Una de las cervezas más antiguas del mundo, a punto de desaparecer por el cambio climático

Energía y medioambiente

Una de las cervezas más antiguas del mundo, a punto de desaparecer por el cambio climático
Foto: Patrick Fore

El cambio climático está poniendo en riesgo una de las variedades de cerveza más antiguas del mundo y una de las cervezas artesanales líderes en Bélgica. Se trata de la cerveza amarga lambic, y según un estudio realizado por varios científicos ambientales en Bruselas y en la región de Pajottenlad y publicado en The Guardian, podría desaparecer debido a las altas temperaturas.

Lambic se fermenta al aire libre, en una temporada que arranca en octubre y termina en abril, a través de la exposición a levaduras silvestres y bacterias nativas que se transmiten por el aire. Se basa en temperaturas nocturnas de entre -8 °C y 8 ​​°C para su enfriamiento e inoculación.

Después de enfriar, el lambic se coloca en barriles de madera donde se expone a los microbios que viven en la madera. La temperatura perfecta para el envejecimiento de la cerveza es inferior a los 25 °C, por encima de esta temperatura aumenta el riesgo de que bacterias no deseadas la estropeen.

Un proyecto conjunto entre los científicos expertos en clima Mark y Asa Stone, de Lambic.info y la fábrica de cerveza Cantillon de Bruselas, encontraron que este tiempo de elaboración se ha reducido de 165 días a principios de 1900 a aproximadamente 140, ya que las temperaturas han retrasado el otoño y adelantado la primavera. Además, según los expertos, se teme que el número de días se reduzca aún más, lo que conlleva el riesgo de un desastre similar al de 2015, cuando la cerveza tuvo que desecharse debido a las temperaturas excesivas.

«Los impactos del cambio climático son a menudo graduales hasta que se cruza un punto de inflexión», explica el doctor Mark Stone, director del Instituto de Resiliencia de la Universidad de Nuevo México. «Nuestros resultados muestran que Cantillon está experimentando un cambio en las condiciones de elaboración de la cerveza que se quedan fuera de los métodos tradicionales».

«La amenaza del cambio climático sobre la producción tradicional de esta cerveza en un indicador de un asunto más amplio. Es decir, los impactos no se reconocen del todo hasta que se supera un umbral y las estrategias de adaptación a menudo exacerban el problema a la vez que retrasan lo inevitable», añade.

Cantillon, que produce 400.000 botellas de cerveza ácida al año, ha advertido que su capacidad para producir cerveza podría verse amenazada a largo plazo.

Jean Van Roy, propietario de Cantillon, dijo en el blog de Brussels Beer City que creía que si enfriaba artificialmente el mosto de la cerveza cambiaría el sabor de esta bebida.