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10 películas imprescindibles de Berlanga 10 años después de su adiós

El cineasta valenciano nos dejó en 2010 y qué mejor homenaje que revivir algunas de sus mejores películas

10 películas imprescindibles de Berlanga 10 años después de su adiós

No es cuestión de subir a los cineastas al ring, ponerlos a competir, a ver quién es el mejor de todos. Pero no hay duda de que en ese olimpo o en ese podio supremo, en la Liga de Campeones de nuestro cine, tiene que estar Luis García Berlanga: el que mejor nos conoció, el que con más talento nos retrató. Siempre trató con cariño a sus personajes, nunca nos vio con ojos de juez. Hace diez años que murió el cineasta valenciano y aquí, a modo de presentación, recomendamos al querido lector diez títulos imprescindibles reunidos en este especial de FlixOlé.

Esa pareja feliz

Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem, 1951

Una película esencial en la historia de nuestro cine; transgresora en tiempos de posguerra. Dos gigantes se unieron para hacer esta película que bebe del neorrealismo italiano y que cuenta la historia de Carmen y Juan, un matrimonio madrileño que vive un giro del destino al ganar un concurso patrocinado por una marca de jabones. El premio: toda suerte de obsequios. Pero eso no es todo, hay mucho más; mejor descubrirlo con la película que con nosotros destripando el asunto.

Bienvenido, Mister Marshall

Luis García Berlanga, 1953

«Americanos…». El ingenio de Berlanga en la oscuridad del franquismo no tenía límites. El pequeño pueblo de Villar del Río espera con alegría una visita programada y otra que no: la folclórica Carmen Vegas, por un lado; los americanos del Plan Marshall, el proyecto de reconstrucción para la Europa de posguerra, que nunca llegan, por otro. Y eso que los ciudadanos habían montado un recibimiento de primera, como no podía ser de otra manera. Historia de la España hambrienta que ahora parece lejana.

Calabuch

Luis García Berlanga, 1956

«Esta es la historia de un pueblo llamado Calabuch, donde un día llegó un hombre llamado Jorge. Este hecho se produjo exactamente el diecisiete de mayo de mil novecientos… bueno, un día cualquier de ese año en que Rusia firmó el concordato y los americanos dejaron de proteger a Europa». Jorge, el profesor Hamilton, termina en este pueblo mediterráneo donde encuentra alegría para una vida perseguida por «todos los países amantes de la paz». Algo tiene que ver la energía atómica.

Los jueves, milagro

Luis García Berlanga, 1957

Fontecilla es un pueblo donde ni siquiera para el tren. Antes, el balneario era una foco de atracción turística. Ahora, los tiempos no son los que eran. Así que el propietario de este balneario se alinea con otros vecinos para revivir el turismo y llevarse algo por el camino. La ocurrencia, grandilocuente. El resultado, una sátira genial –una más– de la España devota y genuinamente tramposa.

Plácido

Luis García Berlanga, 1961

Tal vez su obra maestra. Todavía no lo hemos dicho: el humor de Berlanga permitía descubrir todas las miserias de España. Esta película estuvo nominada a la Palma de Oro y al Oscar –fue para Bergman– y sigue el camino de Plácido y su motocarro, cuando vence el plazo para pagarlo, en Nochebuena. En esa noche, todos deben ser «hermanos» y las familias más pudientes han de acoger a un pobre para cenar. La hipocresía sale a flote. De nuevo, en una pequeña localidad que podría ser cualquier otra.

El verdugo

Luis García Berlanga, 1953

Tal vez su obra maestra. Con total seguridad, una cima de nuestro cine y un alegato contra la pena de muerte. Fue premiada en Moscú y en Venecia. Cuenta la historia de cómo José Luis termina siendo el verdugo, el ejecutor, por pura necesidad, con la convicción –persuadida– de que jamás le reclamarán para quitarle la vida a nadie. Sin embargo, la vida tiene otros planes.

¡Vivan los novios!

Luis García Berlanga, 1969

España ha cambiado; España sigue siendo reconocible. Los turistas, las rubias del norte; los españoles parecen de otro planeta en el contraste. Tanto como el rojo y el negro. Tres décadas de franquismo y de quedarse atrás. De Leonardo se espera una vida en matrimonio, y así tiene que suceder. Quiere darse una última noche para solucionar sus deseos y, de regreso, encuentra el cuerpo de su madre sin vida. Mejor seguir el argumento con la película misma.

La escopeta nacional

Luis García Berlanga, 1978

Una cacería para conocer a los españoles de bien. La organiza un empresario catalán para codearse con los empresarios más importantes en Madrid. Y ahí comienza la sátira: cómo se mueven las altas clases en los últimos años del franquismo. Vemos mezquindad, mediocridad. La película respira el aire de desgaste, de fin de las cosas, que pronto se volvería sólido con la muerte del dictador. Todo es tan disparatado que tiene que acabar de algún modo.

La vaquilla

Luis García Berlanga, 1985

Se puede hacer comedia con la Guerra Civil, igual que con cualquier otra cosa. Se necesita el componente del talento, claro, y del sentido del humor: nada de eso era ajeno a Berlanga y Azcona. El asunto: los sublevados de un pueblo de Aragón anuncian una fiesta taurina y un grupo de republicanos, infiltrado, recibe el cometido de aguar la fiesta. Rara vez hemos visto a los combatientes representados de esta manera.

Todos a la cárcel

Luis García Berlanga, 1993

Una comedia simpática, divertida, con un plano secuencia ejemplar, merecedor de tres Goyas. Un relato disparatado de la corrupción, del tráfico de influencias, dentro de una cárcel valenciana que celebra algo así como un día de puertas abiertas con invitados de excepción por el Día Internacional del Preso de Conciencia. Y con gente de fuera que se tiene que quedar dentro, por las circunstancias. Una película para admiradores de cine berlanguiano.

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Esconder comentarios

Bienvenido Mr. Marshall, que fue el Plácido Verdugo de esa Pareja Feliz entre Moros y Cristianos. ¡Viva los novios!

Sergi Mazzini, Madrid

Todos a la cárcel. No es la mejor, puede que ni siquiera sea buena; así que me quedo con Plácido.

Ernesto J., Madrid

La vaquilla. En su escena final se resume toda la historia del siglo XX español. La vaca se muere sola entre nacionales y republicanos…

Cristóbal, Málaga

Calabuch es una película de ciencia ficción, casi actual mezclada con el costumbrismo de un pueblo español de mediados del XX. Me encanta.

Fernando, Madrid Area, Spain

Su mejor película es Plácido, un prodigio en estética, planos y magnífico uso del humor negro… Pero mi favorita es La escopeta nacional.

Patricio Alvargonzález, Madrid

Plácido y sus planos secuencia con tantos personajes, todos con su historia y su retrato de la miseria tanto económica como moral

Roberto Eleta Tabar, Lumbier

Patrimonio Nacional. El tándem Escobar – López Vázquez junto a unos secundarios de lujo hace que sea una obra maestra.

Jesús Morán, Toledo

El verdugo. Quizás sea la mejor, pero Pláci
do es maravillosa.

Pedro M. Roncero, Membrilla

I love El Verdugo!! Tan desoladora como tierna. Tan feroz como humana. Españolisíma y universal. Una peli condenada a vivir para siempre.

Jorge, Barcelona

‘La pistola nacional’, da en el blanco de la España actual.

Anna María Martinez , Madrid

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