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Ecuador

Miles de personas piden el cese de la violencia en Quito con una cacerolada tras el toque de queda

Foto: Dolores Ochoa | AP

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha decretado el toque de queda y la militarización en el distrito metropolitano de Quito para ayudar a las fuerzas de seguridad a sofocar las protestas contra el decreto que elimina el subsidio a los combustibles.

“He dispuesto el toque de queda y la militarización del Distrito Metropolitano Quito y valles. Empezará a regir a las 15.00 (20.00 GMT). Esto facilitará la actuación de la fuerza pública frente a los intolerables desmanes de violencia“, dijo el presidente en un mensaje por redes sociales.

Los ciudadanos han respetado el toque de queda, pero se han hecho oír horas después de su comienzo con una sonora cacerolada desde sus casas, con la que han reclamado el fin de la violencia en Quito. Al principio, solo unos pocos ciudadanos se han sumado a la protesta, que había sido convocada a través de las redes sociales, pero poco después se ha unido más gente para participar en esta peculiar manifestación para reclamar la paz.

Este ha sido el último episodio de una jornada complicada para Quito, que amaneció el sábado con el centro histórico casi sitiado por los manifestantes y ha vivido nuevos enfrentamientos entre estos y los policías.

A pesar de que la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que lidera la protesta, aceptó a mediodía ir a un diálogo con Lenín Moreno, los disturbios se extendieron por toda la ciudad por parte de grupos ajenos a los nativos.

Los manifestantes violentos tomaron a la fuerza la sede de Controlaria, que fue incendiada, e intentaron hacer lo propio con un canal de televisión y un periódico nacional.

Estas protestas comenzaron el 3 de octubre contra las medidas de austeridad económicas adoptadas por el Gobierno, especialmente la eliminación de los subsidios a los combustibles, como parte de las condiciones puestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras instituciones para un crédito de 10.000 millones de dólares.