Drama para Alonso: Aston Martin sigue en caída libre en los libres del GP de Australia
El español solo pudo rodar en los segundos libres debido a un problema en su monoplaza en los primeros entrenamientos

Fernando Alonso durante los segundos libres del GP Australia 2026 | Mark Peterson (Reuters)
Todo era verdad. La jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia, que abre la temporada 2026 de F1 y que casi se ha convertido en un ritual para arrancar cada año, dejó claro que el Aston Martin AMR26 está muy lejos de donde debería. No se trata de luchar por posiciones destacadas ni de pensar todavía en ser competitivo, sino simplemente de aspirar a completar la carrera y encontrar algún indicio positivo en una categoría que no da tregua.
Fernando Alonso sí pudo rodar en el FP2, algo que no ocurrió durante la primera sesión, y experimentó en primera persona las dificultades del coche, mientras que en la parte alta de la tabla ya empieza a dibujarse una batalla muy atractiva por la victoria. Hasta seis monoplazas quedaron separados por poco más de medio segundo, con Oscar Piastri (1:19.729) liderando la clasificación de tiempos.
El principal quebradero de cabeza de Aston Martin está en un punto fundamental: las baterías. «Sólo tenemos dos y las dos están montadas en los coches. Debemos tener cuidado», explicó Adrian Newey nuevamente ante los medios. Esto implica que cualquier contratiempo podría tener consecuencias muy serias y que, si continúan las vibraciones procedentes de la unidad de potencia Honda, el riesgo de quedarse fuera es real. Por eso, cada intervención en el coche debe hacerse con extrema precaución, algo que marcó el desarrollo de la segunda sesión libre. Hubo algo más de actividad que en el FP1, pero los problemas siguieron presentes.
El resultado, en cualquier caso, fue el mismo: último lugar en la tabla. El equipo terminó a 5,2 segundos del mejor registro del entrenamiento y entre ambos coches apenas completaron 31 vueltas. A simple vista puede parecer una cifra aceptable, aunque todavía queda un largo camino antes de pensar en completar una carrera sin sobresaltos. En este segundo libre, Alonso disputó sus primeros minutos de la temporada, justo 25 años después de su debut con Minardi. Sin embargo, el Aston Martin volvió a evidenciar todas sus limitaciones: la falta de velocidad es evidente y el equipo continúa extremando las precauciones debido a las vibraciones que Honda aún intenta solucionar.
En conjunto, el balance del viernes inicial deja sensaciones complicadas. Alonso ofreció una imagen algo más positiva que Stroll, completando 18 vueltas y acumulando rodaje mientras reducía sus tiempos progresivamente. Eso sí, siempre con cautela en las curvas y sin exigir al máximo al coche, lo que se tradujo en cronos situados en torno a cinco segundos de la referencia, alternando sectores algo más competitivos con otros claramente conservadores.
Para el canadiense las dudas fueron incluso mayores, hasta el punto de lanzar un mensaje por radio: «Tengo problemas». Un aviso que terminó de confirmar lo que ya parecía evidente: Aston Martin ocupa claramente la última posición de la parrilla en este inicio de temporada. Tan solo superan a Cadillac en el primer sector del circuito; en el resto de los parciales, cierran la clasificación.
Carlos Sainz, con problemas
En el caso de Williams, el equipo logró completar las sesiones con Carlos Sainz al volante, aunque el monoplaza todavía está lejos de situarse entre los más competitivos de la parrilla. El piloto madrileño pudo rodar en la primera parte con neumáticos de carrera y marcar tiempos similares a los de Alpine, pero la zona media parece haber dado un paso adelante con escuderías como Racing Bulls, Haas o Audi.
Sainz, además, no llegó a completar una vuelta con el neumático de carrera tras bajarse del coche, por lo que su registro quedó en la zona media de la tabla. Aun así, terminó a más de 2,5 segundos del mejor tiempo y situado en la parte baja de la clasificación. Todo apunta a que el principal objetivo será seguir mejorando el rendimiento para intentar superar el corte en la sesión de clasificación.
La lucha por la victoria
Hasta seis coches quedaron en algo más de medio segundo, con McLaren saliendo especialmente fortalecido de la sesión. Oscar Piastri empezó a mejorar sus registros justo cuando los Mercedes comenzaron a apretar el ritmo. Sin perder de vista a unos Ferrari que transmiten buenas sensaciones ni a Max Verstappen, que no tuvo su mejor día pero al que nunca se puede descartar.
Esa igualdad se percibió desde el comienzo de los entrenamientos. Con neumáticos de carrera, los principales aspirantes estaban en apenas tres décimas, lo que evidenciaba varios factores: el buen momento de Hamilton, un Mercedes algo nervioso en su comportamiento y la habilidad de Piastri para sacar rendimiento a un McLaren que durante la mañana se mostró complicado en Albert Park, mientras el vigente campeón, Norris, parecía algo desorientado.
Con el neumático blando, la igualdad fue todavía mayor. Piastri volvió a confirmar que el McLaren tiene potencial. Mientras Russell y Antonelli empujaban con el Mercedes y bajaban los tiempos hasta la barrera del 1:19, el australiano fue un paso más allá. Firmó un 1:19.7 que nadie consiguió igualar, reforzando la sensación de que el coche del equipo campeón llega en buena forma para competir por todo. Aun así, todavía quedan variables por ver en esta nueva era de la Fórmula 1, como la eficiencia energética, que podría alterar el equilibrio entre los favoritos.
Dentro de ese grupo de cabeza, quien no estuvo tan acertado como se esperaba fue Max Verstappen. El neerlandés insistió en que su RB22 no era el monoplaza más rápido, aunque Russell sostiene que Red Bull podría estar ocultando parte de su rendimiento. En cualquier caso, el campeón vivió una sesión complicada. No pudo probar un compuesto más duro después de quedarse parado al final del pit-lane en el inicio del entrenamiento y, cuando atacaba con el neumático blando, terminó cometiendo un error. Perdió el vértice en una curva, no logró corregir la trayectoria y acabó en la grava, dañando el fondo del coche. Su mejor registro le dejó finalmente en la sexta posición.
