El peruano Lucas Barrón, primer participante con síndrome de Down en competir en el Dakar

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El peruano Lucas Barrón, primer participante con síndrome de Down en competir en el Dakar
Foto: Ernesto Arias

El peruano Lucas Barrón está haciendo historia en la 41ª edición del rally Dakar, que arrancó este lunes en Lima. Barrón es el primer copiloto con síndrome de Down que participa en esta competición, una de las carreras más exigentes del planeta.

Nacido en Lima, Lucas Barrón, de 25 años, acompaña como copiloto a su padre Jacques Barrón, un ingeniero de 55 años. «Esta carrera es buenaza para mí. Será fácil porque sabemos la ruta», declaró a la agencia AFP antes de comenzar la carrera. Tras practicar natación, fútbol, ciclismo, surf y esquí acuático, Lucas siente que está «preparado y capacitado para superar las dunas del desierto».

Sin grandes patrocinadores y con una preparación de año y medio, padre e hijo compiten en la categoría SXS de la prueba con un vehículo Polaris RZR 1000 Turbo, un pequeño UTV arenero que compró Jacques Barrón por unos 30.000 dólares.

Apasionado del rock y el hip hop, Lucas se encarga de estar al tanto de cualquier fallo mecánica y del estado de la ruta. «Los ojos de Lucas serán los ojos del carro para evitar impactar con otro carro o cualquier objeto», aseguró Jacques, que ya participó en el Dakar en cinco oportunidades.

Pero esta no es la primera vez que Lucas Barron se enfrenta al desierto peruano. En septiembre fue copiloto de su padre en el Dakar Series-Desafío Inca,  carrera preparatoria al Dakar 2019, que se corrió en las dunas de Ica, al sur de Perú. El equipo Barrón x 2, como lo bautizaron, finalizó séptimo en esa competencia.

La edición 2019 del Dakar es la más atípica, debido a su corta duración, a que se disputa casi íntegramente sobre arena y dunas y por que se realiza por primera vez en un solo país, en Perú. Hasta el 17 de enero, 138 motos, 96 coches, 41 camiones, 33 UTV (vehículos utilitarios todoterreno) y 29 quads darán una gran vuelta al desierto costero que se extiende entre los Andes y el Océano Pacífico.

En total son más de 5.000 kilómetros de recorrido, casi 3.000 de los cuales son cronometrados.