Los lobos son más colaboradores entre ellos que los perros, según un informe

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Los lobos son más colaboradores entre ellos que los perros, según un informe
Foto: DANIEL BECERRIL| Reuters

El perro puede ser el mejor amigo del hombre, pero con sus semejantes, no lo es tanto. Un nuevo estudio publicado en Science Magazine expresa que, al contrario de los perros, los lobos -aunque no son una mascota recomendada para los seres humanos- son mejores compañeros entre ellos y juegan mejor en equipo ya que no han evolucionado para evitar conflictos, cosa que sí han hecho los perros.

Este análisis, realizado por instituciones de Austria, ha puesto en tela de juicio la suposición -largamente sostenida- de que la domesticación fomentó a individuos más colaboradores.

«El estudio es una primera prueba en la comparación experimental de la capacidad de los lobos y los perros para cooperar con sus compañeros de grupo», dice Brian Hare, experto en cognición de perros de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, quien no estuvo involucrado en el trabajo.

Tendemos a pensar en perros como jugadores de equipo porque trabajan con nosotros para cazar, rescatar a personas atrapadas, criar ganado y jugar, señala la revista. Pero aunque los perros pueden entrenarse fácilmente para trabajar con las personas, es mucho más difícil conseguir que trabajen con otros perros.

Sarah Marshall-Pescini, una psicóloga de la Universidad de Viena, ha sido la impulsora del estudio. Se asoció con investigadores del Wolf Science Center en Ernstbrunn (Austria) donde unos perros y lobos son criados bajo condiciones similares, con atención médica y algo de entrenamiento diario.

Allí, los estudiosos probaron grupos de perros o lobos en un ejercicio que también se utilizó para estudiar el comportamiento cooperativo en chimpancés.

Pusieron comida en una bandeja sujeta a dos cuerdas, pero los animales solo podían obtener la comida si el otro tiraba de una cuerda diferente al mismo tiempo.

Marshall-Pescini y sus colegas evaluaron cuidadosamente el comportamiento de los animales antes, durante y después de la primera prueba, así como en pruebas posteriores. Tanto los lobos como los perros tenían curiosidad por las bandejas de comida, pero mientras que los perros se acercaban a la comida (uno a la vez), los lobos rara vez esperaban su turno.

Esto se ha visto en estudios anteriores: «Los lobos discutirán sobre los alimentos pero también se alimentarán al mismo tiempo, (pero) los perros simplemente evitarán el potencial conflicto», explica Marshall-Pescini.

En el nuevo análisis, los lobos se mostraron más propensos a tirar de la cuerda al mismo tiempo, al saber que este trabajo en equipo era el secreto de su éxito, informan hoy Marshall-Pescini y sus colegas en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Marshall-Pescini, insiste en que parece que a medida que los lobos fueron domesticados, su tendencia natural a cooperar cambió de otros animales a humanos. «Los perros fueron criados para llevarse bien con nosotros y para prestar mucha atención a nosotros, pero no necesariamente para cooperar de la forma en que lo hacen los lobos», concluye Frans de Waal, un primatólogo de la Emory University en Atlanta que tampoco estuvo involucrado en el estudio.