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Cellnex avanza en su gestión económica con la promesa de entregar hasta 1.800 millones a sus accionistas en dos años

Los contratos a largo plazo, la protección frente a la inflación y la fortaleza del balance sustentan la hoja de ruta más próxima de la compañía

Cellnex avanza en su gestión económica con la promesa de entregar hasta 1.800 millones a sus accionistas en dos años

La estabilidad de los ingresos, la reducción de la deuda y una mayor remuneración al accionista son los tres pilares sobre los que Cellnex construye su estrategia para los próximos años. Así lo defiende Raimon Trias, CFO de Cellnex, que sostiene que la compañía cuenta con «un modelo de negocio muy estable, basado en ingresos altamente predecibles y márgenes resilientes», una fortaleza que atribuye principalmente a la naturaleza de los contratos que mantiene con sus clientes.

«Nuestros contratos son siempre a largo plazo», explica, lo que proporciona «un alto nivel de certeza en los ingresos» y permite consolidar relaciones duraderas con los principales operadores de telecomunicaciones en cada mercado.

Contratos a largo plazo y protección frente a la inflación

La protección frente a la inflación constituye otro de los factores que, según Trias, refuerzan la posición de la compañía. «Nuestros contratos están vinculados al IPC, lo que proporciona una fuerte protección», afirma. A ello suma una limitada exposición a los costes energéticos. «Somos inmunes a la volatilidad de la energía, ya que este es un coste que impacta en mayor medida a nuestros clientes».

Cellnex también opera con una base de costes fijos ampliamente cubierta, una característica que contribuye a preservar los márgenes en distintos escenarios económicos.

La compañía considera además que el proceso de consolidación que vive el sector europeo de las telecomunicaciones puede convertirse en una palanca de crecimiento. «Grupos más grandes y sólidos estarán mejor posicionados para acometer la importante inversión que aún se requiere en todo el continente europeo y esto impulsará nuestro crecimiento futuro», señala Trias.

La disciplina financiera marca la hoja de ruta

En materia financiera, el CFO pone el foco en la disciplina de capital y en el esfuerzo realizado para reducir el endeudamiento. Según explica, Cellnex rebaja su apalancamiento en casi dos veces EBITDA desde 2022 y mantiene el objetivo de situar la ratio de deuda neta sobre EBITDA entre 5 y 6 veces en 2026.

«El objetivo es equilibrar la inversión estratégica con la solidez financiera y la rentabilidad para los inversores», indica. Para ello, la compañía se apoya en un Comité de Asignación de Capital encargado de supervisar las decisiones de inversión, financiación y remuneración al accionista.

El mantenimiento del grado de inversión continúa siendo otra de las prioridades del grupo. Trias recuerda que Cellnex ha refinanciado recientemente su principal línea de crédito sindicada, elevándola hasta los 2.800 millones de euros y alargando su vencimiento. Actualmente, tanto S&P Global Ratings como Fitch mantienen la calificación BBB- para la compañía, aunque la primera lo hace con perspectiva positiva.

Más dividendos y recompras de acciones

El mensaje final se dirige a los accionistas. Trias asegura que la mejora de los resultados financieros y operativos permite incrementar la remuneración al inversor durante los próximos ejercicios.

La empresa ya ejecuta una recompra de acciones por valor de 1.000 millones de euros en 2025 y anuncia nuevas medidas para el próximo ejercicio. «Comunicamos un atractivo plan de remuneración al accionista para 2026», afirma. Este contempla un dividendo de 500 millones de euros y hasta 300 millones adicionales en recompras de acciones.

En total, la compañía prevé destinar hasta 1.800 millones de euros a retribuir a sus accionistas entre 2025 y 2026, una cifra que, según sus cálculos, representa una rentabilidad acumulada cercana al 9% en dos años. Con este planteamiento, Cellnex busca reforzar la confianza del mercado en una etapa marcada por la reducción de deuda, la generación de caja y el compromiso de trasladar parte de esa fortaleza financiera a sus accionistas.