La transformación digital de Europa exigirá infraestructuras cada vez más resistentes, seguras y preparadas para soportar una demanda creciente de conectividad. Una realidad en la que Cellnex quiere situar sus más de 110.000 emplazamientos repartidos por el continente en el centro de esa evolución tecnológica.
Así lo explica Óscar Pallarols, director de Segments Marketing de Cellnex, quien defiende que las infraestructuras de telecomunicaciones deberán evolucionar para responder a nuevas exigencias energéticas, de seguridad y de capacidad derivadas del crecimiento de la conectividad y de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. La compañía afronta una nueva etapa marcada por dos grandes prioridades: reforzar la resiliencia de sus activos y preparar el terreno para la llegada del 6G.
La experiencia tras el apagón
Durante los últimos años, Cellnex ha adaptado su red de infraestructuras a un entorno cada vez más complejo, condicionado por crisis energéticas, fenómenos meteorológicos extremos o conflictos geopolíticos.
Uno de los acontecimientos que aceleró esta estrategia fue el gran apagón registrado en España en abril de 2025. Aquel episodio supuso «una llamada de atención para el sector de las telecomunicaciones» y puso de manifiesto que «la conectividad es una infraestructura crítica», expone Pallarols.
Como respuesta, Cellnex está impulsando el modelo Battery as a Service. La iniciativa busca garantizar la continuidad del servicio mediante sistemas avanzados de respaldo energético y ya cuenta con conversaciones comerciales avanzadas con varios clientes.
Nuevas oportunidades en transporte y defensa
La densificación de las redes móviles es otro de los grandes motores de crecimiento para la compañía. «La batalla de la densificación consiste en cubrir cada metro cuadrado del centro urbano», asegura Pallarols. Para ello, Cellnex despliega sistemas masivos de antenas destinados a absorber el creciente tráfico de datos. «Estamos desplegando sistemas masivos de antenas para gestionar zonas de alta demanda», afirma.
El crecimiento también llegará desde el transporte ferroviario. «Se producirá una nueva ola de despliegue de infraestructuras para proporcionar conectividad gigabit a los pasajeros y desplegar la nueva red de señalización para los trenes», sostiene Pallarols. La compañía ya desarrolla proyectos en países como Italia y Países Bajos para responder a estas necesidades.
A ello se suman nuevas oportunidades vinculadas a la seguridad y la defensa. «Nos enfrentamos a las primeras oportunidades para alojar elementos de Defensa en nuestras torres», afirma. Entre las aplicaciones que estudia Cellnex figuran sistemas de videovigilancia permanente, despliegue de drones, infraestructuras redundantes de energía y comunicaciones, así como soluciones para proteger las señales GPS frente a intentos de manipulación.
Sin embargo, el gran salto tecnológico llegará de la mano de la inteligencia artificial y el futuro 6G. «El consumo móvil de IA impulsará el 6G», asegura Pallarols. Este escenario implicará frecuencias más elevadas y una red mucho más densa. «Habrá muchos más nodos o emplazamientos en áreas muy densas», anticipa.
Para la compañía, la evolución de las infraestructuras va mucho más allá de la conectividad tradicional. «Nuestros emplazamientos son mucho más que torres; han evolucionado hasta convertirse en nodos inteligentes de agregación», concluye Pallarols.
