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Real Madrid vs Benfica 3.0: sin Prestianni, sin Mourinho y… ¿sin sustos?

La espada de Damocles se cierne sobre un conjunto sin margen de error en Europa

Real Madrid vs Benfica 3.0: sin Prestianni, sin Mourinho y… ¿sin sustos?

Vinicius y Prestianni durante el supuesto episodio de racismo vivido la pasada semana. | Valter Gouveia (Zuma Press)

El Madrid se juega mañana su primer match ball serio de la temporada. Todo a una carta para dirimir la continuidad en la Champions contra el ya empachante Benfica, con el que se va a ver las caras por tercera vez en menos de un mes. 

Lo más fastidioso del asunto no es la espada de Damocles que se cierne sobre un conjunto de Arbeloa sin margen de error en Europa, sino la sensación de inseguridad que viene de transmitir en Pamplona tras ser derrotado por el C.A. Osasuna. Y es que al madridista le da rabia pensar que, tras varios meses de persecución al Barça, y cuando por fin logras arrebatarles el liderato, lo sueltes de buenas a primeras, tirando todo el esfuerzo realizado por la borda.

Lo cierto es que a nivel clasificación afecta poco. Sigues vivo en la pelea por la Liga a un solo punto de los culés, pero a nivel anímico llega en el peor momento posible. Una derrota en la antesala de la Copa de Europa tiende a desatar las dudas en el ambiente de cara a un torneo que se alimenta de certidumbres. 

Orejas tiesas

Venía de cuatro victorias consecutivas, así que el sentir general invitaba a pensar que Arbeloa había dado con la tecla, pero la plantilla ha vuelto a las andadas en la parcela actitudinal. Tirar 45 minutos en este fútbol es pecado mortal, y hacerlo en El Sadar, mucho más. De modo que no hace falta ni explicar qué te puede ocurrir de no salir con las orejas tiesas contra el incómodo Benfica lisboeta.

Bien lo sabe el ‘espartano’, que ya quedó eliminado a la primera de cambio contra el Albacete en la Copa del Rey tras una convocatoria discutible y un exceso de confianza evidente en sus jugadores. Guion que se repitió en el último partido de la fase de grupos de la máxima competición europea en Da Luz, donde les valía un empate y acabaron goleados y obligados a disputar la repesca que concluye mañana. Fallar en el Bernabéu no es una opción; de lo contrario, se desataría una hecatombe de proporciones bíblicas. 

Mbappé, tocado 

Es, por tanto, momento para las estrellas en un Madrid alérgico a la coralidad del grupo. Toca agarrarse al pico de forma de Vinicius (que lleva 7 goles en un sensacional 2026) y a Kylian Mbappé, que, más o menos tocado, se antoja fundamental a la hora de decantar la eliminatoria.     

Sabemos seguro que Kylian no está al 100%. El francés, que arrastra molestias en la rodilla desde que se lesionara el 4 de enero contra el Betis, se ha perdido tres duelos desde entonces: el de la Supercopa de España contra el Atlético de Madrid, el de la debacle copera frente al Albacete y el reciente choque liguero ante la Real Sociedad. El sábado en Pamplona jugó claramente mermado y, a pesar de su más que discreta performance, logró contar con tres claras ocasiones de gol.   

La lógica nos invita a pensar que, por mucho que siga dolorido, Kylian será de la partida en el duelo por la supervivencia europea. Junto a él formará en ataque Vini Junior. El brasileño respira tranquilo, ya que no tendrá que encontrarse de nuevo con Gianluca Prestianni.

Prestianni no estará  

El argentino había reunido el domingo a todos sus compañeros en el vestuario en los minutos previos al entrenamiento, donde aprovechó para negar tajantemente ante el grupo que insultara de manera racista a Vinicius. Mou le transmitió su apoyo y el jugador le dijo que se sentía preparado para saltar al terreno de juego del Santiago Bernabéu. Nada de esto sirve tras la suspensión provisional de 1 partido para Prestianni por parte del juez instructor nombrado por el Comité de Ética y Disciplina de la UEFA.   

Desde el máximo organismo europeo consideran que existen indicios suficientes de vulneración del artículo 14 («comportamiento discriminatorio») y se curan en salud evitando que supuesto agresor y víctima se encuentren mientras la investigación sigue su curso. El Benfica ha recurrido la decisión con mínimas esperanzas, ya que son conscientes de que no llegan a tiempo.  El que tampoco llega al choque es José Mourinho, expulsado en el partido de ida.  

¿Dónde lo verá Mourinho? 

Y mira que había ganas de verlo por Concha Espina, por donde no pisa desde el 2013, pero la UEFA es clara en este aspecto: prohíbe tajantemente la entrada a vestuarios de los entrenadores que cumplen sanción tanto antes como durante partidos. Sólo tendría acceso al mismo 15 minutos después del pitido final.

Ahora está por ver si Mou lo sigue desde el hotel, como ya hizo cuando entrenaba al Madrid, o desde el bus, como eligió mientras dirigía al Inter, porque la opción de introducirse de incógnito en el carro de la ropa sucia estilo año 2005 cuando gobernaba el Chelsea forman parte de un Mourinho que ya no existe como tal, pero ojo, que todavía está capacitado para darte un buen susto. Trubin es la prueba reciente de ello…

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