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Cuatro noches para redescubrir Zaragoza a través del arte y la luz

‘Zaragoza Luce 2026’ vuelve a convertir del 19 al 22 de febrero el casco histórico de la ciudad en un museo al aire libre

Cuatro noches para redescubrir Zaragoza a través del arte y la luz

Representación durante 'Zaragoza Luce 2025'.

Febrero en Zaragoza es sinónimo de luz. Es el momento del año en el que la ciudad se transforma gracias a una cita que ya se ha consolidado en el calendario. El festival ‘Zaragoza Luce 2026’, organizado por el Ayuntamiento de Zaragoza con la colaboración de Antídoto y comisariado por Curro Melero, vuelve a encender el casco histórico y lo hace con más ambición, más espacios y una propuesta cultural que invita a mirar la ciudad con otros ojos. Cuenta con el patrocinio de CaixaBank y Turismo de Aragón.

Durante cuatro noches, del 19 al 22 de febrero, Zaragoza se convierte en un gran museo al aire libre. No hay puertas, ni entradas, ni colas: basta con salir a la calle y dejarse llevar. La luz es la excusa, pero el fondo va mucho más allá. Aquí no se trata solo de iluminar edificios, sino de contar historias, provocar emociones y generar encuentros entre el arte contemporáneo y la vida cotidiana.

Esta segunda edición refuerza la presencia de artistas internacionales de primer nivel como Lateral Office o Janet Echelman, cuyas obras —algunas de ellas inéditas en España— convivirán con propuestas nacionales y locales, generando un diálogo creativo entre distintas miradas, contextos y formas de entender el arte lumínico.

Un paseo nocturno por una ciudad transformada

Zaragoza Luce 2026 reunirá un total de ocho intervenciones artísticas de creadores internacionales, nacionales y locales. Las obras se distribuirán en hasta 12 espacios emblemáticos del centro histórico, transformando plazas y fachadas en escenarios luminosos.

Las propuestas artísticas llegarán a la Plaza del Pilar, la Plaza de la Delegación del Gobierno, el Museo del Foro, la Plaza de la Lonja, la calle del Cisne, la Fuente de la Hispanidad, la Plaza San Juan de los Panetes, la Plaza del Justicia, la fachada del Colegio Oficial de Arquitectos, el Patio Diocesano del Museo Alma Mater, la Plaza San Felipe y la fachada del edificio de CaixaBank, patrocinador oficial del festival.

Una oferta dispuesta a sorprender

El paseo comienza, casi inevitablemente, en la Plaza del Pilar. Allí, una instalación interactiva convertirá el juego infantil en una experiencia colectiva. Se trata de ‘Impulse’, un balancín que reacciona al movimiento mediante variaciones de luz y sonido, transformando el juego físico en una experiencia audiovisual.

El espectáculo ‘Impulse’ que se instalará en la Plaza del Pilar.

A pocos pasos, en la Plaza de San Juan de los Panetes, una escultura suspendida parecerá flotar sobre el espacio urbano. Será una gran red de fibras de colores que se moverá con el viento y la luz, una obra monumental que conecta arte, ciencia y naturaleza.

La Plaza del Justicia ofrecerá también una de las experiencias más envolventes del festival. Allí, la luz se moverá al ritmo de la música, transformando el espacio en un organismo vivo.

Representación de ‘Les Voyageurs’, que recorrerá varios puntos de la ciudad.

Otro escenario que repite protagonismo es la fachada del Colegio de Arquitectos, que jugará con la memoria colectiva. Videojuegos clásicos de los años 80 resurgirán en forma de luz y sonido, recordando a muchos visitantes sus primeras partidas frente a una pantalla. Será un guiño nostálgico que conecta generaciones y demuestra que la cultura popular también tiene su lugar en el arte contemporáneo.

Un festival para el disfrute individual

Son solo algunas muestras de un festival que deja libertad absoluta y en el que cada visitante elige su camino. Cada plaza, cada fachada y cada rincón iluminado ofrece una experiencia distinta. Además, para acompañar al visitante en el recorrido, el festival vuelve a poner a disposición mapas interactivos y audioguías accesibles desde el teléfono móvil, que permiten planificar el paseo, localizar las obras y comprender mejor cada intervención artística.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, durante la presentación de ‘Zaragoza Luce 2026’.

Zaragoza Luce no se quedará solo en el espectáculo. Una de las grandes novedades de esta edición será su apuesta pedagógica. Estudiantes de la Escuela de Arte de Zaragoza participarán en el festival, creando una intervención propia en la Plaza de San Felipe junto al artista local Néstor Lizalde. Además, el programa incluirá encuentros, masterclass y visitas guiadas que convertirán el festival en una oportunidad real de aprendizaje y contacto con artistas internacionales.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, resume así el espíritu del festival: «Zaragoza Luce ensalza nuestro patrimonio a través del arte contemporáneo y lo hace de forma abierta, democrática y accesible para todos. Es cultura de primer nivel sin barreras».

Para la regidora, el valor del festival está en su capacidad de emocionar y de cambiar la mirada sobre la ciudad. «No es solo espectáculo. Es pensamiento contemporáneo aplicado a la calle. Es redescubrir nuestros monumentos y plazas desde una nueva perspectiva», concluye.