Termina la pesadilla del hombre belga que recibía pizzas que no pedía

Por: The Objective

Sociedad
Termina la pesadilla del hombre belga que recibía pizzas que no pedía
Foto: Vitalii Chernopyskyi| Unsplash

Jean Van Landeghem, el señor belga de 65 años que llevaba años recibiendo pizzas de un remitente desconocido en su domicilio, sin haberlas pedido, asegura que la pesadilla ha terminado: no recibe ninguna desde hace seis meses.

En contexto: tras nueve años recibiendo las pizzas a cualquiera hora del día y haberse convertido en un auténtico personaje mediático, Jean Van Landeghem reconoce no estar del todo tranquilo y teme que lo que empezó como una broma pueda volver a suceder. 

«Afortunadamente, desde la cobertura mediática del asunto, ha habido una calma total. Parece que el autor se asustó con todo el ruido que hizo, pero también porque atrajo la atención de la Policía», ha comentado el afectado al medio 7sur7.

Sin embargo, a pesar de llevar medio año sin recibir ninguna pizza, Van Landeghem sigue teniendo secuelas psicológicas y reconoce que le está costando recuperar la tranquilidad: «No he encontrado la serenidad. Seis meses sin nada y aún así, con cada motocicleta que pasa, con cada coche que se detiene frente a mi casa, empiezo a temblar como una hoja», ha explicado al medio anteriormente citado.

Van Landeghem encuentra dos posibles explicaciones al cese del envío de pizzas a su domicilio: «O bien el autor ha dejado de hacer pedidos en mi nombre, o bien las pizzerías han tomado mi nombre y dirección y las han puesto en la lista negra».

«Me gustaría saber quién me ha estado volviendo loco todo este tiempo. Y quienquiera que lo haya hecho se arrepentirá», comentó Van Landeghem en el mes de junio. Por su parte, la Policía encargada del caso tiene ya varias líneas de investigación abiertas sobre quién puede estar detrás de este acoso, que ha dado la vuelta al mundo.

Entre los sospechosos se encuentra una pareja de amigos de Landeghem que también habría sufrido este tipo de entregas indeseadas durante años. «La Policía está acusando a mis amigos o a sus hijos de ser responsables de todo lo ocurrido, tanto de las entregas en mi casa como en la suya», ha explicado el belga, quien considera que tiene que tratarse de un error.