The Objective
Economía

Los españoles disparan los viajes al extranjero y reducen el turismo nacional

La demanda turística interna muestra un estancamiento, con un 3,9% menos de pernoctaciones y caída del gasto

Los españoles disparan los viajes al extranjero y reducen el turismo nacional

Turistas en la playa de La Malagueta.

El turismo nacional ha comenzado a perder impulso en España tras varios años de fuerte recuperación. Los últimos datos muestran una desaceleración en el crecimiento de los viajes de los residentes dentro del país, en un contexto marcado por la inflación, el encarecimiento del alojamiento y una mayor contención del gasto de los hogares. Mientras baja el gasto y los viajes por España de los ciudadanos locales suben sus estancias en el extranjero, algo que mantiene al sector expectante.

La tendencia se aprecia en el último informe de Exceltur analizado por THE OBJECTIVE. El estudio refleja que la demanda española en 2025 mantuvo los niveles de gasto (-0,4%). Según la Encuesta de Turismo de Residentes, un estudio trimestral del Instituto Nacional de Estadística (INE), respecto a 2024 se redujo la afluencia del turista viajando por el territorio nacional. Concretamente, las pernoctaciones en territorio nacional bajaron un 3,9%.

Mientras, el turismo español hacia destinos extranjeros mostró mayores signos de fortaleza durante el año pasado, con un 4,7% más de viajes y un 2% más de noches respecto a 2024. Según estas cifras, los españoles también han optado por pasar más noches en el extranjero de las que pasan en España cuando hacen turismo. Concretamente, los viajeros nacionales pasaron 8,4 noches en el extranjero, frente a las 4,2 noches que los hicieron en España. No solo eso, el nivel de gasto diario también es más elevado, de 124,4 euros de gasto medio fuera de España a 63,6 euros en sus viajes en territorio nacional de media.

Cambio tras la pandemia

Frente a este freno del turismo interno, los viajes al extranjero protagonizan un notable repunte. Cada vez más españoles optan por destinos internacionales, favorecidos por una mayor conectividad aérea, ofertas competitivas y el atractivo de nuevas experiencias fuera de las fronteras nacionales. Este cambio de tendencia supone un reto para el sector turístico español, especialmente para destinos tradicionalmente dependientes del viajero nacional.

Al mismo tiempo, refleja una evolución en los hábitos de consumo turístico, con una demanda más diversificada y una mayor disposición a viajar fuera, incluso en contextos de incertidumbre económica. Por el momento, fuentes del sector consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que no hay preocupación, pero sí cierta inquietud por conocer los motivos de ese cambio y saber si se trata de algo puntual o una tendencia creciente.


«No sabemos el porqué de las caídas, lo que vemos es que después de unos años, por las circunstancias de la pandemia y por la propia lógica de mercado, el español había primado el mercado nacional, ahora están decidiendo viajar fuera», destaca Óscar Pirelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur. Por el momento no hay preocupación, asegura Pirelli, más allá de constatar la realidad de ese cambio en la demanda española. «De momento no vemos ninguna luz roja».

El precio no es el problema

Lejos de que el continuado aumento de los precios hoteleros en España en los últimos años haya actuado como freno para la demanda nacional, lo cierto es que, de forma paradójica, el segmento que más crece entre los españoles es precisamente el de los hoteles. Según el informe de Exceltur, se consolida así una tendencia de reposicionamiento de la demanda hacia productos con mayor capacidad de gasto. Entre enero y noviembre del año pasado, las pernoctaciones en hoteles de cuatro y cinco estrellas aumentaron un 0,5 % respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que en los establecimientos de una a tres estrellas se redujeron un 0,6 %.

En los últimos años, el sector hotelero español ha dado un giro que eleva su calidad y provoca la desaparición de la oferta hotelera más económica. Algo bien recibido por los turistas, como ha contado TO, tanto nacionales como extranjeros. Los hoteles de mayor categoría registran ocupaciones récord, según el último informe de PwC. Entre septiembre y octubre, los hoteles de cinco estrellas alcanzaron una ocupación del 76%, y los de cuatro estrellas llegaron al 82%, con tarifas medias de 290 y 129 euros por noche, respectivamente. Por el contrario, los establecimientos de menor categoría enfrentan un escenario más modesto. Los hoteles de tres estrellas ocuparon un 75% de sus plazas, mientras que los de dos estrellas apenas llegaron al 58%, reflejando una demanda cada vez más orientada hacia el confort y la excelencia.

Publicidad