Trump exige mano dura para "poner fin" a las protestas

Política y conflictos

Trump exige mano dura para "poner fin" a las protestas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido este lunes a los gobernadores de los estados del país una respuesta más agresiva contra los manifestantes contra el racismo, con cargas policiales, arrestos y duras sentencias de cárcel, para «poner fin» a las protestas y disturbios por la violencia policial contra los negros. «Esto es un movimiento. Si no le ponéis fin, va a empeorar más y más. El único momento en el que triunfa es cuando sois débiles y la mayoría de vosotros sois débiles», dijo Trump durante llamada telefónica con los gobernadores. «Tenéis que arrestar a la gente, tenéis que juzgar a la gente, tenéis que meterlos en la cárcel durante 10 años y nunca veréis este tipo de cosas de nuevo», ha subrayado Trump, según una grabación de la conversación privada obtenida por la cadena CBS News y confirmada por otros medios.

Las protestas a escala nacional comenzaron tras la muerte hace una semana en Mineápolis —donde comenzaron las protestas— del afroamericano George Floyd después de que un policía blanco lo inmovilizase, ya esposado, con la rodilla en el cuello durante varios minutos, pese a sus gritos de que no podía respirar. Aunque las manifestaciones suelen comenzar de forma pacífica, muchas de ellas han derivado luego en disturbios e incidentes con las fuerzas de seguridad, pese a la declaración del toque de queda en al menos 40 ciudades del país y la activación de la Guardia Nacional en 15 estados y en la ciudad de Washington. El margen de maniobra de Trump para hacer frente a las protestas es limitado, debido a la naturaleza del sistema federal de Estados Unidos y a que una ley de 1878 le impide usar a las fuerzas armadas federales para tareas de seguridad y orden público a escala nacional.

El fiscal general de Estados Unidos, William Barr, que también participó en la llamada, ha precisado que el Gobierno de Trump quiere presentar «cargos federales contra cualquiera que viole una ley federal en conexión con estos disturbios», pero para eso necesita que los gobernadores dispersen las multitudes y «controlen las calles». Mientras, el jefe del Pentágono, Mark Esper, insertó un lenguaje bélico en la conversación, al afirmar: «Cuanto antes dominéis el espacio de batalla, antes se disipará esto».

Trump, por su parte, se quejó de que los gobernadores «no están haciendo uso» suficiente de los militares para reprimir las protestas. «Tenéis que dominar [a los manifestantes]; si no, os dominan, estáis perdiendo el tiempo. Van a arrollaros y vais a parecer una panda de idiotas. Tenéis que dominarlos», insistió Trump.

El mandatario comparó la situación actual con las protestas contra la desigualdad de Occupy Wall Street en 2011, al afirmar: «Fue un desastre, hasta que un día, alguien dijo: ‘ya basta’ y entraron y barrieron con ellos». Opinó que los disturbios «vienen de la izquierda radical» y de «saqueadores» que «son anarquistas», y lamentó la imagen de «pusilánimes» que, a su juicio, está dando el país a nivel internacional: «El mundo entero se está riendo».