Burgos mira al norte y encuentra su lado más secreto. Se llama Territorio Obarenes y es mucho más que una marca turística: es la historia de cómo 23 pequeños municipios han decidido reinventarse y convertir su pasado en una oportunidad de futuro gracias a la propia naturaleza.
En el entorno de la antigua central nuclear de Santa María de Garoña, donde durante décadas latió un corazón industrial, hoy se impulsa un modelo distinto. Más verde. Más auténtico. Más pegado a la tierra. Así nace este nuevo gran destino sostenible del norte de la provincia, entre las comarcas de Las Merindades y La Bureba y que apuesta por la implicación directa de vecinos y empresarios.
Los ‘fiordos burgaleses’ que pocos conocen
Si alguien piensa que ya lo ha visto todo en Burgos, quizá no ha navegado todavía por los llamados «fiordos burgaleses». Es uno de los grandes iconos de Territorio Obarenes: un paisaje fluvial escondido entre la inmensidad del Parque Natural Montes Obarenes–San Zadornil, uno de los grandes pulmones verdes del norte provincial.
Este espacio protegido es una de las grandes joyas naturales de Castilla y León. Aquí conviven hayedos y encinares, cortados rocosos y hoces fluviales, y una biodiversidad que convierte la zona en paraíso para senderistas, amantes de la fotografía y aficionados a la observación de aves.
Y en medio de ese escenario casi cinematográfico, el Ebro dibuja curvas que recuerdan a paisajes escandinavos. Para descubrirlos no basta con asomarse a un mirador: hay que embarcarse. Desde junio de 2025, un barco navega estas aguas para descubrir desfiladeros y paredes verticales que pocos imaginaban en esta provincia.

Una apuesta por el turismo de aventura sostenible
La apuesta no se queda en la contemplación. Territorio Obarenes quiere que el visitante se mueva, sienta y explore, pero con una premisa clara: disfrutar de la naturaleza sin invadirla.
Cinco nuevas vías ferratas permiten adentrarse en los desfiladeros desde dentro. La de Silanes, con péndulo, puentes colgantes y tirolina, reta a los más valientes. La de Pancorbo es perfecta para quienes quieren iniciarse. A esto se suman seis miradores ornitológicos y cuatro rutas cicloturistas conectadas a una red de más de 50 bicicletas eléctricas de alquiler, pensadas para recorrer caminos que no admiten cuatro ruedas.

Pueblos que cuentan la historia
Pero si algo sostiene el relato de este territorio son sus pueblos. Nombres que suenan a historia y a frontera. Frías, considerada la ciudad más pequeña de España, se encarama sobre el valle del Ebro con sus casas colgadas y su castillo medieval. Oña y Medina de Pomar evocan los orígenes de la Castilla histórica con el Monasterio de San Salvador y el Alcázar de los Condestables como grandes referentes. Santa Gadea del Cid, Conjunto Histórico-Artístico y uno de los Pueblos Más Bonitos de España, conserva intacto su aire medieval.
Y junto a ellos, enclaves como Pancorbo, con su imponente desfiladero; Tobera, conocida como el pueblo de las mil cascadas; o el Valle de Tobalina, donde la esencia rural sigue marcando el ritmo de la vida. Pueblos pequeños con una identidad propia.

El viajero como protagonista
A todo esto, el visitante puede añadir experiencias de apiturismo, entrar en granjas ecológicas de oveja churra, descubrir fábricas de cerveza artesanal con sabores tan poco habituales como endrinas o calabaza, pasear entre campos y destilerías de lavanda o incluso sobrevolar el territorio en globo.
Territorio Obarenes también mira al creciente turismo en autocaravana. Se han creado y ampliado áreas específicas en municipios como Miraveche, Medina de Pomar y Santa Gadea del Cid, dotándolas de servicios y mejorando su capacidad de acogida.
Toda la estrategia encaja con la filosofía slow travel: viajar sin prisas, consumir local, quedarse un poco más.
Un modelo de futuro para Burgos
Este impulso forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Garoña, promovido por la Diputación de Burgos a través de SODEBUR y financiado con fondos europeos Next Generation EU. Incluye 18 actuaciones orientadas a la transición verde, la eficiencia energética, la digitalización y la mejora de la competitividad turística en 23 municipios.
Burgos, tierra de catedrales y yacimientos universales, suma así un nuevo argumento a su relato turístico. Uno que mira al norte, a los desfiladeros, a los pueblos de piedra y a los bosques que cambian de color.

