Piden 45 años de cárcel para un sacristán acusado de abusar de tres monaguillos

Política y conflictos

Piden 45 años de cárcel para un sacristán acusado de abusar de tres monaguillos
Foto: Google Maps| Google Maps

La Audiencia Provincial de Murcia juzga este jueves a un sacristán de Cieza (Murcia) acusado de la presunta violación de tres monaguillos, menores de edad en el momento de los hechos, entre los años 1999 y 2003, y para el que el Ministerio Fiscal pide 45 años de cárcel. Se trata de F.J.R., para el que la fiscalía reclama igualmente indemnizaciones para los perjudicados, que eran menores de edad cuando ocurrieron los hechos, que suman 170.000 euros, han indicado a Efe fuentes cercanas al caso.

Lo más importante: según la acusación, el acusado mantuvo, de manera reiterada, relaciones sexuales de diverso tipo con los monaguillos, lo que hizo prevaliéndose de su condición de sacristán y ganándose su favor con la entrega de regalos. Afirma también la fiscalía que si los niños no accedían a sus requerimientos sexuales los amenazaba, presuntamente, con no dejarles ayudar en misa ni salir en las procesiones.

F.J.R. está acusado de un delito continuado de violación y tres delitos continuados de agresión sexual. Según La Opinión de Murcia, los exmonaguillos lamentan que no se siente en el banquillo de los acusados el cura que entonces ejercía en la parroquia, a quien las tres supuestas víctimas coinciden en señalar como encubridor del sacristán. También protestan por que el Obispado nunca haya tomado medidas contra este religioso, que hoy vive en otra localidad de Murcia junto a su familia, mientras que sí apartara al sacristán cuando las acusaciones salieron a la luz.

Las tres supuestas víctimas no denunciaron lo ocurrido hasta el año 2015. Al menos uno de estos jóvenes tuvo no solo que acudir a terapia psicológica, sino que se vio obligado a abandonar Cieza ante las «amenazas» de un vecino de la localidad, que no creía su acusación. «Ya gané un juicio por amenazas de muerte contra un amigo personal del sacerdote y el sacristán, un cazador que me amenazó con su escopeta y me dijo que me tenía que matar», ha relatado el joven al citado diario murciano.