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El futuro de la infraestructura digital europea

Tecnologías como la inteligencia artificial, el 5G o los coches conectados están cambiando la vida diaria, pero necesitan buenas redes para funcionar

El futuro de la infraestructura digital europea

Europa necesita grandes inversiones y la consolidación de operadoras para impulsar el 5G y no quedarse atrás en la carrera tecnológica.

Europa avanza hacia un mundo cada vez más conectado. Tecnologías como la inteligencia artificial, el 5G o los coches conectados están cambiando la vida diaria, pero todas tienen algo en común: necesitan buenas redes para funcionar.

Cada vez usamos más datos y más dispositivos, pero las infraestructuras no crecen al mismo ritmo. «Existe un aumento de la demanda, pero una densidad de red insuficiente», explica Marco Patuano, CEO de Cellnex. Para solucionarlo, calcula que Europa tendrá que invertir unos 100.000 millones de euros hasta 2030. Esto está obligando a todo el sector a reorganizarse.

Una de las soluciones que se está imponiendo es la unión de compañías. Es decir, que las operadoras se fusionen para ser más grandes y tener más capacidad de inversión. «La consolidación de los operadores móviles parece ser el factor que permitirá la recuperación del sector», señala Patuano. Según defiende, este cambio es positivo porque permitirá dejar atrás la competencia basada solo en precios y centrarse más en la calidad del servicio.

En este nuevo escenario, las empresas que construyen y gestionan infraestructuras, como Cellnex, mayor operador europeo de torres e infraestructuras de telecomunicaciones, son fundamentales. Ya lo fueron con el despliegue del 5G y seguirán siéndolo en los próximos años. «Han sido fundamentales para hacer posible la inversión en 5G en Europa», recuerda Patuano.

El papel de las infraestructuras y las fusiones

El modelo de Cellnex se basa en acuerdos a largo plazo, algunos de hasta 20 años, que dan estabilidad incluso cuando hay fusiones entre operadoras. «Nuestros contratos incluyen derechos de consentimiento que no permiten ningún cambio unilateral», explica el directivo.

Un buen ejemplo es España, donde Orange y MásMóvil se fusionaron. «Pudimos acomodar en el nuevo acuerdo tanto las necesidades de nuestros clientes como las nuestras», afirma Alfonso Álvarez, CEO de Cellnex Iberia. El resultado fue un acuerdo beneficioso para ambas partes, que permitió optimizar redes y ofrecer más servicios.

Estas operaciones también abren la puerta a mejorar la red en aspectos concretos. «Esto ha permitido a la compañía capitalizar nuevas oportunidades y apoyar la modernización de la infraestructura digital de Europa», explica Gianluca Landolina, Consejero Delegado de la unidad de negocio Vertical Solutions, refiriéndose a mejoras como más cobertura en ciudades o mejor conexión dentro de edificios.

Además, hay otro reto importante: el uso del espectro, que es el «espacio» por donde viajan las señales móviles. En la próxima década caducarán más de 500 licencias en Europa. Si se cambian las normas para renovarlas, los operadores podrían ahorrar hasta 30.000 millones de euros y acelerar el despliegue del 5G.