La Filarmónica de Viena da la bienvenida a 2026 con su tradicional concierto de año nuevo
La orquesta ha celebrado este año su 86ª edición con el debut del canadiense Yannick Nézet-Séguin como director

La Orquesta Filarmónica de Viena ha dado la bienvenida a 2026 con la celebración de su emblemático Concierto de Año Nuevo. | Europa Press
La Orquesta Filarmónica de Viena ha dado la bienvenida a 2026 con la celebración de su emblemático Concierto de Año Nuevo, que este año ha alcanzado su 86. edición marcada por el debut del director canadiense Yannick Nézet-Séguin. La cita ha destacado, además, por la inclusión de cinco obras nunca antes interpretadas en este recital, entre ellas dos composiciones firmadas por mujeres.
El escenario, fiel a la tradición desde 1941, ha vuelto a ser la Sala Dorada de la Musikverein de Viena, engalanada con flores frescas procedentes de los jardines de la ciudad y convertida, una vez más, en epicentro mundial de la música clásica en el inicio del año.
Sin renunciar a la esencia del concierto más célebre del repertorio sinfónico, Nézet-Séguin ha sabido imprimir un aire de renovación al programa. Antes del tradicional brindis de Año Nuevo, el maestro dirigió unas palabras al público en las que subrayó el poder de la música como lenguaje universal: «La música puede unirnos a todos porque vivimos en el mismo planeta». En su mensaje, deseó también paz «en los corazones y, sobre todo, paz entre todas las naciones del mundo».
De cara a la próxima edición, la Filarmónica de Viena ha anunciado que el director ruso Tugan Sokhiev asumirá la dirección del Concierto de Año Nuevo el 1 de enero de 2027, en lo que supondrá su estreno al frente de esta histórica cita.
Dos compositoras, protagonistas del programa
El repertorio elegido por Nézet-Séguin ha mantenido el protagonismo de la dinastía Strauss, eje vertebrador del concierto, pero ha incorporado cinco obras inéditas, entre ellas dos compuestas por mujeres: la afroamericana Florence Price (1887-1953) y la vienesa Josephine Weinlich (1848-1887).
De este modo, el concierto ha profundizado en la senda abierta en la edición de 2025 por Riccardo Muti, cuando se interpretó por primera vez una obra compuesta por una mujer en la historia del recital: el Ferdinandus-Walzer de la austríaca Constanze Geiger (1835-1890), tras 85 ediciones y más de un millar de piezas interpretadas.
Con esta 86ª edición, el Concierto de Año Nuevo ha servido también como broche final a las celebraciones del bicentenario del nacimiento de Johann Strauss hijo, figura capital de la música vienesa, a quien Austria ha rendido homenaje a lo largo del año con numerosos actos y conciertos conmemorativos.
