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Así invierte Mutua Madrileña en el futuro de los hijos de sus asegurados

Así invierte Mutua Madrileña en el futuro de los hijos de sus asegurados

Año tras año, Mutua Madrileña continúa mejorando el retorno a la sociedad en la que se encuentra. Con este objetivo, a través de la Fundación Mutua Madrileña ofrece una serie de compensaciones a sus asegurados por depositar su confianza en el grupo. Una de ellas son las Becas Excelencia, dedicadas a la formación de posgrado en el extranjero de los hijos de los mutualistas con expedientes académicos brillantes –siempre que los asegurados cuenten con al menos 20 años de antigüedad en la compañía–.

Becas Excelencia

Una de las maneras con las que Mutua Madrileña recompensa a sus mutualistas más fieles es con las Convocatorias de Becas Excelencia, que concede la Fundación Mutua Madrileña y que en la edición de este año alcanza la número 17. La compañía premia a los asegurados que hayan permanecido al menos 20 años a su lado con la concesión de un gran número de becas a los hijos de estos, siempre y cuando cuenten con un buen expediente académico.

En esta edición, la Fundación Mutua ha concedido hasta 15 becas más que en ediciones anteriores, lo que eleva a 57 los estudiantes beneficiarios de estas ayudas para prolongar sus estudios especializándose en materias concretas a través de másteres universitarios en las universidades más punteras de todo el mundo.

Fundación Mutua Madrileña en esta decimoséptima edición ha elevado a más de un millón de euros la cantidad destinada al desarrollo de los hijos de los mutualistas que podrán realizar sus estudios en universidades de todo el mundo.

Las becas están dotadas de 12.000 euros anuales por un periodo máximo de dos años, en función del programa elegido, y se conceden a graduados que hayan terminado sus estudios en universidades españolas hace menos de cuatro años con el fin de que puedan ampliar sus estudios internacionalmente.

Cerca del 60% de las beneficiarias de este año han sido mujeres y, en cuanto a los destinos más seleccionados por los candidatos para ampliar estudios, estos han sido Francia, Países Bajos y Bélgica.

«Sin la beca no hubiese podido instalarme y vivir durante dos años en París»

Mar Derqui es una madrileña graduada en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid que ampliará sus estudios en la Escuela del Louvre de París cursando un máster de Museología, Mediación Cultural y Mercado del Arte. «Me especializaré en mercado del arte, que recoge desde los procesos de tasación, la exposición, compra y venta de obras artísticas hasta los problemas actuales con el expolio, el tráfico o la protección legal de las creaciones», cuenta.

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La estudiante Mar Derqui y sus padres. | Foto: Mutua Madrileña

Aunque en su caso la matrícula de sus estudios es asequible, y su brillante expediente le abre la puerta, «sin la beca no hubiese podido instalarme y vivir durante dos años en París, no al menos sin el esfuerzo de mis padres».

Mar también tiene una historia curiosa con las becas, pues las conoció gracias a un amigo del instituto que la solicitó hace un año, también se le concedió y ahora está estudiando un master en Ámsterdam gracias a ella. «Recuerdo quedar con él y que me contase, nervioso, que estaba a la espera de la adjudicación de esta beca. Cuando un año después yo misma buscaba una beca, recordé que él me había hablado de la de Fundación Mutua. Fue divertido escribirle para contarle que estaba exactamente en la misma situación que él estaba hacia un año», cuenta Mar.

En el campo STEM –acrónimo de los términos en inglés Science, Technology, Engineering and Mathematics (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas)–, donde este año se han concedido más de 20 becas, ampliará sus estudios Carlos Ángel López de Rodas, un joven de Leganés (Madrid) graduado en Ingeniería en Tecnologías Industriales por la Universidad Carlos III de Madrid. A Carlos Ángel, la beca le cubrirá en el segundo año de su máster de Robótica que inició el año pasado en la Università degli Studenti di Genova (Italia). «El segundo año del programa, que se llama JEMARO, lo haré en la Universidad de Keio, en Tokio. Espero disfrutar en Japón de una cultura muy distinta a la nuestra y por supuesto aprender y estudiar robótica en uno de los países más punteros en este campo», reconoce que, al igual que le pasa a Mar con París, por el coste de vida en Tokio, no habría podido irse sin la ayuda de la beca.

Carlos Ángel quiere, en un futuro, aplicar sus conocimientos a la medicina, más en concreto a las prótesis. «En mi tesis de final de grado ya inicié una línea de investigación acerca de materiales con memoria de forma para prótesis que me gustaría continuar en el futuro».

Becas que redundan en la sociedad

Entre los becados de este año también está Inés Gasset, que estudió Medicina en la Universidad CEU San Pablo, hizo prácticas en Psiquiatría y, gracias a su formación también en artes escénicas, quiere poder aplicarlas para el tratamiento de enfermedades mentales. «Quiero usar las herramientas ofrecidas por las artes escénicas para el ámbito de la salud mental», explica.

Lo hará cursando un máster en Escritura Dramática y creación Escénica en la Universidad Jean Jaurès de Toulouse (Francia), gracias a una Beca Excelencia de la Fundación Mutua Madrileña para la ampliación de estudios de posgrado en el extranjero. «Con la perspectiva artística de base, tengo intención de indagar en la práctica teatral aplicada al contexto de la salud mental y el desarrollo tanto personal como colectivo», señala.

María Montero, graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, se irá a Nueva York a estudiar Psicología Forense «con la que me gustaría poder ayudar a crear unos sistemas legales y judiciales más justos y restaurativos y educativos». Lo hará en el John Jay College of Justice y, en cuyas prácticas, «podrá elegir trabajar en asociaciones como el FBI o la Policía de Nueva York».

María Montero
La estudiante María Montero. | Foto: Mutua Madrileña

María, que confiesa que sin la beca hubiera tenido que buscar alternativas de financiación, cuenta que fue su padre «que heredó la póliza de seguros de mi abuelo» el que se enteró de la existencia de esta ayuda. Y confía que con este máster de dos años espera «poder sentirme realizada académicamente porque voy a tener la posibilidad de aprender de los mejores psicólogos forenses del mundo».

Otra mujer -este año cerca del 60% de las candidatas son chicas-, Irene Orellana, se irá a Países Bajos con la beca de la Fundación Mutua Madrileña. Ella, que estudió Ingeniería Biomédica en la Carlos III de Madrid, se especializará en dispositivos médicos en la Universidad de Delft. «Creo que trabajando como ingeniera biomédica puedo ayudar a mejorar la salud y calidad de vida desde un punto de vista más técnico y menos biológico que la medicina», explica.

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Irene Orellana y sus padres. | Foto: Mutua Madrileña

Su aspiración es llegar a trabajar desarrollando biomateriales relacionados con regeneración de tejidos para poder ayudar a mejorar la vida de personas con algún tipo de minusvalía. «Estudiar en una buena universidad me permitirá formarme y adquirir la base para mi futuro profesional», explica.

Junto a ellos cinco, otros 52 jóvenes que han acabado sus estudios de grado y que son hijos e hijas de mutualistas de Mutua Madrileña con al menos 20 años de antigüedad emprenderán rumbo a universidades de todo el mundo para completar sus estudios.

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