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Fútbol

El Madrid de Arbeloa regresa a da Luz con ánimo de 'vendetta'

El conjunto merengue buscará el pase a octavos y la retribución ante el Benfica de Mourinho

El Madrid de Arbeloa regresa a da Luz con ánimo de ‘vendetta’

Arbeloa y Mourinho en un entrenamiento del Real Madrid. | EFE

Veinte días y tres partidos después, el Real Madrid de Arbeloa regresa al Estadio da Luz de Lisboa con la sensación de que es prácticamente imposible que se repita algo parecido a lo del 28 de enero. Como primer argumento, porque esta vez el equipo llega en un gran momento de forma tras vencer al Rayo Vallecano, al Valencia C.F. y a la Real Sociedad de manera consecutiva con un parcial de 8 goles a favor y sólo 2 en contra.

Como segunda razón, porque sería realmente kafkiano que un rival claramente inferior lograra hacerte hincar la rodilla por segunda vez en menos de un mes. Del modo en el que se finiquitó aquello, con gol del portero Trubin a Courtois en la última jugada del partido, mejor ni hablamos. Eso sí que no está presupuestado por ningún lado.   

Sin factor sorpresa   

Podemos buscar mil motivos para explicar el 4-2 que sacó al Madrid del Top 8 de la Champions, pero creo firmemente que el principal es que subestimó al conjunto portugués. Mourinho leyó mucho mejor el encuentro que su pupilo Arbeloa, sus jugadores salieron más concentrados y las segundas jugadas fueron suyas.

Además, el Madrid pecó de confianza al adelantarse en el marcador y, tras verse remontado, se desquició y acabó con dos jugadores expulsados. Un desastre general que ya no puede agarrarte sin un plan b en esta nueva visita. Siendo realistas, el factor sorpresa queda descartado y es que, aunque sólo sea por mera estadística, es harto improbable que el Benfica pille de nuevo con el pie cambiado al Real Madrid. Y menos en eliminatoria a doble partido y con ganas de vengarse. 

Picado en su orgullo 

Me consta que el vestidor merengue alberga un lógico espíritu de revancha. Están picados y quieren revertir la goleada en la última jornada de la fase de grupos. Saben de sobra que ya no se podrá borrar del imaginario colectivo el gol del portero rival Trubin en la última jugada de la contienda, pero también que pueden elevarlo a categoría de (dolorosa) anécdota si apean al Benfica de la Copa de Europa. 

Ese es el objetivo principal, meterse en octavos de la máxima competición europea. Y para conseguirlo, el Madrid de Arbeloa se apoya en sus dos últimas actuaciones. Las más notables desde que el salmantino maneja la nave merengue. 

El mejor Madrid de Arbeloa

Venimos de la mejor semana del Real Madrid desde el aterrizaje de Arbeloa. De inicio, con la solvente victoria en Valencia en un duelo en el que, en defensa, Courtois no tuvo ni que intervenir y, en ataque, se aprovechó de casi todo lo que se dispuso. 

Un guion que tuvo continuidad el pasado sábado contra la Real Sociedad: firmes atrás y contundentes arriba. Mirando con atención ambos partidos, se aprecia un común denominador: el medio del campo. Aquel que ofrece el equilibrio entre esa zaga que tan poco concede y esa delantera que tanto castiga últimamente. Línea medular en la que, por cierto, repitieron siempre los mismos. Tchouaméni en la base, con Camavinga y Valverde como volantes y Arda Güler en la punta del rombo. Todos con gran movilidad y esfuerzo, algo que les hace apuntar al 11 esta noche en Portugal. 

Otra vez Mourinho 

Una alineación que seguro tendrá bien estudiada Jose Mourinho, que ha reconocido haber analizado a fondo el reciente enfrentamiento entre ambos, pero sobre todo las dos últimas contiendas ganadas por su exequipo. Y es que el experimentado preparador de Setúbal es ‘perro viejo’ y ya demostró seguir más vigente que nunca en el duelo de finales de enero. Por entonces se jugaba el puesto. Ahora llega más desahogado, con su escuadra plantando cara en la Champions y con dos victorias consecutivas en una Primeira Liga en la que se mantiene invicto después de 22 jornadas de competición.

El ‘espartano’ Arbeloa tiene tarea por delante, pero, habiendo una vuelta dentro de una semana, no esperen locuras. La cordura invita a pensar en un bloque más armado y prudente que el de hace tres semanas y sin dejar tanto espacio a la espalda. 

A partir de ahí, el regreso del Madrid a da Luz dirimirá si nos encontramos ante el despegue definitivo del restablecido Real Madrid de Arbeloa o si supone la confirmación de la resurrección de The Special One y, de paso, el incremento de la rumorología sobre un posible retorno del luso a ‘la casa blanca’, al que Mou se refirió confusamente en la previa: «No quiero alimentar historias que no existen… Tengo un año más de contrato. La cláusula es fácil de romper, pero no tengo nada con el Madrid». Esta noche, primer capítulo de un play off con aroma a pasado, a futuro y a ‘vendetta’. 

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