Hidrata 3 hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
Mezcla 300 ml de agua con los 200 gr de proteína hidrolizada de suero sin sabor. Remueve bien y deja reposar 5 minutos hasta que se transforme en una crema. Si utilizas creatina, añade aquí 12 g para que se hidrate correctamente y evitar textura arenosa.
En un cazo incorpora 200 ml de leche desnatada, 1,5 g de canela, 5 g de cacao amargo y las semillas de 1 vaina de vainilla. Lleva al fuego y mezcla bien.
Cuando rompa a hervir, añade 50 g de eritritol o azúcar y 90 g de chocolate 70 % cacao bajo en grasa y azúcar. En cuanto vuelva a arrancar el hervor, retira del fuego y termina de integrar el chocolate.
Escurre bien la gelatina hidratada e incorpórala al chocolate caliente. Mezcla hasta que se funda completamente.
Vierte esta mezcla sobre la crema de proteína y emulsiona bien. Cuela por un colador fino para asegurar una textura completamente lisa.
Rellena vasos con aproximadamente 190 g por ración. Tapa y deja reposar en frío toda la noche.