Arbeloa debuta al frente del Madrid: las claves para triunfar donde Xabi fracasó
‘El espartano’ deberá hacerse con un vestuario completamente desconectado del cuerpo técnico

El nuevo técnico del Real Madrid, Álvaro Arbeloa. | Alberto Gardin (Zuma Press)
Álvaro Arbeloa debuta esta noche en Albacete al frente del banquillo del Real Madrid y, por suerte para todos, nadie tiene que explicarle al salmantino la idiosincrasia de la casa blanca. Conoce las urgencias del momento, la alta exigencia de los que mandan e, incluso, lo que se va a encontrar dentro del vestuario. Ventajas e inconvenientes de su íntima amistad con Xabi Alonso y de haber desarrollado toda su carrera como entrenador en Valdebebas junto a otros 8 años como jugador de la primera plantilla merengue.
En aquel tiempo vestido de corto, ‘el espartano’ disputó 238 partidos con la camiseta blanca en los que ganó todos los títulos posibles: 2 Champions League, 1 Mundial de Clubes, 1 Supercopa de Europa, otra de España, 1 Liga y 2 Copas del Rey. Con la selección española jugó hasta en 56 ocasiones, logrando el soñado triplete de Eurocopa, Mundial, Eurocopa que se alcanzó entre los años 2008 y 2012.
Como técnico conoce a la perfección las categorías inferiores de ‘La Fábrica’ madridista en la que entró en el año 2020 y donde ha pasado por el Infantil A, Cadete A, Juvenil A (con el que hizo triplete de Liga, Copa y Youth League) y Real Madrid Castilla. Ahora cabe preguntarse si esta vasta experiencia en la institución será suficiente para tocar el corazón y la cabeza de un vestuario que devoró a su colega y antecesor Xabi Alonso.
Los retos de Arbeloa
Voy a intentar ser lo más claro posible. Xabi Alonso ya no está en su cargo por dos motivos principales: sus pésimos resultados contra los grandes rivales (PSG, Atlético, Liverpool, City, Barça) y la pérdida de mando en plaza dentro de un vestuario plagado de estrellas con las que no ha sabido conectar. De Vinicius a Rodrygo, pasando por Valverde y Mbappé los desencuentros con los líderes han sido constantes y, finalmente, irreconducibles.
Y en estos retos se tendrá que enfocar Arbeloa. En el de mejorar de inmediato la imagen del equipo y en el de manejar un vestidor repleto de personalidades potentes a las que, además, tiene que convencer de su apuesta futbolística. Empresa que, por lo visto en su primera rueda de prensa, parece querer encarar lejos de los reproches y cerca de las emociones: «Les he dicho a mis jugadores que están en la mejor etapa de su vida, la de ser jugador del Real Madrid. Llevar este escudo es lo mejor que te puede pasar», reconoció Arbeloa.
El nuevo técnico también quiso tener unas palabras de cariño para Vinicius, su estrella de carácter más peculiar: «Tengo una suerte enorme de contar con Vinícius Júnior. Todo el mundo vio su partido del domingo. Ese es el Vini que queremos ver. El que sonríe, disfruta, baila, juega y marca las diferencias». Otro tema capital de la comparecencia se centró en la parcela fisico-médica, donde los cambios ya son una realidad.
Pintus está de vuelta
Era un secreto a voces. Tanto el descontento de la directiva con el estado físico de la plantilla y sus constantes lesiones, como el regreso de Antonio Pintus y Nico Mihic a la dinámica del primer equipo como preparador físico y encargado de los servicios médicos, respectivamente. Ambos estuvieron presentes en Arabia y no es ningún secreto que el movimiento, que venía gestándose desde hace tiempo, sentó a cuerno quemado entre Xabi Alonso y su staff.
Todo lo contrario sucede con Álvaro Arbeloa, que está encantado con su presencia y que ayer puso por las nubes a Pintus («Es un placer trabajar y aprender a su lado»). Además, se ha pasado gran parte de los 15 minutos del entrenamiento abiertos para la prensa charlando animadamente con el italiano ante las cámaras en un mensaje público de clara satisfacción.
ZZ y Mourinho
En su puesta de largo como Director Técnico del Madrid no podían faltar las referencias de Arbeloa hacia dos maestros que lo marcaron profundamente. Zinedine Zidane, con el que ganó la 12ª, y José Mourinho, con el que conquistó la Liga de los 100 puntos, siendo su principal soldado dentro del vestuario.
En ambas alusiones Álvaro aprovechó para meterle un estacazo a la prensa, confirmando de paso con hechos que en esta parcela se va a endurecer el discurso. Con respecto a Zizou defendió que «ganó tres Champions y parecía que era porque regaba el jardín» (por aquello que se decía de la flor o suerte que tenía) y de Mou aseveró que «si quisiera ser como él fracasaría estrepitosamente». Y lleva razón. Álvaro Arbeloa no tiene que parecerse a nadie, tiene que ser Álvaro Arbeloa. Sólo así, muriendo con sus ideas, logrará el ansiado respeto del vestuario que nunca encontró Xabi Alonso.
