El Real Madrid tiene razones para enfadarse
El Madrid «exige a la RFEF la entrega inmediata de los audios del VAR» del encuentro contra el RCD Espanyol

Entrada de Carlos Romero sobre Mbappé. | Siu Wu (EFE)
Han pasado tres días desde el calamitoso arbitraje ejecutado por Muñiz Ruiz (en el césped) e Iglesias Villanueva (desde el VAR) durante el RCD Espanyol vs Real Madrid y el enfado en Concha Espina, lejos de remitir, va a más. De hecho, la entidad merengue lo califica como «incomprensible, inexplicable y uno de los mayores escándalos arbitrales a nivel mundial que se recuerdan». Y no les faltan argumentos.
Desde la clara mano dentro del área de Jofre en el minuto 8 del encuentro hasta la ‘cazada’ de Carlos Romero a Mbappé en el 60 de la contienda, pasó de todo: incluidos el gol anulado a Vinicius, una clavada de tacos de Pol Lozano también sobre el brasileño y un penalti, de nuevo de Lozano, a Kylian Mbappé.
Una anómala seguidilla de polémicas arbitrales que alcanzaron su culmen con la «temeraria» entrada de Carlos Romero al francés. Una salvaje acción por la espalda, a la altura de la rodilla, poniendo en peligro la integridad física de un rival y sin capacidad de jugar el balón. Ese último detalle, la nula opción de alcanzar la pelota por parte de Romero, es el que más indigna en la Castellana, ya que el acta redactada por Muñiz Ruiz en el postpartido afirma lo contrario.
«El acta miente»
Y es que la redacción del mismo no deja lugar a la duda: «En el minuto 60 el jugador (22) Romero Serrano, Carlos fue amonestado por el siguiente motivo: derribar de manera temeraria a un contrario en la disputa del balón». En este punto, en el de «la disputa del balón», es donde el Real Madrid, con toda la lógica del mundo, se lleva las manos a la cabeza y apostilla que «el acta arbitral no dice la verdad y, por tanto, miente».
Por si no fuera suficiente con las imágenes, que son muy evidentes, el propio Carlos lo asume ante los micros nada más concluir el duelo: «Intento pararlo como sea, fue un poco feo, no me gustó y le pedí perdón». Este reconocimiento nos lleva hasta la siguiente e indescifrable pregunta que se plantean desde el Real Madrid: «¿Por qué no intervino el VAR?».
«El VAR de Clos Gómez»
Para ser más exactos, el Madrid se refiere al VAR, como «el VAR de Clos Gómez». Esta acepción, con nombres y apellidos, no parece casual, ya que desde Chamartín consideran indisoluble la relación del ‘Escándalo Barça-Negreira’ con lo que perciben como una sorprendente inacción con respecto a la regeneración arbitral de aquellos oscuros tiempos. Durante ese lapso de 17 años, Medina Cantalejo y Clos Gómez se desempeñaban sobre el verde; hoy, pocas cosas han cambiado y lo hacen desde la dirección del CTA y del VAR respectivamente.
Ese es el punto más preocupante, el del VAR. Se supone que esta útil herramienta vino para subsanar los errores de bulto del árbitro principal como la no expulsión de Carlos Romero. Entonces ¿cómo se puede explicar que Iglesias Villanueva no corrigiese a Muñiz Ruiz desde la central de Las Rozas?
En un mundo ideal, y sin nada que reprocharse, Medina Cantalejo comparecería con transparencia ante los medios y trataría de explicarlo, cosa que no va a suceder, pero da la casualidad que en esta vez el calendario le presenta un marrón de los gordos: tomar la palabra este jueves en una reunión convocada por el presidente Louzán entre clubes, colegiados, miembros de La Liga y altos cargos de la RFEF donde uno de los principales puntos a tratar es la mejora del uso del VAR y la unificación de criterios.
Probablemente por eso desde la tarde del lunes se comenzó a filtrar un ‘neverazo’ para Muñiz Ruiz e Iglesias Villanueva como oportuno maquillaje.
Carta contundente del Madrid al presidente Louzán
Todo lo anteriormente relatado trascendió desde la noche del sábado entre filtraciones y versiones ofrecidas por las plataformas de comunicación del club, pero la indignación del Real Madrid aumentó en la tarde del lunes con la publicación de una carta que le han hecho llegar al presidente de la RFEF Rafael Louzán con copia al CSD.
En la misma el club merengue habla de «un sistema arbitral completamente desacreditado», afirma que «los hechos ocurridos durante el RCD Espanyol- Real Madrid han sobrepasado cualquier margen de error humano o de interpretación arbitral» y subraya que «las decisiones en contra del Real Madrid han alcanzado un nivel de manipulación y alteración que ya no puede ser ignorado».
En la misma misiva el Madrid «exige a la RFEF la entrega inmediata de los audios del VAR relativa a las dos acciones claves del partido: la entrada de Romero sobre Mbappé y la jugada del gol anulado a Vinicius Junior».
Además, el Real Madrid lamenta «un sistema arbitral español diseñado para protegerse a sí mismo» y pide «una reforma integral y no superficial del mismo».