The Objective
Publicidad
Actualidad

Adiós a la línea Madrid-Cuenca-Valencia: el Gobierno deja sin tren al pueblo de Ábalos

Indignación por el cierre de la línea Madrid-Cuenca-Valencia, desmantelada por Transportes después de que el entonces ministro Ábalos anunciara «inversiones millonarias»

Adiós a la línea Madrid-Cuenca-Valencia: el Gobierno deja sin tren al pueblo de Ábalos

La línea Madrid-Cuenca-Valencia (la histórica Aranjuez-Utiel) es ya solo un recuerdo. Abandonada tras años sin las inversiones necesarias e inoperativa desde que el temporal Filomena acabó de destrozar la deteriorada infraestructura, pasará a convertirse en una nueva ‘vía verde’, eufemismo que emplea Adif para vender como rutas de senderismo las líneas desmanteladas. El Gobierno, después de haber anunciado una inversión «millonaria» para su arreglo, acaba así con la esperanza ferroviaria en una zona despoblada donde se encuentran los orígenes del exministro de Transportes, José Luis Ábalos.

Las raíces paternas del valenciano Ábalos, hijo del torero ‘Carboneritos’, se hallan en el municipio conquense de Carboneras de Guadazaón, de donde provenía su padre. Es uno de los muchos pueblos que atravesaba este ferrocarril y al que ahora el Gobierno ha decidido dar la estocada final. Es el último ejemplo de la caída en desgracia del ferrocarril en España, donde el cierre de líneas ha sido una constante desde la Guerra Civil hasta la actualidad, con especial incidencia en la década de los 80.

Aranjuez-Utiel: una línea histórica que no cumplirá 75 años

La línea Aranjuez-Utiel, planteada durante la dictadura de Primo de Rivera y operativa desde 1947, se había mantenido prácticamente intacta desde su creación. Tanto es así que algunas de las traviesas de madera que todavía pueden verse en sus vías son las mismas que se colocaron en el momento de su construcción. Desde entonces, las prestaciones de esta línea han ido mermando hasta que Filomena imposibilitó la circulación de trenes en enero de 2020. El temporal de nieve ha sido la excusa perfecta para el desmantelamiento definitivo de esta línea histórica, declarada OSP (Obligación de Servicio Público), por lo que no cumplirá los 75 años.

La plataforma Pueblos por el Tren, que aglutina a buena parte de los municipios que atravesaba el tren, denuncia que las administraciones públicas han incumplido esa obligación sistemáticamente y asumen este cierre como la crónica de una muerte anunciada. Lo vieron venir. Las continuas mentiras de Adif sobre una reapertura que nunca ha llegado a producirse y el silencio cómplice del Ayuntamiento de Cuenca, la Diputación provincial y la Junta de Castilla-La Mancha -con el PSOE gobernando en todos los niveles de la administración- no engañaron a los alcaldes de los municipios afectados, que denuncian intereses ocultos detrás de este desmantelamiento por el previsible ‘pelotazo’ urbanístico que se producirá en la capital con la desaparición de la estación.

Adif vende la supresión del tren como una oportunidad de futuro

Adif ha permanecido casi un año desmintiendo los planes de cierre de la línea. Incluso fuentes solventes de la empresa pública llegaron a sostener «todo lo contrario». «Habrá un plan de inversiones millonarias en esta línea», decían el pasado mes de febrero. Esa ha sido la versión oficial hasta que, hace una semana, el Ministerio de Transportes convocó a los alcaldes de los municipios afectados para anunciarles la supresión definitiva, enmarcada en un proyecto bautizado como ‘xCuenca’, con lo que ha tratado de trasladar a la opinión pública este cierre como una oportunidad de futuro.

«La secretaria general de Transportes, María José Rallo, nos citó a los alcaldes con un día de antelación en la subdelegación del Gobierno en Cuenca», señalaba hace unos meses el alcalde de Carboneras de Guadazaón, Carlos Arteche, crítico con la falta de diálogo que en todo momento ha habido con el Ministerio: «Allí nos presentó ese plan de la CEOE, un plan elaborado sin contar con nosotros ni nada». «A nosotros el Ministerio nunca nos ha querido recibir y a la CEOE la han recibido en todos los sitios», apostilla Arteche. 

El plan presentado por el Ministerio consiste en la supresión definitiva de la línea, convirtiendo su recorrido en una ‘vía verde’. «Aquí ya tenemos suficientes caminos en el campo», recalca con ironía el regidor de Carboneras de Guadazaón, que recuerda que este nuevo desmantelamiento se produce en el Año Europeo del Ferrocarril: «Aquí vuelven a los años 80… Esto nos va a abocar a más despoblación». 

Ahora, las personas de Carboneras de Guadazaón como Lola Villaplanas, vecina de Valencia y natural del pueblo conquense, jubilada y viuda, tendrán más difícil que nunca volver a su hogar. Muchos se verán abocados al vehículo privado, aunque la alternativa planteada por el Ministerio es que sean los propios municipios los que sufraguen un servicio de autobús a demanda de los ciudadanos. «Tienen que llamar el día anterior, antes de una determinada hora, porque si no, no se pueden montar… Para ir a Valencia, aunque estén cerca, habrá personas que tengan que hacer 100 km para ir a Cuenca y desde ahí otros 100 km para ir a Valencia en AVE».

Preguntados a este respecto hace unos meses, ni el Ministerio de Transportes ni Adif ni Renfe quisieron pronunciarse sobre este desmantelamiento ferroviario, sin aclarar a preguntas de THE OBJECTIVE si consideran que las zonas rurales tienen ya suficiente campo como para seguir ‘apostando’ por incrementar las ‘vías verdes’, ni los argumentos económicos empleados, ni si contribuye a afrontar el reto demográfico de acuerdo con las políticas ante la despoblación adoptadas por el Gobierno. Todo mientras las empresas ferroviarias españolas recurren a empresas privadas para incrementar su expansión internacional.

Únete a la discusión
También te puede interesar
Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D