Trump busca el voto de las mujeres conservadoras en una gran marcha antiabortista

Política y conflictos

Trump busca el voto de las mujeres conservadoras en una gran marcha antiabortista
Foto: Patrick Semansky

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca respaldo para las próximas elecciones. Este viernes ha pedido el voto de las mujeres conservadoras que se oponen al derecho a abortar, en un discurso convertido en mitin electoral durante la mayor marcha antiabortista que se celebra anualmente en el país.

Trump se ha convertido en el primer presidente estadounidense en dar un discurso ante la «Marcha por la vida«, una manifestación que desde hace más de cuatro décadas reúne anualmente en el corazón de Washington a miles de familias y fieles de congregaciones religiosas contrarias al derecho al aborto, garantizado en Estados Unidos, desde 1973.

«Los niños no nacidos nunca han tenido un defensor tan firme en la Casa Blanca», ha proclamado Trump ante un mar de simpatizantes que le jaleaban, algo poco habitual en un Washington demócrata. «Los demócratas vienen a por mí porque estoy luchando por ustedes, estoy luchando por aquellos que no tienen voz. Y ganaremos, porque sabemos cómo ganar».

El mandatario ha añadido: «Hoy, millones de mujeres extraordinarias en todo Estados Unidos están usando el poder de sus votos para luchar por el derecho a la vida».

Trump, que hace solo dos décadas se declaraba «muy a favor» del derecho de las mujeres a decidir sobre su embarazo, vio en 2016 un jugoso nicho de votantes entre los conservadores sociales y cambió su posición, además de rodearse de férreos representantes de esa tendencia como su vicepresidente, Mike Pence.

«Desde que llegué al poder, he tomado medidas históricas para apoyar a las familias estadounidenses y proteger a los no nacidos«, ha asegurado Trump, quien no se ha olvidado de recordar que ha batido récords a la hora de nominar a jueces conservadores que pueden otorgar victorias a los antiabortistas en los tribunales.

Los asistentes a la «Marcha por la vida», entre ellos muchos adolescentes llegados en autobuses fletados por sus parroquias desde distintos puntos del país, planeaban marchar después hasta el Tribunal Supremo para pedir la derogación de la decisión que en 1973 legalizó el aborto a nivel nacional.