reconoce como «personal de alto riesgo», y Defensa no aporta datos concretos sobre el número de militares infectados, lo que repercute en una mayor peligrosidad de su trabajo y puede afectar a sus familiares y a personas a las que ayudan, según las asociaciones castrenses y tal y como nos lo confirma Miquel Peñarroya, presidente de la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro).

Las asociaciones dicen ser conscientes del necesario esfuerzo que deben afrontar las Fuerzas Armadas para hacer frente a la actual situación pero defienden que no se pueden olvidar las situaciones de «desprotección» a las que están sometidos los militares «en muchas de sus actuaciones, tanto fuera como dentro de los cuarteles».

Las claves

Falta de transparencia: Los sindicatos y asociaciones de Policía Nacional, Guardia Civil y el Ejército cifran en más de 14.000 las bajas que han registrado estos cuerpos por contagios por coronavirus. Sin embargo, las asociaciones militares reclaman una mayor «transparencia informativa» a Defensa. «No es solo una preocupación por nuestro personal, también por sus familiares y por el resto de ciudadanos, ya que si el personal que está actuando está contagiado, mal vamos», nos asegura Peñarroya.

Material adecuado: «En Asfaspro no hemos recibido quejas sobre el material, pero eso no significa que haya material –guantes y mascarillas adecuadas–, o que lo haya habido desde el principio», nos cuenta Peñarroya. «Esto tiene una explicación muy sencilla: los militares nos preparamos para el combate, y uno combate con lo que hay. Nosotros estamos para cumplir una misión con lo que tengamos, Por eso no ha habido quejas».

El presidente de Asfaspro reconoce que es ahora cuando empieza a haber material, y que hace 15 días la situación era muy distinta y se se podían ver imágenes de militares patrullando sin mascarillas ni guantes.

Protección laboral: las asociaciones denuncian dificultades en la implementación de los procedimientos y medios de protección frente al coronavirus. «Hay constancia de que en la estructura de protección de riesgos laborales en las Fuerzas Armadas no está al 100%, no están todos los puestos cubiertos», asegura Peñarroya.

Aquí entra en juego ISFAS, el organismo que se encarga de la gestión del régimen especial de la Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y por tanto del estado de salud de los militares. «Hemos recibido quejas de compañeros que se han dirigido a los teléfonos que se habilitaron para el coronavirus. Les preguntaron cómo se encontraban y que les volverían a llamar, pero nunca recibieron esa llamada», señala Peñarroya. «Después, descubrimos que esos militares no estaban en la base de datos y no les habían podido llamar porque sus apellidos no aparecían en la base de datos. Lo pusimos en conocimiento del ministerio de Defensa para que moviera ficha, pero no hemos recibido respuesta».

Baja «en acto de servicio» y «personal de alto riesgo»: la ausencia de test entre los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado –militares, policías y guardias civiles– ha ocasionado que que haya más de 14.000 bajas por síntomas de coronavirus en estos cuerpos, según aseguran sindicatos y asociaciones de Policía Nacional, Guardia Civil y el Ejército. Todos ellos han pedido al Gobierno que califique a sus miembros como «personal de alto riesgo» al estar en la «primera línea» de la batalla contra este virus, y que se declare «acto de servicio» la baja de los compañeros infectados.

«Nosotros consideramos que si alguien se infecta mientras está trabajando, es de lógica que sea considerado en acto de servicio. No está ahí de vacaciones, está cumpliendo su labor», dice Peñarroya.

Reconocimiento profesional: ahora mismo, la principal misión de los militares españoles es en territorio nacional, y están más visibles mediáticamente que nunca. En territorio nacional, como es normal, no hay plus de extraterritorialidad, por lo que los militares desplegados no cobran ni un euro más por su trabajo ni por sus horas extras. «No es la hora de pedir dinero», dice Peñarroya, que asegura que desde las asociaciones militares quieren reivindicar «la profesionalidad de los hombres y mujeres que formamos las FAS  hoy en día. Actualmente no se nos reconoce nuestra formación y se nos ningunea con nuestro sueldo».

«Parece que no se quiere ver que en 2020, las Fuerzas Armadas de España son las Fuerzas Armadas de un estado democrático, y que la mayoría de sus componentes actuales entraron a formar parte de ellas durante la democracia».