Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Ander Izagirre: “No tengo una idea demasiado elevada de mi trabajo”

Jorge Raya Pons

Cada libro de Ander Izagirre es como un respiro: Ander es uno de los últimos románticos del oficio y su voz sirve como luz que guía a los periodistas que vienen. Ander es un hombre humilde que no alardea, que no presume, que ejemplifica el significado de sencillez y que mide cada palabra que emplea. Pero esto lo iremos descubriendo. Porque cuando Ander habla, lo hace con mesura, sereno, aunque poco a poco se suelta, bromea, se confiesa. Su trabajo como periodista es meritorio y valioso, encarna el periodismo de siempre, el que se pierde, el que requiere tiempo y valor y paciencia y un determinado sentido de la responsabilidad que solo se comprende desde la perspectiva del que asume el periodismo como un propósito, como algo más.

Acaba de llegar a las librerías Potosí (Libros del K.O.), un libro que es un reportaje y una novela y que nos abre un mundo minero violento, supersticioso, injusto, donde la explotación y la miseria lo impregnan todo, donde el protagonista es un Cerro Rico que es un infierno en la Tierra.

“Muchas veces los periodistas vemos lo que queremos ver”, me dice Ander. “Yo viajé por primera vez a Bolivia hace siete años para contar el trabajo infantil en las minas. Conocía la situación y fui a buscar una historia. Pero decidí estar un tiempo en el sitio y eso me permitió conocer a más gente, y entonces comenzaron a aflorar otras historias”.

Un minero boliviano traslada minerales en la mina del Rosario, en Potosi. (Foto: David Mercado/Reuters)
Un minero boliviano traslada minerales en la mina del Rosario, en Potosi. (Foto: David Mercado/Reuters)

Ander quería explicar qué tipo de mundo conduce a una niña como Alicia, de doce años, a verse obligada a trabajar en una mina en peligro de derrumbe constante, sin seguridad laboral, cobrando un sueldo de miseria, sin cobrarlo, rompiéndose la espalda y renunciando a cualquier futuro. O cómo viven y mueren los tipos sin nombre en las minas, en accidentes o por enfermedades como la silicosis, que a duras penas les permite cumplir los 30 años, descabezando a las familias y dejándolas a merced de los explotadores.

Azarosamente, el cronista encontró otro mundo paralelo que no es noticia, que es ignorado, que las mujeres sufren en silencio y que los niños pronto entienden. Un machismo y una vileza que está profundamente arraigado en el espíritu minero:

“Las noticias eran los derrumbes en la mina, los problemas laborales, pero nunca las palizas, las violaciones incluso dentro de las familias. Eran casos horribles. Yo me metí en un universo minero con unas características bien conocidas: los mineros como héroes, como protagonistas de la lucha política, como huelguistas que acaban con dictaduras, como personajes admirados. Pero me di cuenta de que ese papel de minero duro tiene otra cara. Es alguien que sufre el infierno y que luego se lo hace pasar a otro, al más débil. Ese minero explotado se convierte en explotador y lo paga con el último, que suele ser una mujer o un crío. De esto me di cuenta en el segundo viaje”.

“Alicia es la demostración evidente de que hay lugar para la esperanza”

Ander, con todo, también se esfuerza por mostrar la cara luminosa, el lado amable de ese mundo: si bien hay miseria moral y económica, existen motivos para creer en que nada es para siempre, que hay vida más allá de Potosí, que algunos lo lograrán:

“Alicia es esa demostración evidente de la brutalidad de un sistema, pero también que hay lugar para la esperanza. A mí me asombraba la lucidez y la conciencia política de esta niña, que se organizaba con otras en asambleas de menores trabajadores y que fue hasta el Congreso en La Paz para leerle una carta al presidente, Evo Morales. Es una persona especial, capaz de imaginar una vida distinta. Las madres y los mineros ya están resignados a esa realidad que les ha tocado vivir. Pero esta niña es la que se dice que va a estudiar para conseguir otro trabajo y salir de allí”.

Varias familias mineras del Potosí, reposando. (Foto: David Mercado/Reuters)
Varias familias mineras del Potosí, reposando. (Foto: David Mercado/Reuters)

La infancia de Ander no tuvo nada que ver con la de Alicia. Él nació en San Sebastián en 1976, en un lugar y en un tiempo donde todo volvía a ser nuevo; no era San Francisco en los años sesenta pero sí una ciudad que se abría al mundo. Ander adora Donostia y no la ha abandonado nunca. “Yo soy consciente de mi fortuna, más después de viajar por el mundo y ver sociedades tan distintas”, me dice. “He tenido suerte porque podría haber nacido en Berlín en los años 30 o en Níger en cualquier época”. Pero Ander creció en una casa feliz donde la lectura y el ciclismo compartían pasión y espacio.

­“Yo competí en ciclismo hasta los 20 años, el ciclismo me apasiona. Yo creo que de adulto no te puedes enganchar a algo con ese entusiasmo. Cuando me recuerdo de pequeño, me veo leyendo cómics y novelas de Julio Verne. Era la épica que me nutría, las historias que me flipaban. Pero el ciclismo estaba en esa misma categoría, aunque con la ventaja de que yo salía a la calle y Cabestany podía firmarme un autógrafo. Cabestany era mi ídolo, como el capitán Nemo [protagonista de 20.000 leguas de viaje submarino, de Verne], solo que el capitán no me podía firmar autógrafos”.

Fue un niño muy curioso. Resulta significativo ese afán de coger la bicicleta y marcharse, de viajar, de descubrir, de dejar la mente en blanco y mirar nada más que la carretera y la montaña, sentir los golpes de pedal como las pulsaciones o como respirar: como algo en lo que uno no repara, pero que te mantiene vivo. Luego fue viajando más y más lejos, hasta Bolivia, hasta Groenlandia, de continente en continente, y sin darse cuenta había encontrado aquello que le hacía feliz.

Portada del último libro de Ander Izagirre. (Fuente: Libros del K.O.)
Portada del último libro de Ander Izagirre. (Fuente: Libros del K.O.)

“Las historias de aventuras que me gustaban de pequeño fueron un primer sustrato, pero luego pude conocer a gente viajera”, ahora habla despacio, como recordando cada momento. “Nada más acabar la carrera me fui en un viaje al punto más bajo de cada continente, aquello fue para mí como un máster. Una vuelta al mundo de la mano de Josu Iztueta, que es un viajero de Tolosa. Para mí eso fue un filón: ahí descubrí cuánto me gustaba viajar, cuánto me gustaba contar historias. Me interesa la variedad de modos de vida que hay en el planeta. ¿Cómo vivirán en Groenlandia?, ¿cómo vivirán en el país más caluroso del mundo? Ahora puedo decir que he estado en esos sitios”.

Pero a veces, le digo, debe ser difícil para uno pasar tanto tiempo fuera, que a uno lo comprenda la familia, los amigos, la pareja. Ander se sorprende: “Tampoco viajo tanto, lo que pasa es que cunde mucho”. Y luego ríe. “Está claro que al principio tu entorno quiere que tengas un trabajo en el periódico de tu ciudad. Es normal. Pero de muy joven empecé a viajar y mi vida es muy sencilla: no tengo hijos, no tengo casa en propiedad, no tengo coche. Necesito poco. Como escribo tanto parece que esté todo el día fuera, pero la realidad es que el 80% de mi tiempo es estar delante del ordenador, en casa. Mi trabajo es de oficinista y de vez en cuando salgo a buscar historias”.

Este trabajo le ha valido numerosos premios en algo menos de veinte años de trayectoria, y me dispongo a enumerar solo unos pocos: el Premio Rikardo Arregi en 2001 al mejor trabajo periodístico del año en euskera por sus crónicas sobre el viaje alrededor del mundo; el Premio Marca de literatura deportiva 2005 por el libro Plomo en los bolsillos, con historias no tan conocidas del Tour de Francia; el Premio de la Asociación de la Prensa de Madrid de 2010 por el reportaje Mineritos, semilla de Potosí, y que también mereció el Premio Manos Unidas de ese mismo año; o el prestigioso Premio Europeo de Prensa en 2015 por el reportaje Así se fabrican guerrilleros muertos.

Los enumero no tanto por mostrar sus logros como para enlazar con una cuestión puntiaguda y que afecta a esta profesión: el imperio del ego. Porque Ander, aun siendo uno de los grandes cronistas en castellano, parece generar anticuerpos contra la vanidad:

Yo soy muy inseguro de mi trabajo. Los reportajes son más fáciles de manejar, piensas que han salido más o menos bien, puedes sentirte orgulloso de tu trabajo. Pero yo tengo la impresión de que nunca termino de rematar bien las cosas. Tendrá que ver con el carácter –en este momento duda, crea un silencio–. No tengo una idea demasiado elevada de mi trabajo. Uno debe asumir que es imperfecto. Sé que he hecho algunas cosas bien y que hay gente que quiere publicar mis libros. Pero hay muchos periodistas haciendo cosas más valiosas, y esto te lo digo de corazón”.

“Siempre tengo la sensación de haber desperdiciado la oportunidad de contar una buena historia”

Hace dos años, Ander llevó los fragmentos todavía inconexos de Potosí a los talleres de escritura que organiza la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), impulsada por Gabriel García Márquez en 1995, que cuida y premia el periodismo narrativo –o, mejor dicho, el periodismo de calidad–. Compartió horas con otros escritores latinoamericanos para retroalimentarse, para mejorar sus obras, todo el rato ante la mirada atenta del maestro Martín Caparrós, lo cual es un privilegio:

“Fui hace dos años con este libro a medias. Para los que somos escritores solitarios se aprecia esa mirada externa. Yo, por ejemplo, siempre tengo la sensación de haber desperdiciado la oportunidad de contar una buena historia. Pero uno debe asumir que es imperfecto. Ese taller fue muy útil: le di varias vueltas al libro que no le hubiera dado de lo contrario. Este año también fui, pero como ayudante de Caparrós, tomando notas y escribiendo los informes”.

Ander espera poco –o mucho– de la vida; solo seguir viajando, seguir escribiendo, seguir conociendo. Llegado el momento, le pregunto cómo se imagina en 30 años, cómo le gustaría ser recordado. Pero son cuestiones que no le preocupan; Ander persigue otras metas:

“Yo solo espero llegar a los 70 con buena salud, la curiosidad despierta y contando historias. Mi esperanza es seguir haciendo lo mismo que ahora. Quizá con 70 no pueda ir a un campamento en Pakistán, pero sí hacer otras cosas. En cuanto a la trascendencia, lo que me importa es la gente que me rodea: mi familia, mis amigos y mi novia. El resto del mundo, si aprecia mi trabajo, bien. Pero si se olvida de mí, no me importa. Yo soy feliz así”.

Cine interactivo: La aventura de escoger finales en Netflix

Redacción TO

Foto: Netflix

Hace unos años era común que los niños anduvieran con sus libros de Elige tu propia aventura, donde habitaban aquellas historias que podían dar saltos tremendos si el niño se aburría del cuento o si elegía una trama secundaria –a veces terciaria- que cambiaba por completo la línea narrativa, conduciendo al protagonista hacia un final inesperado. Era novedoso porque creaba la impresión en el lector de estar participando en la historia como algo más que un espectador; se convertía en el dueño de los destinos de los personajes.

Estas novelas interactivas fueron rompedoras desde su irrupción en la década de los 80. Ahora, Netflix pretende seguir esta línea ofreciendo a sus clientes la capacidad de decidir el rumbo de las tramas argumentativas de algunas de sus ficciones. Con esta opción, el espectador puede escoger con su mando de la televisión o desde la pantalla de la tableta o del móvil, el camino que han de tomar los personajes principales del entretenimiento. Por el momento solo es posible hacerlo en una película, pero pronto se sumarán más. El título señalado se llama Puss in Book: Trapped in an Epic Tale.

Cine interactivo: La aventura de escoger finales en Netflix 2
Puss in book, la primera animación interactiva de la compañía. | Fuente: Netflix

Los creadores de contenido tenían el deseo de contar historias no lineales como esta, y Netflix les ofrece la libertad de divagar, intentar cosas nuevas y permitir que hagan su mejor trabajo”, explica Carla Engelbrecht Fisher, directora de Innovación de la compañía, en un comunicado publicado en su blog. “Ser una empresa que funciona en internet nos permite innovar con nuevos formatos, ofrecer nuestros productos en múltiples dispositivos y, lo que es más importante, aprender de ellos”.

Después de dos años de trabajo, sale a la luz una plataforma interactiva cuyo principal público son los niños

La empresa californiana ha trabajado durante dos años en el desarrollo de esta plataforma que permite el funcionamiento de un sistema interactivo. Para ello requirieron de un equipo de varias decenas de desarrolladores, quienes decidieron dar un tiempo limitado a los consumidores para realizar su elección. Este tiempo se estima que oscila entre los 15 y los 20 segundos.

Además, su primera película, Puss in Book, demuestra que el primer objetivo de este tipo de producto son los niños. Esto se debe a que la mitad de los usuarios de Netflix consume contenidos infantiles. Así, en esta primera historia se narran las aventuras del gato con botas, tal y como lo conocimos en Shrek, tras quedar atrapado dentro de un libro de cuentos. Durante la evolución de la ficción, los niños pueden tomar hasta 13 decisiones que derivan en cierres completamente distintos y convertir el cuento en una narración de 13 minutos o de 39. Esto nos trae de nuevo a aquellos libros donde uno podía terminar con el caballero salvando a la princesa o derrotado y en el barro tras una batalla. Los cuentos antes eran así.

Cine interactivo: La aventura de escoger finales en Netflix 1
Buddy Thunderstruck: The Maybe Pile será la segunda ficción en aprovechar esta función. | Fuente: Netflix

Los títulos interactivos estarán disponibles solo en algunos soportes. Esto significa que si eres cliente de Apple TV, Android, Chromecast o la propia web, no puedes disfrutar de este servicio. En cambio, sí podrán disfrutarlos los usuarios de Smart TV, videoconsolas y dispositivos con el sistema operativo iOS (Apple).

El 14 de julio llegará el segundo título interactivo, Buddy Thunderstruck: The Maybe Pile, una animación realizada con la técnica stop-motion protagonizada por Buddy, un perro piloto de camiones, y su amigo Darnell, un hurón mecánico de coches.

Asimismo, está previsto para el año que viene el estreno de otra animación: Stretch Armstrong: The Breakout. Habrá que esperar, por el momento, para ver si los buques insignia de Netflix se suman a esta iniciativa; se hace difícil imaginar que se abra esta posibilidad a series como House of cards u Orange is the new black.

Las Noches del Botánico vuelven a refrescar el verano madrileño

Redacción TO

Foto: Noches del Botánico

Madrid en verano se vacía. Como bien apuntaba Benedetti en Pausa de Agosto, la capital se convierte en la época estival en una calma unánime. El calor arrecia durante el día, y las pocas almas que aún vagan por sus calles salen al atardecer a beberse las terrazas. Por eso, los planes de ocio se adivinan imprescindibles en los meses de verano. Para animar y refrescar estas noches vuelve un plan más que apetecible de los veranos madrileños: las Noches del Botánico.

Este evento cultural obtuvo el año pasado un rotundo éxito al confirmarse, en su primera edición, como la gran sorpresa de la escena musical y cultural de la ciudad. Fueron más de 40.000 los asistentes que acudieron a esta gran cita y la clave del éxito residió, en un cartel musical imperdible, como el que se presenta en esta edición.

Las Noches del Botánico vuelven a refrescar las noches de verano 3
40.000 personas refrescaron sus noches gracias a este festival el pasado verano. | Foto: Noches del Botánico

Frente a las cancelaciones de última hora de Tony Bennett e Il Volo, destacan grandes nombres propios nacionales e internacionales como Anastacia, Tequila, Rosendo, Orishas, Devendra Banhart, Buika con la colaboración de Chucho Valdés, Jamie Cullum o Franco Battiato. Estos y otros nombres no tan reconocibles pero igual de talentosos animarán las noches madrileñas del 29 de junio al 29 de julio en el Real Jardín Botánico de Alfonso XIII, ubicado en la Universidad Complutense, un marco incomparable.

Las Noches del Botánico vuelven a refrescar las noches de verano 1
El cartel del festival previo a las cancelaciones de Tony Bennett e Il Volo. | Imagen: Noches del Botánico

Esta iniciativa es una realidad gracias al acuerdo suscrito con la Universidad Complutense de Madrid. Además, este año se une a la celebración del 90 Aniversario de la Ciudad Universitaria, un espacio singular e histórico para el encuentro con la cultura.

El ambiente íntimo de las Noches del Botánico convierte a este evento en una experiencia casi mágica, en la que hasta las cálidas temperaturas mínimas pasan desapercibidas. Es precisamente este carácter de cita especial el que le ha valido el Premio Fest al mejor festival nacional de pequeño formato y a ser uno de los finalistas en los Iberian Festival Awards. Además de música, los asistentes pueden visitar su mercadillo de diseño y los distintos foodtrucks que este año ampliarán su oferta gastronómica. Quedarse en Madrid este mes de julio va a ser mejor de lo que pensábamos.

Los mejores lugares para escapar del calor este verano

Redacción TO

Foto: Peter Huggins
Flickr

Ya ha llegado el verano, y con él los helados, los pantalones cortos y sandalias, las terrazas, las gafas de sol, los abanicos… Pero, sobre todo, con el verano ha llegado el calor, las playas abarrotadas de gente y sombrillas, la búsqueda desesperada por los locales con aire acondicionado y la necesidad casi constante de refrescarse de alguna manera.

Hay quien adora y espera con los brazos abiertos esta época del año, pero también hay otros que lo único que quieren es escapar a algún lugar más frío hasta que acaben los días de calor. Además, el verano es la época de vacaciones por excelencia, lo que dificulta aún más las cosas para aquellos que quieren disfrutar de sus días libres en un lugar fresco y agradable, sin sombrillas ni aguas cálidas.

Afortunadamente, existen lugares en el norte de Europa donde es posible darse un baño bien frío en verano, disfrutar de la tranquilidad en unos meses en los que su popularidad, aunque en aumento en los últimos años, baja porque, tanto extranjeros como locales, viajan al sur en busca del sol.

Los fiordos noruegos

Símbolo de Noruega por su belleza, los fiordos son un lugar ideal para pasar unos días de verano. Con un clima relativamente estable y unas temperaturas que no llegan a los 30 grados, recorrer sus aguas en kayak o canoa o, simplemente, darse un baño refrescante disfrutando de las vistas puede ser el día veraniego perfecto para quienes sufren con el sofocante calor.

Para practicar actividades como el kayak, las aguas de la costa de Helgeland, en el noroeste del país, se han ganado la fama de ser una de las mejores zonas. Las grandes montañas que rodean las aguas saladas de los fiordos hacen de sus orillas un paisaje bonito de visitar, ya sea a bordo de una canoa o disfrutando de un baño en sus aguas.

 1
Los fiordos noruegos están considerados Patrimonio de la Humanidad. | Foto: Chiara Baldassarri/Flickr

Si lo de remar suena del todo apetecible, los fiordos del oeste del país, por ejemplo el Nærøyfjord, reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, ofrecen aguas menos frías y más tranquilas donde los rayos del sol calientan durante el día, invitando al visitante a darse un chapuzón.

Además de un baño frío, los fiordos noruegos cuentan con numerosos lugares en los interiores de los lagos y ríos donde acampar durante un par de días. En Noruega, la ley permite acampar un máximo de 48 horas en cualquier lugar de la naturaleza donde no haya vallas, ofreciendo así la posibilidad de disfrutar de la tranquilidad alejados de lugares turísticos, de la rutina y de las aglomeraciones.

La región de los lagos en Finlandia

Finlandia cuenta en su geografía con un laberinto de lagos, islas, ríos y canales intercalados entre bosques y colinas, que se extiende a lo largo de cientos de kilómetros por el país y es conocida como la región de los mil lagos.

Los lagos de Finlandia están rodeados de bosques y vegetación. | Foto: Marjaana Pato/Flickr
Los lagos de Finlandia están rodeados de bosques y vegetación. | Foto: Marjaana Pato/Flickr

Esta extensión cubierta de agua incluye los rincones favoritos de los finlandeses para sus vacaciones de verano. Sus aguas cristalinas, de las más limpias del mundo, unidas a sus paisajes verdes y su agradable clima hacen de este lugar uno de los más atractivos para darse un baño durante el estío.

Además de un baño refrescante, sus temperaturas nocturnas, sumadas a la tranquilidad de estos parajes naturales, permiten que las vacaciones sean un verdadero descanso.

La Laguna Azul de Islandia

Sus aguas no son precisamente frías, pero las temperaturas del exterior, incluso en verano, piden al cuerpo un baño en las aguas geotermales de uno de los lugares más populares de Islandia.

El Blue Lagoon o Laguna Azul es un balneario geotermal que se encuentra en el campo de lava más joven del oeste de Islandia, a unos 45 minutos en coche desde Reikiavik, y es reconocida mundialmente por las propiedades medicinales de sus aguas.

Las aguas calientes de la Laguna Azul se agradecen después de un día frío de verano. | Foto: Gwladys Fouche/Reuters
Las aguas calientes de la Laguna Azul se agradecen después de un día frío de verano. | Foto: Gwladys Fouche/Reuters

Las aguas cálidas y cristalinas de este balneario son el lugar ideal para descansar y disfrutar de las temperaturas del lugar que, incluso en verano, no suelen llegar a los 15 grados.

Pero si lo que buscamos es un lugar más tranquilo aún y alejado de aglomeraciones, los pueblos islandeses suelen contar con una piscina, además de pozas calientes, que pueden alcanzar los 40 grados.

Los lagos de Berlín

La capital alemana no solo tiene monumentos y museos. A solo unos minutos en transporte público, o incluso en bicicleta, es posible escapar del ruido y el ajetreo de la ciudad para adentrarse en alguno de sus casi 100 lagos.

Populares y familiares algunos, pequeños y recónditos otros, todos ofrecen la posibilidad de darse un baño sin necesidad de renunciar a un turismo urbano en un lugar donde las temperaturas no suelen ser muy elevadas.

 1
Los lagos son los lugares favoritos de las familias alemanas en verano. | Foto: Fabrizio Bensch/Reuters

Uno de los más recomendados es el Sacrower See, conocido por sus aguas transparentes. Aunque el espacio para bañarse en este lago es reducido, incluso en verano no es excesivamente visitado.

El Straussee es otro de los lagos más populares de esta zona. Situado en el noreste de la ciudad, reúne a familias y grupos de amigos en torno a sus orillas de arena. Si lo que buscas es alejarte de los lugares concurridos, el Straussee también cuenta con varias pequeñas bahías para nadar e incluso bucear sin apenas gente.

Sallent de Gállego, en Huesca

No hace falta ir al norte de Europa para escapar del calor en verano, basta con irse al norte de España existen opciones como Sallent de Gállego.

Su temperatura media en verano es de las más bajas de España. | Foto: www.twin-loc.fr/Flickr
Su temperatura media en verano es de las más bajas de España. | Foto: www.twin-loc.fr/Flickr

Este municipio aragonés, perteneciente a la comarca del alto Gállego, es uno de los lugares españoles con las temperaturas más bajas durante los meses de verano. Se encuentra a orillas del Embalse de Lanuza y al pie de altas cumbres montañosas, por lo que es ideal tanto para hacer turismo de montaña y senderismo como para darse un frío baño veraniego, si es que alguien se atreve, pues la temperatura media del verano es de 13,4 grados en este municipio de Huesca, situado a 1.305 metros de altitud.

El género, moldeado por la publicidad

Redacción TO

Foto: Axe

Un grupo de hombres tira de una mujer en ropa interior: te están intentando vender pantalones. Un señor pisa la cabeza de una rubia con cuerpo de alfombra y el cartel reza “Es agradable tener una chica en casa”: de nuevo, están tratando de venderte un pantalón. Una joven desnuda tendida en el suelo mira con deseo un zapato masculino bajo un letrero que dice “Ponla en el lugar que le corresponde“: ahora quieren que compres calzado. Un hombre le echa el humo de un cigarrillo al rostro a una mujer con la frase “Sóplale en la cara y te seguirá a cualquier parte“: pretenden que te pilles una cajetilla de tabaco. Un marido le da unos azotes a su esposa: es un anuncio de café.

Cómo la publicidad define la masculinidad 1

Cómo la publicidad define la masculinidad 2

La lista continúa, pero lo que permanece estable es la capacidad de la publicidad para dar forma y manipular los conceptos de masculinidad y feminidad. Si las marcas de cosméticos y cuidado personal se van atreviendo a establecer un nuevo concepto de belleza femenina (Dove lanzó en 2013 una campaña en la que decía a las mujeres “Eres más guapa de lo que crees”), la revolución empieza a colonizar también el mercado masculino. Muy poco a poco.

Un anuncio de McDonald’s emitido en 2010 en Francia revolucionó a medio mundo por decirles a sus clientes “Ven como eres”. El spot mostraba a un adolescente homosexual; era de las primeras ocasiones en que la publicidad rompía con unos estereotipos masculinos que no reflejaban la diversidad del público consumidor. Los hombres gays, de hecho, tienen un papel central en esta nueva representación del género. Pero incluso así siguen vigentes los estereotipos de antaño. En su última campaña de vuelta al cole, en septiembre del año pasado, El Corte Inglés lanzó un anuncio en el que se veía a dos padres homosexuales intentando (pero no consiguiendo) forrar un libro; finalmente, el hijo de la pareja le dice a un amigo: “¿Ves?, te dije que con dos papás no es más rápido”. Mensaje (levemente camuflado): las tareas del hogar y de los niños son cosas de mujeres.

Quien ha dado un paso adelante es, irónicamente, una de las marcas más asociadas con la publicidad sexista: Axe. Después de años de ejércitos de mujeres persiguiendo a un hombre que huele bien y de dar cuestionables clases de seducción, la compañía de desodorantes realizó una investigación de mercado para analizar a su consumidor. Descubrió que a los hombres también les agobian las representaciones que hace de ellos la publicidad y que comparten con las mujeres el miedo a no estar a la altura del canon. ¿Resultado? Axe ha lanzado una inesperada campaña que rompe con su publicidad tradicionalmente sexista para dar no una, sino toda una diversidad de representaciones masculinas. Bajo el lema “Find your magic” (Encuentra tu magia), los nuevos spots de la compañía muestran a hombres delgados, con la nariz grande, vírgenes, que van en silla de ruedas, que llevan tacones, que se depilan los… y que usan Axe. Un nuevo paradigma publicitario para conectar con un público, el millennial, que ha dejado de sentirse reflejado con unos abdominales.

TOP