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Economía

Davos detecta en España problemas de polarización, infraestructuras y pensiones

El Gobierno promociona su Fondo Soberano mientras el Foro plantea el riesgo de la deuda pública española

Davos detecta en España problemas de polarización, infraestructuras y pensiones

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en el coloquio 'Health and Prosperity through Prevention', en el Foro Económico Mundial de Davos, en 2025. | Pool Moncloa / Borja Puig de la Bellacasa.

El Foro de Davos reúne a partir de este martes a los principales líderes políticos —entre ellos Donald Trump, en plenas tensiones diplomáticas— y empresarios del mundo para debatir los desafíos económicos, tecnológicos y geopolíticos, con una proyección de riesgos como los que se dan a conocer en el Informe de Riesgos Globales, por cuya lupa han pasado 116 países analizados por 1.300 expertos.

Con la ausencia de Pedro Sánchez —a causa del trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)—, este Foro da relevancia a una larga lista de aspectos. En el informe mencionado, España sale mal parada en polarización social, escasez de talento y mano de obra —como han denunciado las patronales empresariales—, insuficiencia de servicios públicos y protección social —incluyendo en este indicador las infraestructuras, la educación y las pensiones—, deuda pública, falta de oportunidades económicas y desempleo.

Esta última variable mide —según el Informe de Riesgos Globales al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE— el deterioro estructural de las perspectivas laborales y las condiciones de trabajo y/o barreras persistentes para la realización del potencial económico y la seguridad. Incorpora también en el balance la erosión de los derechos de los trabajadores, el estancamiento de los salarios, el aumento del desempleo y el subempleo, el desplazamiento debido a la automatización o la transición ecológica, el estancamiento de la movilidad social y el acceso desigual a las oportunidades educativas, tecnológicas y económicas.

La sostenibilidad de las pensiones

Como en otros años, el Informe del Foro Económico Mundial de Davos analiza los factores de riesgo que tienen los países en cuanto al estallido de la burbuja inmobiliaria, la concentración de recursos y tecnologías estratégicas, la criminalidad y las actividades económicas ilícitas, las interrupciones en cadenas de suministros, la recesión, la inflación, la pérdida de biodiversidad y la escasez de recursos naturales, como son los alimentos y el agua.

Además, se detiene en aspectos económicos como el talento, la falta de mano de obra y la insuficiencia de los países en infraestructuras, en educación, en servicios sociales y en pensiones.

España es uno de los países que manifiesta riesgos por la sostenibilidad de esta prestación. Y lo hace junto a socios europeos como Alemania, Francia, Italia, Bélgica e Irlanda. También con otros países como Venezuela, Yemen, Zambia, Angola, Senegal, Filipinas, Perú, Mongolia, México y Marruecos.

La creciente polarización social

En lo que destaca España con especial preponderancia, a tenor del estudio elaborado por el Foro de Davos, es en polarización social, detectada como primer riesgo para nuestro país, junto a otros de América Latina y de Asía oriental.

La polarización social —explica el informe de Davos— erosiona la confianza en las instituciones que durante mucho tiempo han gobernado y configurado las sociedades, y esa es la causa de que a los ciudadanos les resulte cada vez más difícil saber dónde acudir para obtener información veraz y precisa, especialmente en Internet.

En segundo lugar, «el contrato social entre los ciudadanos y los gobiernos, especialmente en las economías avanzadas, va a la zaga de las transformaciones económicas y tecnológicas, lo que erosiona aún más la confianza y exacerba la polarización social. En tercer lugar, las necesidades a largo plazo, como la acción climática, se ven envueltas en vientos cruzados sociales, políticos y económicos, lo que abre nuevas vías de impacto del riesgo».

«En un mundo cada vez más fragmentado e impregnado de nuevas capacidades tecnológicas, la información es vulnerable a la manipulación con el fin de influir en los resultados políticos o, de obtener beneficios económicos». Esto puede «contribuir a profundizar las fracturas sociales y políticas, agravar los agravios, endurecer las creencias, reducir el pensamiento crítico y amplificar las opiniones extremistas».

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la clausura de la XVI edición del foro financiero internacional ‘Spain Investors Day’. | EP

De las noticias ‘fake’ a la verdad de la deuda

En ese marco, un área problemática particular es la proliferación de deepfakes (vídeos, imágenes y grabaciones de audio alterados digitalmente). En los últimos cinco años —afirma este informe del Foro de Davos—, la creación de deepfakes se ha vuelto más fácil, más barata y más convincente. Si bien el uso de deepfakes durante el «superaño electoral» de 2024 era todavía un fenómeno relativamente nuevo, han comenzado a proliferar y a tener una mayor influencia en la política y los procesos electorales. El uso de los deepfakes como arma puede socavar la confianza en las instituciones democráticas, contribuir a una mayor polarización política y conducir a la incitación a la violencia política o a la agitación social.

Mientras el Gobierno de España promociona su Fondo Soberano, el informe de Davos encuentra otro riesgo en nuestra deuda pública, corporativa y familiar. Durante los próximos dos años habrá un gran volumen de deuda que necesita refinanciarse a nivel mundial y «el 45 % de la deuda soberana de los países de la OCDE vence entre 2025 y 2027, en parte debido a las grandes emisiones nuevas durante la pandemia en 2020-2021». El informe añade: «Además de esta importante necesidad de refinanciación de la deuda soberana, los grandes déficits fiscales requerirán una emisión adicional sustancial de deuda».

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