Los restauradores del Prado, Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales

Cultura

Los restauradores del Prado, Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales
Foto: Taller de Restauración del Museo del Prado

El área de Restauración del Museo Nacional del Prado ha recibido el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales 2019. Este premio, concedido anualmente por el Ministerio de Cultura y Deporte, está dotado con 30.000 euros.

El jurado ha destacado “una trayectoria profesional marcada por la calidad del trabajo llevado a cabo desde la creación de la institución, en el bicentenario de su constitución. Se galardona especialmente la multidisciplinariedad del equipo humano, integrado mayoritariamente por mujeres, así como los criterios y metodología que han guiado la intervención en la práctica totalidad de la colección de obras de arte del museo. El jurado premia también la singularidad y alcance del proyecto didáctico y pedagógico desarrollado por el Área de Restauración. Asimismo se reconoce la complejidad del trabajo ejecutado, habida cuenta de la problemática laboral que el sector de la restauración presenta en la actualidad”.

Desde su creación el 19 de noviembre de 1819, las funciones de conservación y restauración en el Museo Nacional del Prado se consideraron imprescindibles.

Los trabajos de restauración durante la primera mitad del siglo XIX no solo se centraron en las pinturas del museo sino que también fueron restauradas obras pertenecientes a la Corona en los diferentes Reales Sitios.

Durante la Guerra Civil, el taller de restauración del museo llevó a cabo los trabajos más urgentes para garantizar la salvaguarda de las obras. En este periodo y bajo la dirección de Jerónimo Seisdedos, el museo prosiguió con su labor de conservación y salvamento del tesoro artístico. La actividad tras la guerra continuó en los talleres a pesar de la precariedad y las dificultades materiales.

Durante los últimos 40 años la tarea del Área de Restauración ha sido inmensa. La importancia y el elevado número de obras en las que se ha intervenido permiten al visitante actual, hacer un recorrido por las salas del Prado disfrutando de sus colecciones en el más óptimo estado de conservación. Es reconocido internacionalmente como un museo donde la técnica de los artistas se muestra al espectador en el estado más próximo al original.

Paralelamente a las actividades propias de la restauración, se ha realizado una importante tarea de formación de jóvenes restauradores nacionales e internacionales.

El jurado ha estado presidido por Román Fernández-Baca Casares, director general de Bellas Artes, y ha actuado como vicepresidente José Javier Rivera Blanco, subdirector general del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).