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Economía

La industria española no levanta cabeza: enlaza tres trimestres con caídas en sus ventas

En verano, los ingresos y la producción de las empresas de este sector cayeron un 5,5% interanual

La industria española no levanta cabeza: enlaza tres trimestres con caídas en sus ventas

El ministro de Industria, Jordi Hereu. | EP

La industria española no pasa por su mejor momento. Ha enlazado tres trimestres con caídas de producción y facturación. Los últimos datos, recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España, reflejan que la disminución empezó a principios de 2025 y se mantuvo al menos hasta después del pasado verano.

Esta situación no es inédita en los últimos años. Ocurrió en 2020, el año de las restricciones y los cierres de fábricas por la pandemia, y en 2023, en la era posterior a la subida de la inflación tras la invasión de Ucrania y en pleno ascenso de los tipos de interés por parte del BCE.

La industria no logra levantar la cabeza y mantener una recuperación en el tiempo. Las cifras, que incluyen además el cobro de subvenciones, indican que en el primer trimestre el recorte fue de apenas el 0,7% en tasa interanual y que en los siguientes fue superior. En segundo alcanzó un 8,1%, mientras que en el tercero fue de un 5,5%.

La estadística hace referencia al valor de producción, que mide la cantidad realmente producida, basada en las ventas, incluidas las variaciones de existencias y la reventa de bienes y servicios. Se entiende, de acuerdo con el INE, que es el importe de la cifra de negocios o los ingresos procedentes de las ventas más la variación de las existencias de productos terminados y en curso y de los bienes y servicios comprados para reventa, menos las compras realizadas para tal fin.

En 2021 y 2022, el conjunto del sector industrial consiguió reponerse de la covid, pero desde 2023 no puede ofrecer cifras brillantes, a diferencia del primario y el de servicios, que están mejorando la situación económica del conjunto de las empresas. El sistema en general sí está sosteniendo el aumento de la producción y los ingresos, ya que ha encadenado cuatro trimestres con avances, con una media superior al 3%.

La industria, además de vender menos, se enfrenta a un aumento de los costes, tanto los generales como los laborales, por lo que solo puede sostener sus cuentas con ingresos financieros o de otra índole, o generar unos menores beneficios. Los datos de la Central de Balances del Banco de España añaden que las ganancias de las empresas de este sector secundario se desplomaron un 72,7% en el primer trimestre de 2025 y un 42,5% en el segundo con respecto a los mismos periodos de 2024.

En cuanto a los gastos totales que tiene que afrontar, estos llevan 15 trimestres consecutivos de alzas, aunque se están moderando con respecto a los ejercicios de finales de 2022 y principios de 2023. Entonces llegaron a superar el 13% y ahora están avanzando a unos ritmos de entre el 4 y el 5%.

La industria abarca desde compañías alimentarias, textil o químicas, hasta mineras, farmacéuticas o de maquinaria. Todas ellas se enfrentan desde hace meses a la guerra abierta por Donald Trump con los aranceles, una batalla que está desequilibrando el déficit comercial de España. El desequilibrio exterior se está agudizando, ya que las exportaciones apenas crecen y las importaciones suben con cierto brío.

Entre enero y septiembre, del año pasado, se produjo un crecimiento de las primeras de apenas el 0,5%, hasta los 288.339 millones; mientras que las segundas se elevaron un 5%, hasta 329.446 millones. Con ello, el déficit alcanza el 3,5% del PIB. En el acumulado anual, España registra un déficit comercial de 41.106 millones, un 52% más que entre enero y septiembre de 2024 y que supera los 40.200 de todo 2024.

Si el actual desempeño se mantiene en el cuarto trimestre del año, 2025 debería cerrar con un desequilibrio en torno a los 60.000 millones, lo que supondría el segundo dato más alto desde la crisis financiera de 2008, solo superado por los 71.603 millones de 2022, cuando el comercio exterior registró un agujero de unos 94.000 millones. Esto hizo que ese desequilibrio representara un 8,5% del PIB.

La relación de España con las dos principales economías del mundo, Estados Unidos y China, sigue siendo altamente deficitaria a nivel comercial, incluida la industria, con un aumento en el desequilibrio en la balanza comercial de más de 6.500 millones de euros en solo nueve meses.

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