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Israel Díaz, experto en ciberseguridad, alerta sobre las balizas V16 de la DGT: «Ahora todo el mundo conocerá tu ubicación»

La introducción de tecnologías conectadas para los conductores preocupa por su privacidad y seguridad

Israel Díaz, experto en ciberseguridad, alerta sobre las balizas V16 de la DGT: «Ahora todo el mundo conocerá tu ubicación»

Una baliza V16. | (Europa Press)

Desde el pasado 1 de enero, todos los vehículos que circulan por España están obligados a llevar las balizas V16. Esta medida reemplaza definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia. Y tiene como objetivo primordial reforzar la seguridad en carretera y evitar los accidentes que sufren los conductores al salir de sus vehículos en situaciones de peligro.

Sin embargo, la tecnología que hace estas balizas V16 envíen la ubicación geográfica del vehículo a la plataforma digital DGT 3.0 cuando se activan. Y esto ha desatado un intenso debate sobre la privacidad de los conductores. Israel Díaz, especialista en ciberseguridad, ha expresado su preocupación por cómo se gestiona esa información y quién puede acceder a ella.

Un conductor activando una balizaV16. Europa Press
Un conductor activando una balizaV16. Europa Press

Qué pasa cuando activamos la balizaV16

Cuando se enciende, la baliza V16 envía automáticamente la ubicación exacta del vehículo a la plataforma DGT 3.0. Desde allí, esa información es compartida con sistemas de navegación, paneles de tráfico y servicios de atención y emergencia en carretera. El problema del que advierte el especialista en ciberseguridad, Israel Díaz se centra precisamente en esa capacidad de transmisión.

Según Díaz, el hecho de que la baliza comparta la posición de un vehículo detenido con una plataforma digital accesible no solo a la DGT. Sino también, indirectamente, a terceros que consulten ciertos servicios o fuentes de datos, lo que implica que la ubicación de un conductor puede quedar expuesta a todo el mundo.

El experto advierte de que esta información, una vez registrada en sistemas de datos de movilidad, podría ser usada por actores con fines distintos a la seguridad vial. Puesto que, cualquier señal conectada a redes abiertas o semiabiertas siempre conlleva un riesgo potencial de exposición o explotación maliciosa.

Aunque no existe un vínculo directo con la identidad del propietario del coche o su matrícula, Díaz subraya que la simple especificación de una ubicación en tiempo real puede, con la combinación de otros datos, permitir deducir patrones de comportamiento o presencia en puntos concretos.

@adslzone EL PELIGRO de las balizas V16 va más allá de si se ven o no cuando se usan a plena luz del día. #balizav16 #baliza #v16 #dgt sonido original – ADSLZone

La respuesta de la (DGT)

Frente a estas preocupaciones, la Dirección General de Tráfico (DGT) aclara que las balizas no realizan un seguimiento continuo de la ubicación del vehículo. Tan solo, transmiten datos cuando se activan por una emergencia real. Por lo que, no generan historiales de movimiento y no están vinculadas a datos personales ni a una matrícula identificable.

También hacen hincapié en que la transmisión de la ubicación es anónima y tiene el único propósito de informar a otros conductores y sistemas de gestión de tráfico sobre una incidencia vial concreta. Además, organismos como la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) han señalado que no existe obligación de vincular los dispositivos con datos de identificación personal.

¿Cuáles son los peligros de la baliza V-16 conectada?

No obstante, los expertos en ciberseguridad como Israel Díaz, argumentan que aunque la transmisión de datos sea puntual, el acceso y divulgación de esa ubicación puede favorecer prácticas indeseables. Entre los peligros citados están la posibilidad de que empresas de grúas no oficiales o fraudulentas monitoricen incidencias para interceptar a conductores. Así como que grupos criminales especializados en robo a vehículos parados detecten ubicaciones vulnerables con bastante precisión.

Además, algunos conductores han señalado que la visibilidad real de las balizas V16 en condiciones diurnas o de poca contrastación puede ser inferior a la esperada, lo que cuestiona si la medida aporta una mejora decisiva frente a los tradicionales sistemas de señalización física.

Por eso, la adopción de estas balizas obliga no solo a cumplir la ley. Sino también a seguir ajustando los marcos de seguridad y privacidad. Pero, sobre todo, para que la innovación no suponga un coste injustificado para los derechos de los conductores.

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