The Objective
Entrevista

José Luis Martínez-Almeida: «PSOE y Vox tienen un interés común: debilitar al PP»

El alcalde de Madrid invita a Santiago Abascal a elegir entre «su ambición personal y el interés de España»

José Luis Martínez-Almeida (Madrid, 1975), alcalde de Madrid, lanza una dura crítica contra la actitud de Vox de torpedear la negociación con el Partido Popular en Extremadura y Aragón y le recrimina que su estrategia vaya más encaminada a erosionar a los populares que a unir fuerzas para echar a Pedro Sánchez de la Moncloa. En una entrevista concedida a THE OBJECTIVE, Martínez-Almeida asegura que el «PSOE y Vox tienen un interés común: debilitar al PP», a la vez que afirma que Santiago Abascal tendrá que elegir entre «su ambición personal o el interés de España».

PREGUNTA.- La presidenta del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha despejado las dudas sobre su futuro y lo ha confirmado como candidato de nuevo a la alcaldía de Madrid en 2027, ¿realmente tuvo alguna duda o le hubiera gustado anunciarlo más adelante?  

RESPUESTA.- Mi única intención es hacer un ejercicio de honestidad con los madrileños. El puesto de alcalde exige una dedicación y una entrega que uno no puede decir que sí automáticamente. Hay que saber si uno va a estar a la altura de lo que los madrileños y la ciudad demandan, y ya eran ocho años. Merecen el respeto de que uno piense si tiene las mismas ganas, la misma intensidad que he tenido hasta este momento. Eso era simplemente lo que quise transmitir. En este momento, si me preguntan, sí las tengo, porque yo creo que es apasionante lo que estamos viviendo. El futuro que tenemos por delante es quizás el más brillante que nunca hemos tenido.

P.- Además, porque se lo pide la presidenta.

R.- No me imagino estar en esto sin la presidenta. Empezamos en el año 2019, dos candidatos absolutamente desconocidos. Nos hicieron una campaña en la que los desprecios y las humillaciones eran constantes, y siete años después hemos conseguido mucho. Sin la presidenta, hubiera sido imposible.

P.- Tal y como viene la ola de Vox, ¿teme perder la mayoría absoluta?

R.- Los madrileños saben quién es el único partido capaz de gestionar esta ciudad y de hacer todo lo que hemos hecho. No hemos sido un Gobierno de tránsito ni timorato, sino que hemos sido capaces de transformar esta ciudad. Y ahí están los datos. Hemos ejecutado más de 3.000 millones de euros en inversión en obras, aumentando la plantilla de policía municipal. Madrid es la primera potencia, la locomotora económica de España. Cuando nos presentemos a las elecciones, el balance no lo va a poder presentar Vox, ni tampoco nuestro proyecto de futuro que va a presentar este Gobierno. Las olas van y vienen y hay que mantener la cabeza fría. A año y medio de las elecciones, ¿alguien hubiera dicho en 2023 que íbamos a tener la mayoría absoluta? Todos los datos decían que no. En este caso, los datos dicen que, si la vamos a mantener, seremos capaces de hacerlo. 

P.- ¿Le inquieta tener que volver a negociar con Vox? 

R.- No, será al resto de partidos, incluido Vox, a los que les inquiete saber que no van a poder optar a la alcaldía. 

P.- El Vox de hoy es muy distinto al de 2019. ¿Teme que le pueda exigir cosas que no pueda cumplir?

R.- Yo pacté con Vox en 2019 y era muy diferente al de ahora, tanto por las personas que lo dirigen como por lo que defendía Vox, que no ponía en duda ni la Monarquía. No tengo ningún miedo a Vox porque tengo muy claro qué necesitan Madrid y los madrileños, qué tenemos que hacer y qué no. 

P.- Puede que se encuentre a un adversario distinto al que tiene ahora, Javier Ortega Smith

R.- Parece que no va a ser Javier Ortega Smith. Yo he tenido discrepancias fortísimas con Javier; nadie me ha criticado a mí en estos siete años como Javier Ortega Smith, ni siquiera mis adversarios de la izquierda. Pero yo siempre a Javier Ortega le he reconocido una coherencia. Podré estar de acuerdo o no, pero no ha cambiado los valores que defiende Vox.

«Focalizar los esfuerzos en el ‘sorpasso’ al PP es un error de Vox»

P.- Su contrincante podría ser Íñigo Henríquez de Luna, al haberlo situado Vox al frente de la política municipal en Madrid

R.- Nos conocemos muy bien, hemos compartido partido durante muchísimos años, además de cuatro años muy complicados en la oposición frente a Manuela Carmena. Yo era portavoz y él era mi segundo; por tanto, respeto a Íñigo Henríquez de Luna, y afecto por todo lo que conseguimos. Desde el punto de vista electoral, es un adversario y nosotros vamos a confrontar los programas electorales y decirles a los madrileños que, si queremos tener el Madrid que queremos, la única opción pasa por el Partido Popular. 

P.- Vox y el PP están inmersos ahora en una negociación. ¿Cree que Vox se equivoca con esa estrategia de acoso permanente al Partido Popular, que ha convertido en el adversario principal? 

R.- Vox debería entender que ahora mismo, el único adversario para todos aquellos que creemos en la democracia, en el Estado de derecho y en la Constitución, es Pedro Sánchez. Focalizar los esfuerzos en un sorpasso al Partido Popular, en vez de en que Pedro Sánchez deje de ser presidente del Gobierno lo antes posible, es un profundo error de Vox, para con España y con los españoles. Deberíamos dejar al margen cualquier interés particular para solo entendernos en un interés general y extraordinariamente urgente: que Pedro Sánchez deje de ser presidente del Gobierno.

P.- Feijóo tendió la mano a Vox en su discurso del pasado lunes ante la Junta Directiva Nacional, y Vox le dijo que no. ¿Le puede pasar factura este rechazo?

R.- A Vox le molesta mucho que el Partido Popular en Extremadura tenga un 43% y en Aragón un 34%; en un sitio triplicamos a Vox y en el otro lo doblamos; es lo que han querido los extremeños y los aragoneses. Ellos, que exigen respeto para sus votantes, lo que tienen que hacer es respetar a la mayoría de extremeños y aragoneses que han exigido que haya un Gobierno del Partido Popular. Sí, le va a pasar factura. Todo político que mire más por su interés particular que por el general, estoy convencido de que le pasará factura. No solo a Santiago Abascal, sino a cualquiera que haga un planteamiento cicatero cuando la mayoría de los españoles pide altura de miras, generosidad y saber que el único adversario temible que tenemos para la democracia y para el Estado de derecho es Pedro Sánchez. Santiago Abascal y Vox tendrán que elegir entre su ambición personal, su ambición como partido y el interés general de España. Nuestro interés no es el del Partido Popular, sino el de los españoles. 

José Luis Martínez-Almeida. | Víctor Ubiña

P.- ¿Ve en el horizonte la repetición electoral en Extremadura?

R.- Cuando los extremeños han decidido en un 43% que el Partido Popular tiene que gobernar en Extremadura, es un error no respetar esa voluntad; además, han dicho que Extremadura es el prólogo de la derrota aplastante de la izquierda en España, con un 60% de votos al Partido Popular y a Vox. Es un error importante darle una nueva oportunidad a la izquierda. Que no se equivoque Vox, lo que está haciendo no es darse una oportunidad para crecer un poco más en Extremadura si hay unas elecciones, sino dar una oportunidad a la izquierda para rearmarse. Será su responsabilidad si quisiera forzar la repetición de las elecciones. En un momento en el que la izquierda está KO, en la lona, en Extremadura y en Aragón, es una irresponsabilidad gravísima darle la oportunidad de poder rearmarse, ir a unas nuevas elecciones y poder sacar un mejor resultado electoral. Lo que se trata es de echar a Pedro Sánchez lo antes posible. Con la izquierda en la lona, noqueada, no se le puede dar ninguna otra oportunidad electoral. 

P.- ¿Piensa que Vox le está dando una oportunidad al PSOE?

R.- Hay una evidente confluencia de intereses entre el Partido Socialista y Vox. Los dos quisieran ocupar la posición del Partido Popular. Y mientras el Partido Popular ocupe esa posición, no la va a ocupar ni el Partido Socialista ni Vox. Por eso tienen un interés común y un adversario común, que es el Partido Popular. Eso me parece indiscutible, la realidad está ahí. Santiago Abascal habla más del Partido Popular que del Partido Socialista y el Partido Socialista habla más del Partido Popular que de Vox, porque el Partido Socialista es una fábrica —o pretende ser una fábrica— de votantes de Vox para debilitar al Partido Popular. Parece claro que tanto el Partido Socialista como ellos quieren ocupar el lugar del Partido Popular y por eso sus esfuerzos van contra el Partido Popular. Y nuestros esfuerzos tienen que ir contra Pedro Sánchez. 

P.- ¿Cuál es la fórmula que nadie encuentra en el PP para relacionarse con Vox?

R.- Es complicado cuando entran en Gobiernos y se van, sin más, por puro tacticismo político, porque entendieron que no les beneficiaba estar dentro de esos gobiernos, no por el tema de distribución de menas. Ha quedado bastante claro con el paso del tiempo. Tienes que entenderte con un partido que un día te dice que va a entrar en los Gobiernos y a los dos días se va de esos gobiernos. Ahora están planteando que quieren entrar nuevamente. Veremos a ver. Lo que sí creo es que tiene que haber gobiernos y tanto María Guardiola como Jorge Azcón son los que en sus territorios saben cómo puede haber esos gobiernos y tenemos que confiar en su criterio para garantizar la estabilidad. ¿Soluciones mágicas? Aquí la única solución es echar a Pedro Sánchez y quien no esté en esa línea de la prioridad no le está haciendo un favor, ni a España ni a los españoles. 

P.- ¿Es de los que piensa que Vox no va a pactar Gobiernos hasta después de las elecciones en Castilla y León?

R.- Pienso que Vox ahora está articulando sus negociaciones única y exclusivamente en el interés de Vox y no en el interés general. 

P.- ¿A Sánchez no le va a salvar la estrategia de engordar a Vox para seguir en la Moncloa?

R.- Lo tiene muy complicado, tanto que ahora parece que se están planteando llevar las elecciones a otoño del año 2027 mediante una argucia legal. Lo único que quiere es ganar tiempo, desesperadamente, porque sabe que se le acaba; sus días se han acabado. Si fuera una persona y un político decente, ya no sería presidente del Gobierno. Eso lo tenemos todos claro. Como no es decente, sigue siendo presidente del Gobierno. Pero lo cierto es que el tiempo de Sánchez se le ha acabado y que conviene no darle balones de oxígeno, ni respiración artificial porque es capaz de aprovechar cualquier recurso para intentar reanimarse. Quien le dé respiración artificial u oxígeno y le permita sobrevivir un solo minuto más en la Moncloa, también será responsable del daño que esto causa a España. Porque cada minuto de Sánchez en la Moncloa es un minuto de daño a España. 

«Como Sánchez no es decente, sigue siendo presidente del Gobierno»

P.- Esta semana se ha vivido un pleno muy tenso en el Congreso de los Diputados; Feijóo afirmó que el Gobierno terminará en el banquillo por su responsabilidad en el accidente de trenes de Adamuz. Como jurista, ¿también lo cree?

R.- No tengo ninguna duda de que hay una relación causa-efecto entre la gestión del Gobierno y el accidente de Adamuz y no tengo ninguna duda de que hay una relación causa efecto entre la gestión del Gobierno y los accidentes de Rodalies. Es un Gobierno que no gestiona, que miente constantemente. Un Gobierno que puso a un señor como Ábalos, que vive en la cárcel, en el Ministerio de Transportes. Desde el punto de vista político, tengo muy claro que ni Pedro Sánchez ni Óscar Puente, solo por este caso, deberían seguir un minuto más. Desde el punto de vista judicial, comparto el diagnóstico de Alberto Núñez Feijóo.

P.- Pedro Sánchez lanzó desde la tribuna del Congreso un ataque contra varios medios de comunicación. ¿Cree que lo hace porque se siente acorralado?

R.- El presidente vive acorralado desde hace mucho tiempo; es un boxeador sonado. Está pegando puñetazos al aire constantemente, lanzando cortinas de humo y buscando siempre enemigos porque sabe que los españoles ya no le compran su mercancía. Ni los 600 asesores que tiene todos los días en Moncloa, trabajando en cortinas de humo, salvan ya a Pedro Sánchez. Quiero valorar a la prensa, a todas las periodistas que trabajáis. No creo que haya un medio de comunicación que haya sido más acosado públicamente, más insultado, que THE OBJECTIVE. Me alegré mucho de poder asistir hace poco a vuestra fiesta de aniversario, y me alegraré aún más de poder asistir a la fiesta de los 20 años de THE OBJECTIVE, porque será una señal de que en España, y a pesar de Sánchez, sigue habiendo democracia, Estado de derecho y un papel imprescindible de los medios de comunicación. 

P.- Sánchez no solo ataca a los medios de comunicación, sino que también a la Justicia y a quienes investigan a su familia, a su partido y al Gobierno. ¿Percibe miedo entre los jueces? 

R.- El respeto por la democracia de Pedro Sánchez es el mismo que tenía su suegro por las mujeres. Para Sánchez, la democracia es un concepto puramente utilitario. Es un autoritario de libro, ataca, señala, hostiga a todo aquel contrapoder que pretende defender los principios básicos de nuestra convivencia. Que los jueces dictan resoluciones, las ataca. Que la prensa publica toda su corrupción y toda su miseria moral, les ataca. 

José Luis Martínez-Almeida. | Víctor Ubiña

P.- ¿La regularización de inmigrantes ha sido mero electoralismo para contentar a Podemos? La Comisión Europea la ha cuestionado. ¿Llegará Sánchez hasta el final, será posible?

R.- Desgraciadamente, creo que será posible y el Gobierno que salga de las urnas va a tener una responsabilidad para garantizar que el proceso de regularización se haya llevado a cabo con las debidas garantías legales y, por tanto, que se hayan cumplido todos los requisitos necesarios para que alguien pueda regularizarse en España. Pero esto se va a hacer sí o sí. Sin duda. 

P.- ¿Piensa que lo ha hecho para comprar votos de cara a las generales de 2027, como así lo ha dicho Irene Montero?

R.- Lo ha hecho para comprar un día más. Lo que ha hecho Irene Montero no tiene nada que envidiar a la doctrina nazi. La teoría del gran reemplazo es una teoría del régimen nacionalsocialista e Irene Montero ha dejado muy claro cuál es su pulsión final en política. Es una barbaridad que la debería inhabilitar definitivamente para ocupar casi cualquier cargo público en una democracia. Hasta qué punto es una barbaridad que han tenido que salir los propios de Podemos a matizar. Todos sabemos que sí lo quería decir. Lo cierto es que es una medida unilateralmente pactada con Podemos, que no atiende al interés general y que le permite tener un día más en la Moncloa. No solo es una cuestión de Estado, sino también europea, por eso desde la Unión Europea han lanzado una advertencia al presidente del Gobierno. 

P.- Felipe González ha anunciado esta semana que no votará al PSOE si Sánchez se presenta como candidato y Patxi López lo ha despreciado como referente del PSOE. ¿No lo considera una falta de respeto a veteranos dirigentes socialistas?

R.- Cuando echemos la vista atrás y veamos la galería de los horrores del sanchismo, ocupará un lugar destacado Patxi López. Como político fue lehendakari gracias al Partido Popular, portó a hombros los ataúdes de compañeros asesinados por ETA, y ahora come con Bildu, si es necesario. Es el mismo que le dijo a Pedro Sánchez en su momento: «Pedro, ¿tú sabes lo que es una nación?». Es uno de los síntomas más evidentes de la degradación de la vida pública, que es el sanchismo. Yo nunca voté a Felipe González, pero es obvio que hay una distancia sideral entre una presidencia del Gobierno como la de Felipe González, de la cual uno puede discrepar en numerosísimos temas, y la de Pedro Sánchez.

P.- Ahora que habla de degradación, Óscar López ha llegado a acusar a Javier Lambán, expresidente de Aragón, de la debacle del PSOE en Aragón. ¿Es un síntoma de esa degradación de la que habla?

R.- Es tan abyecto, tan miserable, que lo que hace es retratar a Óscar López. Hay que ser una mala persona para decir eso del presidente de Aragón, que tenía una altura moral, política, intelectual y humana infinitamente superior a la de Óscar López, pero con una diferencia: Javier Lambán ganaba elecciones y Óscar López no ha ganado ni las de su comunidad de propietarios. 

P.- ¿Qué piensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y las sospechas que hay sobre sus negocios en Venezuela?

R.- Retrata quién es José Luis Rodríguez Zapatero. Al final fue hábil, siempre iba con voz amable, educada, pero tenía un programa ideológico que es el origen de todo lo que está pasando en España. El muro no lo crea Pedro Sánchez; lo empieza a edificar José Luis Rodríguez Zapatero, el ideólogo real del muro hace veinte años en España, que la inunda de sectarismo. Zapatero empieza a formar alianzas con partidos de extrema izquierda contrarios a España. A veces puede confundir su buenismo, su tono de voz; puede parecer que puede estar equivocado, que es una buena persona. Lo que está claro, lo que no hay ya ninguna duda, es que tiene lazos económicos importantes con el régimen chavista y que, tanto él como su familia, tiene pinta de que han obtenido un importante lucro económico. 

P.- ¿Puede terminar teniendo problemas con la Justicia, como Pedro Sánchez? 

R.- Lo que espero es que, si él no da todas las explicaciones oportunas, finalmente la Justicia se las va a tener que pedir. De eso a mí me caben pocas dudas. 

«Sánchez es un autoritario de libro, ataca, señala, hostiga»

P.- ¿Volverán a celebrarse conciertos en el estadio Santiago Bernabéu?

R.- Ahora mismo está pendiente de varias circunstancias. Hay un proceso penal abierto y conviene, por pura prudencia, esperar a lo que suceda. El Real Madrid está trabajando en acometer mejoras en el estadio que puedan permitir reducir el número de decibelios y, en función de esas mejoras, podremos tomar decisiones. Es posible celebrar conciertos en el Bernabéu y garantizar el descanso vecinal. Sería lo deseable porque un recinto como el Santiago Bernabéu es único para albergar grandísimos eventos que, de otra forma, no podrían venir. Espero que el final de todo este proceso sea que se puedan celebrar conciertos y no supongan molestias a los vecinos. Desde el Ayuntamiento hemos trabajado en minimizarlas. Cuando se tome una decisión en el ámbito de la Justicia es cuando podremos tomar las correspondientes decisiones.

P.- ¿No fue un error autorizar los conciertos sin las condiciones de insonorización necesarias?

R.- El Ayuntamiento lo único que hace es emitir los informes correspondientes, pero no nos corresponde la autorización de esos conciertos. No somos nosotros los que tenemos que decidir si se celebran o no. Lo único que tenemos que decir es si, desde el punto de vista de los medios del Ayuntamiento, es factible celebrarlos y poner los medios de policía municipal, de Samur, de limpieza. Y esas condiciones sí que se daban.

P.- Este año se celebra en Madrid un evento internacional como la Fórmula 1. ¿Temen un boicot de la izquierda como el que sucedió con la Vuelta ciclista? 

R.- Espero que no, que estén a la altura y que entiendan la importancia de la Fórmula 1 para Madrid, igual que la entienden para Cataluña, donde no hay ningún problema. Lo único que pido es que tengamos la misma consideración, el mismo respeto y el mismo tratamiento de todas las cuestiones de orden público que hay en Cataluña.

José Luis Martínez-Almeida. | Víctor Ubiña

P.- ¿Cómo van las obras de Madrid que han generado problemas en algunas zonas de la ciudad?

R.- Madrid tiene que ser una ciudad en proceso de transformación y tenemos que ser capaces de tener la ambición de mejorar el espacio público porque va a mejorar la calidad de vida. Las obras son muy importantes y no se habían hecho desde hace 20 años, con el soterramiento de la M-30 por Alberto Ruiz Gallardón. No se había cometido una transformación urbana de estas características. En cinco años hemos invertido más de tres mil millones de euros en obras de equipamientos. Las obras van en plazo y, en principio, deberían, antes de que acabe el año, poder ponerse en marcha: tanto los túneles de la A5 como el túnel de Castellana. Seguiremos trabajando, pero, en lo que hace referencia a las condiciones de movilidad, deberíamos recuperarla mediante la circulación por túneles antes de que acabe el año y confío en que así sea.

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