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Los jóvenes españoles se preocupan por los grandes retos, pero no creen que los políticos tengan la solución

Foto: Victor Lerena | EFE

El estudio ‘Jóvenes, Internet y Democracia’ analiza la desafección política, el consumo de medios y fake news y el papel político de las redes sociales entre los jóvenes españoles entre 18 y 34 años. Codirigido por la Fundación Felipe González y la Fundación de Estudios Progresistas Europeos (FEPS) y elaborado por la agencia de investigación 40db , sus conclusiones se presentaron este jueves en el CaixaForum de Madrid. Casi la mitad de los que llenaban las butacas eran millennials.

Los jóvenes españoles tienen más cosas comunes entre ellos que aspectos que los diferencian. Lo primero en lo que coinciden es en sus valores. “Viven en una etapa de cambio, pero con las ideas claras” y sus valores son “postmaterialistas”, según explica Belén Barreiro, investigadora y directora del estudio. Su grado de tolerancia es más alto que en otras capas de la sociedad y son, por lo general, más honestos y abiertos a la diversidad. Entre sus mayores preocupaciones está la privacidad en internet. Piden un marco ético y legal que limite el alcance de las redes en la vida íntima.

“No nos representan”, eslogan del 15M, es también el lema del pensamiento de los jóvenes españoles respecto a los políticos. Se quejan de la falta de empatía, causa de que vean la política como algo ajeno. Entre sus respuestas, se ven frases como: “Los políticos hablan para personas de entre 40 y 50 años que son abogados o profesionales de sectores así”.

Además de la privacidad online, les preocupa la igualdad de género, el cambio climático y la justicia social. Están determinados a acabar con la desigualdad. Sin embargo, cuando hablan de las soluciones a estos problemas, no consideran que estén hablando de política. Para ellos, el gobierno “se dedica a hacer ruido y gestiones del día a día, no a la resolución de grandes retos”.

Con respecto al cambio en el escenario político español de los últimos cuatro años, no consideran que los partidos nuevos sean la solución. Los ven como más de lo mismo y creen que no les han acercado a la política.

Sin embargo, esta desafección no se traduce en un apatía general. Los jóvenes españoles, según ha concluido el estudio, son activistas. Solo el 28% de los encuestados ha declarado no haber participado en ningún tipo de protesta. Además, a pesar del sentimiento de orfandad predominante, un 70% de ellos se informa sobre el escenario político al menos una vez a la semana. Su fuente primordial de información es YouTube. Con respecto a esto, casi tres cuartas partes de los jóvenes desconfían de la información política a causa de las fake news, lo que afecta tanto a medios tradicionales como a nuevos.

La democracia se lleva el premio a mejor sistema de gobierno, pero los jóvenes son muy críticos con su funcionamiento e instituciones. De entre todas ellas, la Unión Europea es la única que consigue el aprobado en una puntuación sobre diez. La monarquía suspende con un dos.

Sus referentes van desde personajes de series hasta deportistas, pero muy pocos son políticos. Cuando se les pide que describan su partido ideal, ingredientes como democracia directa, igualdad y equidad son algunos de los más presentes en la receta.

El estudio concluye con una división de los jóvenes españoles en cuatro grupos según su relación con la política:

  • Los prosistema, jóvenes acomodados, informados y conservadores. Más hombres que mujeres. Creen en el sistema y se sienten representados pero son críticos con su funcionamiento. Las fake news no les preocupan tanto, confían mucho en sí mismos y en su capacidad para detectarlas, lo que les hace a la vez más vulnerables. Son los jóvenes más proclives a votar a Vox.
  • En el otro extremo, los utópicos. Progresistas informados, cultos. Creen en una implicación política diaria y por medios no sólo convencionales. Preocupados por las fake news, son más críticos a la hora de informarse. Quieren una democracia más participativa. Abundan entre los votantes de Unidas Podemos
  • A los moderados les importa la política, pero no son activistas. Son digitales, materialistas y se informan ocasionalmente. Son los que menos desconfían de la información que reciben. La precariedad laboral les preocupa. Están más presentes entre los votantes del PSOE y Ciudadanos.
  • Los alejados de la política son jóvenes con peor situación socioeconómica que el resto de los grupos. Se sienten defraudados y olvidados. No se informan ni participan. No se sienten políticamente competentes. Como resultado tienden a, directamente, no votar.