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Nuevos cosméticos elaborados con cannabis llegan a Europa

Foto: Andres Stapff
Reuters

La inclusión de la marihuana en el mundo de los productos de belleza ha revolucionado el sector cosmético. Ahora, añadir salvia de cannabis a las nuevas fórmulas de crema o maquillaje es un reto que ya han acogido varias marcas en Europa como Collete, con el propósito de renovar la industria y de reivindicar los beneficios de esta planta.

El debut del cannabis en la industria cosmética se produjo hace exactamente un año, de la mano de la familia de Bob Marley, que ya cuenta entre sus productos con una serie de cosméticos naturales elaborados a partir de aceites esenciales de semillas de marihuana. La línea de productos lleva el nombre del famoso cantante de reggae y ya se pueden encontrar en su página web, Marley Naturals, que expide a todo el mundo.

El aceite de cannabis es conocido por los beneficios que aporta a la salud y, en especial, a la piel, porque a diferencia de los productos sintéticos, el Cannabis Sativa conserva su potencial energético a través de la prensa en frío. Combinado con otros ingredientes botánicos jamaicanos como la citronela, el jengibre, o el aceite de coco, la fórmula, que se puede encontrar en forma de jabón, loción o bálsamos, promete nutrición e hidratación intensa sin efectos psicoactivos ni síntomas relacionados con la planta del cannabis.

Nuevos cosméticos elaborados con cannabis llegan a Europa 1Productos de Marley Naturals. | Foto: Marley Naturals

Además también será posible encontrar accesorios para fumar tallados en madera de nogal negro y vidrio resistente al calor, soplado a mano, diseñados para ser usados sólo con hierbas, no con productos de tabaco.

Nuevos cosméticos elaborados con cannabis llegan a Europa
Accesorios para fumar de Marley Naturals.| Foto: Marley Naturals

Después de observar el éxito de la línea de Marley, Collete, un grupo francés de marcas de lujo, también ha querido probar con esta tendencia. Aunque el consumo de cannabis en Francia está prohibido, Collete buscaba innovar en su línea de venta. Por eso, a través de su asociación con Marley Naturals, la marca ha comenzado a exportar a Europa sus lociones de cuidados corporales y accesorios para fumar junto a una colección de ropa inspirada en el cannabis que tendrá una edición limitada.

Esta sería la primera vez que una marca europea reconocida mundialmente se atreve a vender productos de este tipo, ya que hasta ahora solo se podían adquirir de fabricantes independientes y poco conocidos que tuvieran su espacio de venta en países donde la marihuana estuviera legalizada.

Este puede ser tan solo el principio de una tendencia en el sector cosmético, que podría comenzar a advertir la gran popularidad de los productos elaborados con marihuana.

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El negocio de la 'fiebre verde' de la marihuana en EEUU y España

Raquel y Christian Cepedes y Rubio

Foto: Raquel Cespedes y Christian Rubio

Si vas a Colorado (EEUU) es más probable que des antes con una tienda que dispensa marihuana que con un Starbucks. Esta realidad es un ejemplo del creciente e imparable negocio del cannabis en Estados Unidos. En las pasadas elecciones del 8 de noviembre los norteamericanos no sólo decidieron fumarse al stablishment eligiendo a un candidato como Donald Trump, sino que también dieron un espaldarazo al consumo y venta de marihuana. Los habitantes de California, Massachusetts, Nevada y Maine aprobaron en las urnas la legalización de la marihuana con fines recreativos. Esto implicará que los mayores de 21 años podrán poseer la sustancia, así como cultivar plantas de marihuana en sus residencias privadas y comprar 28,5 gramos de marihuana para usarla con fines recreativos. Esta cobertura de legalidad va acompañada de una gravada de impuestos, como ocurre con el tabaco y el alcohol.

Tras este respaldo, ya son ocho los estados donde se permite el consumo recreativo de la marihuana (Colorado, Alaska, Oregón , Washington, California, Massachusetts, Nevada y Maine), además del Distrito federal de Washington DC. Mientras que en otros 29 estados está permitido su empleo con fines terapéuticos y medicinales. Pese a esta corriente de permisividad, la ley federal lo considera ilegal sin excepción. Una paradoja que amenaza y ralentiza la proliferación de un negocio que ha demostrado su potencial y beneficios en aquellos estados en los que ha podido desarrollarse.

FILE -- HOLD FOR TUESDAY NOV. 15, 2016 EARLY RISER BY BOB SALSBERG -- In this Wednesday, Nov. 9, 2016 file photo a marijuana joint is rolled in San Francisco. Newly-approved laws in four states allowing the recreational use of marijuana are seen as unlikely to change rules regarding use of the drug in the workplace.  (AP Photo/Marcio Jose Sanchez)

Son ocho los estados de EEUU donde se permite el consumo recreativo de la marihuana. (Marcio Jose Sanchez/AP)

Un ejemplo de la emergente industria del cannabis es Colorado, que aprobó la legalización de la marihuana en 2014. Seis meses después, los beneficios no sólo se notaron en las arcas públicas sino también en las calles, gracias a un importante descenso en los índices de criminalidad. Según Policy Mac, el estado ganó el primer semestre tras su legalización 20 millones de dólares al mes, un aumento de más del 50% con respecto a lo que se esperaba en un principio.

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Los campesinos transportan plantas de marihuana recién cosechadas, en Los Suenos Farms, la mayor granja de marihuana legal al aire libre de América, en Avondale, en el sur de Colorado. (Foto: Brennan Linsley/AP)

Además de la recaudación por impuestos, el estado estima que ha ahorrado entre 12 y 40 millones de dólares al reducir drásticamente las detenciones relacionadas con la marihuana, que suponen cerca del 50% de todos los delitos vinculados con las drogas en Estados Unidos. Este ahorro permite al mismo tiempo destinar más recursos a la lucha contra otros crímenes. De acuerdo con datos del gobierno, en la ciudad y el condado de Denver el índice de homicidios descendió un 42% desde la legalización del cannabis.

La salida de la clandestinidad dio la oportunidad a pequeños productores y comerciantes a afianzar un negocio con unas perspectivas de crecimiento más altas incluso que el sector de la telefonía. La profesionalización y la mejora de la calidad han dado lugar a empresas muy punteras provistas de las últimas tecnologías que se alejan de la típica imagen de un invernadero zarrapastroso gestionado por alguien que nada tiene que ver con un empresario. Tripp Keber, es la personificación del futuro de la marihuana. Este ex promotor inmobiliario fundó, junto a Chuck Smith, Dixie Brands, una de las empresas más vanguardistas en la industria del cannabis. Desde hace cinco años, estos pequeños magnates han convertido Dixie en una de las marcas líderes del sector y tienen participaciones de propiedad en 17 empresas relacionadas con el cannabis.

La legalización en California, uno de los estados más ricos y poblados, espoleará el negocio de la marihuana. (Haven Daley/AP)

La legalización en California, uno de los estados más ricos y poblados, espoleará el negocio de la marihuana. (Haven Daley/AP)

Keber lo vio claro desde el principio como demuestra esta declaración realizada hace dos años en una entrevista para la revista Rolling Stone: “En Colorado, 100.000 pacientes crearon una industria de 300 millones de dólares el año pasado (2013, cuando se legalizó la marihuana con uso medicinal). Ahora imagina cómo sería el mercado legal para todos los adultos (con la legalización del consumo recreativo en 2014). Los estudios muestran que alrededor del 10% de ellos tiene alguna relación con el cannabis. El 10% de los 5 millones de habitantes de Colorado es alrededor de medio millón de personas. Recibimos 60 millones de turistas cada año. Incluso si tan sólo el 5% de esos turistas hiciera una compra, eso es 3 millones de personas al año. Estamos hablando de un crecimiento vertical”, auguraba.

Teniendo en cuenta que más de 32 millones de estadounidenses ya consumen marihuana, en el horizonte se vislumbra un vasto mercado parcialmente establecido. Según la consultora Arcview Market Research, el año pasado las ventas legales llegaron a los 6.000 millones de dólares. Y para el año 2020, estima que se multiplicarán por tres.

Director of Quality Assurance Thomas Shipley prunes dry marijuana buds before they are processed for shipping at Tweed Marijuana Inc  in Smith's Falls, Ontario, April 22, 2014.   REUTERS/Blair Gable/File Photo - RTSU7W7

Laboratorio de calidad de la empresa de marihuana ‘Tweed’, radicada en Ontorio, Canadá. (Foto: Blair Gable/Reuters)

De esta gran tarta de consumidores también están sacando tajada las startup, que contemplan esta industria como un vivero virgen e inexplorado, con infinitas posibilidades de negocio. Un  estudio de New Frontier estima que las startups relacionadas con el mundo del cannabis recaudaron en Estados Unidos 213 millones de dólares a lo largo de 2015. Unas cifras que esperan duplicarse con el consumo legalizado en más estados y gracias a la cada vez mayor aceptación por parte de la sociedad americana, con un 58% a favor de la legalización.

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Encuesta sobre la opinión de los ciudadanos norteamericanos en cuanto a la legalización de la marihuana. (Gráfico: Gallup)

El sector ya tiene algunos inversionistas estrella. Como el famoso rapero Snoop Dogg, que asegura que fuma 81 porros al día. Dogg, de 44 años, se asoció con la empresa canadiense Tweed, que provee marihuana y accesorios y ha invertido en una aplicación llamada Eaze, que se dedica a la entrega de marihuana a donde tú la necesites. Además, uno de los hijos de Bob Marley, Ky-Mani Marley, se ha reunido con funcionarios en busca de permisos para la marihuana que se cultiva en California. Hasta un gigante tecnológico como Microsoft ha decidido entrar en este floreciente negocio. El gigante de Redmond se ha asociado con una startup de Los Ángeles, Kind, para crear un software que ayude a realizar un estricto seguimiento del proceso que va desde la semilla hasta la venta final. Este software estaría impulsado por la plataforma en la nube de Microsoft, Azure, y con su desarrollo se espera que se faciliten tanto las ventas como el comercio.

Prueba de la alta aceptación de la sociedad americana fue la última Conferencia anual de negocios de la marihuana que tuvo lugar en Las Vegas en el mes de noviembre. Fue la más numerosa de cuantas se recuerda, pasando de apenas 400 personas en 2012 a más de 10.000 en esta quinta edición. En este encuentro se mostraron las infinitas diversificaciones del sector del cannabis: equipos de extracción, infusiones, dulces, bebidas, servicios de consultoría para inversionistas, medios de comunicación especializados, servicios de etiquetas, cigarrillos electrónicos, y mucho más. La gran cantidad de avances que se exhibieron dan cuenta de que el futuro de la marihuana pasa por la alta tecnología.

Sesgo racial en las detenciones 

Pero estas ganancias y grado de aceptación tienden a oscurecerse ante la triste realidad que se desarrolla en muchos otros estados. Mientras en Colorado y Washington se licitan a productores y vendedores de marihuana, en otros lugares la policía continúa llevando a cabo redadas contra las plantaciones.

El cambio de tendencia en Estados Unidos, un país de tantos contrastes y tan puritano en algunos aspectos, viene desde abajo. Lo que está ocurriendo forma parte de un movimiento político en el que se ha impuesto la voluntad popular. Porque la marihuana no sólo es dinero, también es un estigma. La lucha para acabar con la Guerra contra las Drogas en el fondo es un movimiento para detener el encarcelamiento masivo de minorías. “El consumo de la marihuana, como el de todas las drogas ilícitas, es casi igual en todas las razas, excepto que la población afroamericana es arrestada en una tasa cuatro veces mayor que la gente blanca”, reconoció Stephen Downing, antiguo subjefe de la Policía de Los Ángeles (LAPD) y dirigente del grupo Agentes del Orden Contra la Prohibición (LEAP).

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Los datos de arrestos relacionados con la marihuana en EEUU revelaron una tendencia consistente de sesgos raciales significativos. (Foto: Henry Romero/Reuters)

Un análisis de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) encontró que las detenciones hechas por posesión de marihuana representan más de la mitad de todas las detenciones relacionadas con drogas en EEUU. De los 8,2 millones de arrestos hechos por el cannabis entre 2001 y 2010, el 88% fueron simplemente por portación de hierba. En todo el país, los datos de arrestos revelaron una tendencia consistente de sesgos raciales significativos.

Los que defienden la legalización argumentan que normalizar el consumo de la ‘maría’ reduce los costes del sistema de justicia, el hacinamiento en las cárceles y la violencia entre los grupos de narcotraficantes. Teniendo en cuenta que la marihuana representa el 50% de los ingresos de los carteles, darle a este negocio una pátina de legalidad supondría un duro golpe contra el crimen organizado.

¿Qué pasará con el cannabis en la era Trump?

La época de mayor esplendor de la marihuana ha sido bajo la administración Obama. Además del éxito de las consultas populares, la razón principal por la que los profesionales del cannabis no están siendo arrestados por agentes federales y procesados por la corte federal es por un memorando de 2013 del fiscal general James M. Cole que dirigía a los fiscales federales a centrar sus esfuerzos en actividades delictivas, con el mensaje implícito de tolerar traficantes de marihuana regulados por el estado.

Pero con Donald Trump en la Casa Blanca esto puede cambiar. Sobre todo conociendo el nombre del nuevo secretario de Justicia, el senador por Alabama, Jeff Sessions. Sessions es un ultraconservador y quizás uno de los mayores oponentes contra el movimiento de reforma de la marihuana. Su nombramiento al frente del Departamento de Justicia de Estados Unidos podría poner fin a la legalización del cannabis. Sus declaraciones destilan cierta nostalgia de la época de Ronald Reagan, cuando la por entonces Primera Dama Nancy Reagan encabezó una campaña a favor de la guerra contra las drogas. Sessions incluso ha llegado a sugerir que sólo “las malas personas” se involucran con las drogas.

La posición del nuevo secretario de Justicia es una amenaza para el gran esquema de la legalización en Estados Unidos, pero ¿qué posición tiene Trump sobre la marihuana? En 1990, Trump dijo que estaba a favor de legalizar todas las drogas, pero recientemente durante la campaña electoral aseguró que se opone a legalizarla, pero apoya su acceso médico y cree que los estados deberían ser libres para adoptar sus propias políticas con respecto al uso recreativo.

Perspectivas

Si la tendencia en Estados Unidos continúa por la senda de la legalización de la marihuana y la regulación federal no le pone palos en las ruedas, nuevas leyes pueden abrir perspectivas importantes para los empresarios. Actualmente la principal traba para la expansión del sector son las contradicciones entre la legislación estatal y federal, que impide que un brownie de marihuana cocido en Oregón pueda ser vendido en Washington, pese a que en ambos estados está permitido el uso recreativo pero con diferentes disposiciones.

La firma de investigación y asesoría financiera GreenWave Advisors estima que las ventas de productos de marihuana en Estados Unidos serán de 6.500 millones de dólares en 2016 y de unos 30.000 millones de dólares en 2021, si los productos derivados del cannabis estuvieran legalizados en los 50 estados del país.  Sin duda, en Estados Unidos está naciendo una de las mayores oportunidades de negocio del siglo XXI.

¿Y si todo esto pasara en España?

La legislación española con respecto a la marihuana se ha ido flexibilizando con el paso del tiempo. De hecho, España es en la actualidad uno de los países europeos más liberales en cuanto al cannabis. Su política descentralizada impulsa un alto grado de autogestión por parte de las comunidades autónomas, cada una de las cuales desarrolla sus propias medidas sobre el negocio y consumo de esta sustancia.

Sin embargo, la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana establece en su artículo 36 una serie de normas de obligado cumplimiento a nivel nacional. El párrafo 16 dice así: “El consumo o la tenencia ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, aunque no estuvieran destinadas al tráfico, en lugares, vías, establecimientos públicos o transportes colectivos, así como el abandono de los instrumentos u otros efectos empleados para ello en los citados lugares” será considerado una infracción grave. Por tanto, consumir marihuana de forma legal queda relegado a los lugares especialmente habilitados para ello. Son los llamados clubs de cannabis.

La legislación española con respecto a la marihuana se ha ido flexibilizando con el paso del tiempo. (Foto: Julie Gordon/Reuters) .

Podría decirse que estos clubs hicieron su aparición formal en España en 2001 de la mano del Club de Catadores de Cannabis de Barcelona. Pero la primera piedra de su organización se remonta a 1993, cuando la Asociación Ramón Santos de Estudios Sobre el Cannabis (ARSEC, con sede en Barcelona) envió una carta a la Fiscalía Antidroga preguntando si sería un delito cultivar marihuana para el consumo personal de un grupo de usuarios adultos. La respuesta fue clara: su propuesta no podría considerarse una conducta delictiva. Con el beneplácito jurídico en la mano, la agrupación decidió plantar marihuana destinada a unas 100 personas. Se llegó incluso a hacer una intensa campaña divulgativa en los medios de comunicación al respecto. Sin embargo, la plantación fue incautada. La Audiencia Provincial absolvió a los responsables y el caso fue recurrido ante el Tribunal Supremo. La sentencia final fijaba una condena mínima de prisión (que quedó suspendida) y sanciones económicas para los directivos de ARSEC. El Supremo argumentó que, aunque en este caso no se pretendía traficar, el cultivo de cannabis era peligroso en sí mismo y debía ser castigado.

La puerta parecía cerrarse para la expansión de los clubs de cannabis, pero muchas otras asociaciones recogerían el testigo de ARSEC. En 1997, la agrupación vasca Kalamudia cultivó 600 plantas destinadas a cerca de 200 personas, entre las que había parlamentarios regionales, concejales de varios partidos políticos y profesionales de múltiples disciplinas. La cosecha tuvo qu recogerse poco después sin consecuencias legales. Dos años después, en 1999, repitió su plantación y tampoco contó con el rechazo de las autoridades. Las asociaciones dieron un carácter estable a sus cultivos, apoyados jurídicamente por un informe del gobierno regional de Andalucía que impulsaba el establecimiento de estos clubs para obtener marihuana de forma legal.

REUTERS/Vincent West

La industria del cannabis ha ido expandiéndose por España con diferente calado. (Foto: Vincent West/REUTERS).

Desde entonces, la industria del cannabis ha ido expandiéndose por todo el territorio nacional con diferente calado. Sin lugar a dudas, Barcelona se ha convertido en el epicentro del negocio con más de 200 clubs de cannabis, cuando en todo el país existen unos 800. Su crecimiento se ha desarrollado a la par que la normativa española, cuyo mencionado artículo 36 de la Ley de Seguridad Ciudadana prohíbe su venta pero no su consumo. Así, es legal la venta de semillas y el cultivo de marihuana para el consumo personal en estos lugares privados. Los usuarios pagan una determinada cuota para un periodo concreto, reciben la cantidad de marihuana correspondiente y la pueden consumir únicamente dentro de los clubs. Para convertirse en miembro sólo hay que tener 18 años y el respaldo de otro socio.

La controversia jurídica del mercado del cannabis llega con el párrafo 18 de la ley: “La ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, cuando no sean constitutivos de infracción penal” también será considerado una infracción grave. Esta aparente contradicción provoca que los clubs se muestren muy reticentes a la hora de exhibir públicamente sus campos de cultivo. Se han dado numerosos casos de incautaciones de cosechas cuando la asociación cumplía con la legalidad. Por ejemplo, el del club Pannagh -un referente para los usuarios españoles-, que fue intervenido en 2005 y en 2011.

Cerca de cuatro millones de españoles, el 10% de la población de entre 15 y 64 años, declaran haber fumado cannabis (AP Photo/Rich Pedroncelli)

Cerca de cuatro millones de españoles, el 10% de la población de entre 15 y 64 años, declaran haber fumado cannabis (Foto: Rich Pedroncelli/AP)

Sus miembros fueron acusados de un delito de tráfico de drogas y su cultivo fue incautado. La Federación de Asociaciones de Usuarios de Cannabis de Euskadi declaró en su momento que no entendía cómo se estaba regulando el negocio por un lado y contrarrestándolo con “estrategias represivas” por el otro. Por tanto, el vacío legal favorece el negocio de la marihuana en los clubs y los locales comerciales, los llamados grow shops, donde se vende todo el material necesario para su cultivo doméstico. Algunos de estos establecimientos son franquicias cuyo desembolso inicial de apertura puede sobrepasar los 10.000 euros. Una inversión que se suele recuperar al cabo de un año, lo que se traduce en un rendimiento muy atractivo para muchas personas que quieren salir de las listas del paro.

El Ayuntamiento de Rasquera, en Tarragona, se prestó voluntario para acoger un proyecto de plantación de marihuana de la Asociación Cannábica Barcelonesa de Autoconsumo. El pueblo tiene 900 habitantes y hay un 40% de paro. El club estaba dispuesto a pagar 650.000 euros al año por las tierras, que en su momento significaba una especie de tabla de salvación para las arcas municipales. Pero la Justicia paralizó la operación y el alcalde, defensor de la idea, tuvo que abandonar su puesto.

Cerca de cuatro millones de personas, el 10% de la población española entre 15 y 64 años, declaran haber fumado cannabis alguna vez. Casi un 2% fuma de manera habitual cada día, según datos del Ministerio de Sanidad. Los partido políticos, a raíz de la formación de un nuevo Gobierno, han planteado sus propias medidas con relación al mercado de la marihuana en España. Un negocio que maneja cifras millonarias y que en 2016 sigue estancado en arenas movedizas, entre la ética y la legalidad.

Continúa leyendo: Huxley, la realidad aumentada que mejora los cultivos de marihuana

Huxley, la realidad aumentada que mejora los cultivos de marihuana

Redacción TO

Foto: Alessandro Bianchi
Reuters

Parece una realidad lejana, casi una distopía, la posibilidad de entrar en un invernadero con unas gafas de realidad aumentada y conocer cuál es el grado de maduración de una fruta, a qué clase pertenece una planta o si requiere de más agua. Todo un mundo de estadísticas ante nuestros ojos mientras caminamos por los pasillos de este recinto cubierto.

Sin embargo, lo cierto es que esta posibilidad está más cerca de lo que imaginamos gracias a Huxley, un sistema de realidad aumentada e inteligencia artificial diseñado para controlar las plantaciones en invernaderos y los cultivos de marihuana.

Cada vez es más habitual encontrar a granjeros y agricultores que introducen en su trabajo diario las etiquetas inteligentes e incluso drones y aplicaciones de teléfono para controlar sus producciones. Con todo, lo que pretende incorporar al universo agrícola Ryan Hooks, desarrollador de Huxley, es un sistema que les habitúe a la realidad aumentada, que les aporte toda la información en un solo vistazo.

Huxley, realidad aumentada al servicio de la marihuana
Una imagen promocional de Huxley. Fuente: Huxley

“Me di cuenta de que nadie había creado realidad aumentada para los invernaderos”, explica Hooks a la revista Motherboard, añadiendo que existen aplicaciones para móvil, pero todas ellas requieren tener las manos ocupadas. Llevando un dispositivo como unas gafas, esto se evitaría.

La realidad aumentada podría ayudar a los pequeños agricultores a crecer más deprisa, a tener un control milimétrico de sus producciones, a pesar de no contar con los medios de los grandes productores. Además, asegura Hooks, funciona con una tecnología muy sencilla, sin grandes complejidades. “Si alguien puede conducir un coche de Uber”, justifica, “puede manejar Huxley y convertirse en un agricultor moderno”.

Debuting Plant Vision™ by Huxley 🌱 with @plus.farm at #Aglanta. @averticalfarm @blueplanethydro @dja_vid

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Entre los planes de Hooks también se encuentra crear una base de datos que se enriquezca con la información que reciba a través de las gafas, que observará la gran variedad de plantas, frutas y clases de marihuana existentes y perfeccionará los conocimientos sobre la materia. Estos datos, considera Hooks, serían de gran ayuda para universidades y equipos de investigación.

El proceso de entrenar la capacidad de mirar de Huxley podría servir a desarrolladores e investigadores para preparar un futuro automatizado donde la inteligencia artificial pueda hacer tareas sencillas, como decirnos cuándo cosechar el campo, pero también otras más ambiciosas, como descubrir nuevas curas para enfermedades.

Augmenting the universe with @averticalfarm #sac17

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Pero hasta que este futuro nos alcance, Huxley resulta especialmente útil para la industria del cannabis. Al menos en Estados Unidos, donde varios estados han regulado su venta y legalizado su consumo.

El mercadeo de cannabis en ese país sigue siendo ilegal a nivel federal y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) no ha estipulado unas directrices respecto al nivel de pesticidas tolerados en sus plantaciones. De esta manera, depende de cada estado establecer el nivel máximo permitido, y en Washington y Colorado, por ejemplo, ya ha habido retiradas de productos por superar estos límites. Huxley resolvería este problema; su tecnología se erige como una garantía para confirmar que estas cantidades nunca se superan.

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La verdad definitiva sobre los beneficios de la marihuana

Cecilia de la Serna

Estudios sobre la marihuana hay muchos, miles, y todos de su padre y de su madre donde la ciencia busca apoyar u oponerse a las teorías que abogan por la legalización de esta droga blanda. Ahora que el debate está más vivo que nunca, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos lanza un análisis de más de 10.000 estudios en torno al cannabis para desmontar mitos y acercarnos la verdad definitiva sobre sus beneficios.

Esta institución no lanza su ‘superestudio’ en un momento cualquiera. Sólo en Estados Unidos, 28 estados han legalizado el uso del cannabis con fines terapéuticos. Además, California, Massachusetts, Nevada y Maine aprobaron el pasado 8 de noviembre en las urnas la legalización de la marihuana con fines recreativos. El debate sobre la legalización de la marihuana está abierto en muchos países, entre ellos España. En otros, como Holanda, ese debate está totalmente superado no sólo para el consumo con fines terapéuticos sino también con uso recreativo.

¿Cuáles son los beneficios reales del cannabis para la salud?

Los beneficios del cannabis sólo están contrastados en tres supuestos. (Foto: Toby Melville / Reuters)
Los beneficios del cannabis sólo están contrastados en tres supuestos. (Foto: Toby Melville / Reuters)

En el informe de la Academia de Ciencias estadounidense, el que analiza esos 10.000 estudios y que cuenta con 400 folios de información, se establecen tan sólo tres supuestos en los que la marihuana tiene efectos positivos terapéuticos realmente contrastados:

– Ayuda al dolor crónico en adultos.
Disminución de las náuseas y vómitos provocados por la quimioterapia.
– Alivio de algunos de los síntomas de la esclerosis múltiple.

En cuanto a los supuestos de evidencia científica moderada, el estudio revela sobre la marihuana que:

Alivia los problemas del sueño causados por el síndrome de apnea obstructiva del sueño, fibromialgia, dolor crónico y esclerosis múltiple.
No aumenta el riesgo de cáncer.

El análisis concluye, además, que no existen evidencias contrastadas ante los siguientes supuestos -que a menudo se dan por ciertos por parte de la sociedad-:

Contrarresta la pérdida de apetito asociada al VIH.
– Alivia los síntomas de ansiedad, trastorno de estrés postraumático, síndrome de Tourette, demencia, depresión, todos los cánceres, síndrome del intestino irritable, epilepsia, Parkinson y esquizofrenia.

¿Cuáles son los riesgos reales del cannabis para la salud?

El análisis de 10.000 estudios busca también aclarar los riesgos reales del consumo de marihuana. (Foto: Rafael Marchante / Reuters)
El análisis de 10.000 estudios busca también aclarar los riesgos reales del consumo de marihuana. (Foto: Rafael Marchante / Reuters)

El informe destaca, además de los beneficios contrastados, los riesgos que la mayoría de estudios concluyen que el uso de la marihuana tienen para la salud:

Agrava los problemas respiratorios, como por ejemplo los episodios de bronquitis crónica.
Incrementa el riesgo de accidentes de vehículos de motor.
– Incrementa el riesgo de dar a luz bebés con bajo peso en el supuesto de que la madre haya consumido cannabis durante el embarazo.
– Produce episodios de esquizofrenia y otras psicosis.

Entre los riesgos de evidencia moderada están:

Deterioro del aprendizaje, la memoria y la atención.
– Incremento del abuso de alcohol, tabaco y otras drogas ilícitas.
– Incremento del trastorno de ansiedad social, depresión y episodios bipolares en personas con trastorno bipolar diagnosticado.

En cuanto a los perjuicios de evidencia limitada o inexistente, el estudio concluye:

Deterioro del desempeño académico, el logro educativo o el compromiso social.
Ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares (ictus), diabetes, ansiedad y episodios bipolares en personas no diagnosticadas con trastorno bipolar.
Asma u otras enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC) cuando se controla para el consumo de tabaco.
Muerte por sobredosis.

Los científicos son cada vez más receptivos a la idea del consumo de marihuana con usos terapéuticos

El informe, una completísima radiografía de los efectos reales del cannabis en la salud, supone uno de los mayores hitos científicos en este campo. No obstante, para la ciencia queda mucho por hacer. Los científicos son cada vez más receptivos a la idea del consumo de marihuana con usos terapéuticos, pero siempre en los tres supuestos contrastados. La ciencia, que todavía no ha dicho la última palabra -algo que, por otro lado, no suele hacer-, sigue buscando desmitificar beneficios y riesgos de la marihuana en mitad del debate de su legalización.

Continúa leyendo: Grecia legaliza la marihuana para uso medicinal

Grecia legaliza la marihuana para uso medicinal

Foto: MICHAEL KOOREN
Reuters

Grecia se ha convertido en el último país europeo en legalizar el consumo de marihuana bajo prescripción médica. La aprobación ha tenido lugar después de que la semana pasada el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, anticipara que “pronto” los médicos podrían recetar esta sustancia, cuyas propiedades presentan beneficios en el tratamiento de los espasmos musculares, el dolor crónico, el trastorno de estrés postraumático, la epilepsia y el cáncer, entre otros síndromes y enfermedades.

“De aquí en adelante, Grecia pasa página para estar incluido entre los países donde está permitido el consumo de cannabis en aquellos pacientes que lo necesiten”, ha dicho Tsipras en una conferencia de prensa. Con todo, el primer ministro no ha especificado cuáles son los planes del Estado para el cultivo y distribución de la planta.

En cualquier caso, el país heleno se convierte en el sexto de la Unión Europea en adoptar esta medida, uniéndose a una lista donde están incluidos República Checa, Finlandia, Holanda, Portugal y España. En Estados Unidos, el mismo día de las elecciones presidenciales varios estados aprobaron el consumo de la marihuana tanto con fines médicos como recreativos.

Grecia legaliza la marihuana para uso medicinal
Una plantación interior fotografiada en Montevideo, Uruguay. | Foto: Andres Stapff/Reuters

Tsipras también ha mencionado que el cannabis pasará a formar parte de otro grupo de sustancias tipificadas y cambiará el grupo A por el grupo B, donde aparecen drogas como la metadona o el opio, cuyo uso medicinal está permitido y extendido en el país. El primer ministro tampoco cierra la puerta a que Grecia amplíe el permiso al uso lúdico, como ya hizo Portugal.

La nueva ley podría relanzar la economía y sentar los cimientos de una nueva industria. Tiene ejemplos en los que apoyarse. La empresa consultora Deloitte calculó que en Canadá, donde se ha legalizado recientemente su consumo, el negocio de la marihuana podría generar cerca de 23.000 millones de dólares por año, una cifra más alta que la suma de las ventas de todas las bebidas alcohólicas.

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