Mezclamos la leche a temperatura ambiente y la levadura en un cuenco pequeño y dejamos que actúe.
Cocemos el boniato pelado durante unos 20 minutos y lo machacamos con un tenedor
En un vaso batidor echamos el azúcar, la sal, el huevo, las semillas de anís y la leche con la levadura y batimos hasta que esté todo bien integrado. Después añadimos el puré de boniato y volvemos a batir.
Agregamos la harina y empezamos a mezclar con el accesorio del gancho de la batidora durante unos 15 minutos hasta que la masa esté suave pero consistente.
En una superficie plana, espolvoreamos harina y amasamos durante 3 minutos aproximadamente. Si queda muy pegajoso se puede añadir más harina. Formamos una bola, la tapamos y la dejamos reposar una hora.
Después de ese tiempo, sacamos el aire de la masa y volvemos a amasar por un minuto para volver a dejarla reposar, pero esta vez tan solo 5 minutos.
Ponemos la masa en una bandeja para horno con papel para hornear y la estiramos hasta cubrir toda la superficie. Decoramos con las nueces, las almendras y las pasas al gusto.
Tapamos y dejamos reposar otros 45 minutos. Mientras tanto, ponemos el horno a precalentar a 200 grados.
Destapamos la masa, bajamos la temperatura del horno a 175 grados y cocinamos durante 30 minutos.