The Fold, de Hoda Afshar: el velo más allá de miradas coloniales
La artista iraní, radicada en Australia, presenta su exposición en La Casa Encendida de Madrid hasta el 26 de abril

Muestra de la exposición The Fold.
¿Qué ocurre cuando el objeto colonial le devuelve la mirada a quien lo observa? Esa es la pregunta que plantea la artista iraní Hoda Afshar en la exposición The Fold, que puede visitarse en La Casa Encendida hasta el 26 de abril. La muestra combina fotografía, proyección, libro, diapositivas y vídeo para explorar el trabajo del psiquiatra y fotógrafo francés Gaëtan Gatian de Clérambault (1872–1934), autor de una colección fotográfica colonial de más de 40.000 imágenes.
Para entender estas fotografías, es necesario situarlas en su contexto: Marruecos entre 1918 y 1919, bajo dominio colonial francés. En esta época, Clérembault ejercía como psiquiatra del ejército galo, encargado de diagnosticar enfermedades mentales en la población reclusa. Fue allí donde desarrolló una obsesión por el jaique, una prenda tradicional del Magreb que cubre el cuerpo casi por completo, dejando visibles únicamente la frente y los ojos.
De esta fascinación surgió su documentación sistemática de personas, en su gran mayoría mujeres, que portaban esta prenda. Sin embargo, pese a la magnitud de su archivo fotográfico, las miles de personas retratadas parecen reducirse a un mismo objeto: cuerpos estáticos cubiertos por el velo.


Desafiar discursos de poder a través de la reapropiación
Afshar descubrió el archivo de Clérambault mientras investigaba en los fondos de la colección del Musée du Quai Branly – Jacques Chirac en París. En estas imágenes percibió que el velo operaba como un objeto de «fantasía, control y proyección psicoanalítica», según el texto curatorial de la exposición. A partir de esta identificación, emprendió una investigación que analiza estas dinámicas, mientras indaga en «cómo esos mismos regímenes de mirada siguen operando en la actualidad».
La exposición se abre con un vídeo que recrea digitalmente la muerte del fotógrafo, quien en 1934 se suicidó, aquejado por una inminente ceguera, frente a un espejo y rodeado de lo que la prensa de la época describió como figuras de cera cubiertas de telas extrañas.
La muestra continúa con entrevistas a investigadores de distintas universidades anglosajonas, cuyas interpretaciones, a menudo contradictorias, buscan explicar la obsesión de Clérambault por la meticulosa documentación de mujeres cubiertas por el velo.
Una de las preguntas que atraviesa tanto estas entrevistas como el resto de la exposición es la identidad de las mujeres fotografiadas: ¿quiénes eran ellas más allá de la mirada que insistía en reducirlas a cuerpos velados?
Sin embargo, tanto estas conversaciones como el libro de investigación de Afshar, también presente en la sala, desplazan el foco hacia el propio fotógrafo. De este modo, la exposición invita a los espectadores a invertir la pregunta, a cuestionarse: ¿quién fue Clérambault? ¿Cómo influyeron su biografía y el contexto colonial en el que vivió sobre su mirada? ¿Cuáles son las raíces de su obsesión por el jaique? ¿Y qué podemos aprender, e incluso prevenir, al intentar comprender esa forma de mirar y retratar?
Junto al libro y el vídeo, la exposición también presenta una sucesión de fotografías de Clérambault desplegadas en las paredes. Estas imágenes, sin embargo, han sido transformadas: reimpresas e intervenidas digitalmente por Afshar. A través de este gesto, la artista rompe con la intención original de las fotografías, reapropiándose de ellas y alterando las jerarquías de poder ejercidas en el momento de su creación.
Por ende, la investigación de Afshar reivindica a las mujeres retratadas por Clérembault al invertir la mirada del fotografiado al fotógrafo y poner en evidencia cómo su posición como francés en el protectorado colonial condicionó tanto las imágenes como el propio acto de fotografiar.
El cuerpo femenino como territorio político
En su empeño por trasladar las reflexiones de la exposición al presente, la muestra también pone el foco en cómo los cuerpos femeninos «son constantemente utilizados de forma simbólica con fines políticos», como señaló Afshar en declaraciones a We Present. Esta cuestión es particularmente personal para la artista de origen iraní, país donde el control estatal sobre cómo las mujeres pueden existir en público se manifiesta de forma autoritaria.
En una entrevista con elDiario.es, Afshar profundiza en este interés por explorar «la mirada occidental, al ver los cuerpos de las mujeres de mi región», señalando que «a menudo nos ha reducido a este trozo de tela [el hiyab], ya sea un símbolo de atraso, de resistencia u ocupación». Desde esta perspectiva, la obsesión de Clérembault por fotografiar a mujeres veladas no se presenta como un fenómeno aislado del pasado colonial, sino como una forma de mirar que persiste hasta hoy.
Con The Fold, Hoda Afshar resalta la importancia de reconocer el trasfondo de las fotografías tomadas en contextos coloniales y de poner en el centro a las personas que fueron convertidas en objetos de estudio. Frente a representaciones simplistas y deshumanizantes de la mujer velada, la artista invita a un ejercicio de mirada crítica que obliga a reflexionar sobre el papel que desempeñan las jerarquías de poder en el acto de mirar y de documentar.
