Así ha sido la ceremonia más atípica de los Premios Princesa de Asturias

Sociedad

Este viernes por la tarde se han entregado unos Premios Princesa de Asturias muy atípicos, claro, por la pandemia del coronavirus. En el 40 aniversario de los premios, los reyes y sus hijas han presidido la ceremonia de entrega, a la que solo han podido acudir cinco de los ocho galardonados dada la situación actual. La ceremonia ha tenido lugar en el pequeño salón Covadonga del Hotel Reconquista, en lugar de en el clásico Teatro Campoamor, donde normalmente ocurre.

En contexto: los que han podido llegar al acto en Oviedo han sido Carlos Sainz (premiado en la categoría de Deportes), 15 representantes del colectivo del sector sanitario (Premio de la Concordia), Andrea Morricone, hijo del compositor Ennio Morricone (fallecido recientemente y galardonado junto a John Williams con el Premio Princesa de Asturias de las Artes) y Cristina Fuentes y María Sheila Cremaschi en nombre del Hay Festival (que ha obtenido junto a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el Premio de Comunicación y Humanidades). El resto de galardonados han estado presentes de forma virtual.

Durante el acto, se han guardado escrupulosamente las distancias de seguridad y en todo momento hemos podido ver mascarillas en los rostros de los asistentes –a excepción de algunos instantes, en los discursos, en los que los oradores se las han quitado–.

Luis Fernández-Vega Sanz, presidente de la Fundación Princesa de Asturias, ha abierto el acto en un discurso en el que ha valorado que «nos esperan tiempos complicados que afrontaremos con convicción». «Siempre tendremos presente a quienes de forma tan cruel e injusta nos han dejado prematuramente», ha dicho, manteniendo el recuerdo de las víctimas que hasta el momento ha dejado la pandemia. Además de los reyes y sus hijas, en el acto estaba presente la reina Sofía, a quien el presidente ha agradecido su presencia un año más.

La poeta Anne Carson, premio Princesa de Asturias de las Letras, ha enviado un vídeo de agradecimiento, donde ha comenzado diciendo: «Cuando atravesé España en 1980, siguiendo el Camino, me di cuenta de que los españoles no eran de sonrisa fácil. El rostro español es un rostro serio, un rostro severo, que no sonríe si no tiene una razón para hacerlo». «Una sonrisa española es difícil de ganar», por lo que le congratulaba especialmente que España le sonría ahora. Tras esto, ha hecho una reflexión sobre la gracia:

Las representantes del Hay Festival, Cristina Fuentes y María Sheila Cremaschi, han recogido el Premio de Comunicación y Humanidades en nombre de su organización. Por otro lado, Raúl Padilla, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, ha enviado un vídeo en el que ha destacado que el Hay Festival es un «aliado» en la promoción de la literatura y en el que ha pedido que se defienda el valor fundamental de la cultura ante los populistas. Le ha dedicado el galardón «a la memoria de las víctimas queremos dedicar este galardón, sobre todo a las de México y España».

Seth Berkley, presidente de Gavi, the Vaccine Alliance, ha agradecido el Premio de Cooperación Internacional también a través de un vídeo. Berkley ha destacado que «Gavi ha salvado con la vacunación 14 millones de vidas», así como que «en el contexto de la pandemia, no será fácil lograr nuestros ambiciosos objetivos, pero con el apoyo de España sí podremos lograrlo».

Carlos Sainz ha sido el primer galardonado en hablar en vivo y en directo. Tras recoger el Princesa de Asturias de los Deportes, el piloto ha comenzado su discurso diciendo que le había «dado más vueltas a este discurso que kilómetros he recorrido en los rallys». «La Casa Real ha sido nuestro mejor apoyo», ha dicho, en nombre de todos los deportistas. «Los sueños se pueden cumplir. Evitad el remordimiento de no haberlo intentado», ha concluido, en una alusión directa a los más jóvenes.

El economista Dani Rodrick, premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales, ha sido uno de los que han acudido virtualmente. En su vídeo de agradecimiento ha querido destacar una reflexión: «La globalización se ha convertido en un fin, en lugar de en un medio». «La verdadera cuestión a la que nos enfrentamos no es si la globalización es buena o mala, sino a quienes se debería tener en cuenta», ha dicho, centrándose en qué podemos hacer como sociedad para generar un sistema más justo.

John Williams, de 88 años, ha enviado un vídeo desde Los Ángeles en el que ha querido recordar a la otra mitad de este Princesa de Asturias de las Artes, Ennio Morricone, fallecido hace unos meses. «Su música nos acompañará siempre», ha resaltado. El hijo del fallecido, Andrea Morricone, sí estaba presente en la ceremonia. Él, también compositor, ha dirigido la interpretación en directo de Deborah’s Theme, de la película Érase una vez en América, una de las composiciones más recordadas de su padre. Este ha sido uno de los momentos más emotivos de esta atípica ceremonia.

Emmanuel Candès, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, ha recogido el galardón en representación de los cuatro premiados, Yves Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y él mismo. Por vídeo ha intervenido Daubechies, quien ha querido destacar el valor de las matemáticas en nuestro mundo: «Las matemáticas no solo son útiles, también son hermosas».

El último de los premios ha sido uno de los más esperados: el Princesa de Asturias de la Concordia a los sanitarios españoles por su lucha en el primer frente de batalla contra el coronavirus. En total, 15 representantes del colectivo han sido los que se han reunido para recoger el premio. El galardón llega el día en que España ha superado los 15.000 contagios en las últimas 24 horas. José Eugenio Guerrero Sanz, jefe de la UCI del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y del Grupo Hospitalario privado HM, ha sido el encargado de pronunciar el discurso de agradecimiento. «La concordia solo se obtiene con el esfuerzo de todos a través de la solidaridad», ha destacado en su alocución. «Nuestro trabajo ha sido luchar por la vida», ha dicho, explicando que «rendirse nunca fue una opción». «Nunca fuimos héroes, o quizá lo fuimos todos, porque supimos romper la barrera y encontrar un punto de encuentro», ha dicho, recordando los aplausos ciudadanos de las ocho. «Hoy, es más importante que nunca cuidar de la Sanidad», ha pedido, antes de concluir recordando a los sanitarios que han fallecido durante la pandemia.

La princesa Leonor ha pronunciado su segundo discurso en una ceremonia de los premios que llevan su nombre.La princesa de Asturias ha dicho sentirse «emocionada» por estar presente en el 40 aniversario de la Fundación. «Nuestra entrega de premios no puede celebrarse como siempre», se ha lamentado, reconociendo «el esfuerzo de todos los que han hecho posible» esta ceremonia. «La pandemia ha alterado nuestra vida en muchos sentidos», ha asegurado antes de recordar a las víctimas del coronavirus.

«Tengo casi 15 años, sigo muy de cerca lo que sucede en nuestro país. Y después de haber estado meses sin ir al colegio, la vuelta a clase nos demostró que tenemos que adaptarnos a estas nuevas circunstancias, siempre con la esperanza de que todo mejore», ha dicho. La princesa ha apelado asimismo a la responsabilidad de los más jóvenes: «Nuestros padres nos lo han enseñado siempre, y creo que los jóvenes de nuestra generación también son conscientes de ello». Para terminar, ha asegurado que estos premios «nos transmiten esperanza porque son un reconocimiento a las personas que trabajan sin descanso para lograr, entre todos, el progreso y el bienestar de toda la sociedad»

Tras su la princesa, ha sido su padre, el rey Felipe VI, el que ha intervenido para cerrar la ceremonia. En su discurso, el monarca ha estado por momentos visiblemente emocionado. Especialmente, en la parte en la que ha recordado a las víctimas del coronavirus, pero también a los sanitarios premiados: «El Premio de la Concordia 2020 ha sido concedido a los miles de sanitarios españoles que luchan en primera línea contra la COVID-19. Decenas de miles de personas, en realidad, mujeres y hombres que están pagando un alto precio por su entrega y su coraje».