La tragedia de Adamuz sacude Fitur en pleno debate sobre la fiabilidad del ferrocarril
Una de las ferias de turismo más importantes del mundo arrancará en pleno luto nacional por la tragedia

Fitur en su edición de 2025.
La tragedia ferroviaria registrada en Adamuz (Córdoba) ha alterado de forma significativa el arranque de Fitur, la principal feria turística de España y uno de los grandes escaparates internacionales del sector. El suceso, ocurrido a escasos días del inicio del evento en IFEMA, ha provocado cancelaciones, reajustes institucionales y un clima de contención que contrasta con el habitual tono optimista con el que el turismo español inaugura el año. Se trata de una feria de marcado carácter internacional, tal y como intentan remarcar los organizadores, pero que obviamente no escapa a un suceso trágico de tal magnitud.
El Ayuntamiento de Sevilla ha suspendido un acto previsto en Ifema en el que se iban a presentar iniciativas turísticas propias de la ciudad, porque la prioridad ahora, explican, es acompañar en el dolor a los afectados por la tragedia. La Junta de Andalucía ha decidido que sus principales autoridades políticas no participarán en las presentaciones oficiales del pabellón regional; dejan al frente únicamente a cargos técnicos para atender reuniones sectoriales. La feria levantará el telón de su 46ª edición el miércoles en Madrid para profesionales, pero que no será hasta el jueves cuando se produzca la inauguración oficial y tradicional de los Reyes.
Un inicio de una de las principales ferias de turismo del mundo que se producirá en pleno luto nacional por el accidente en Adamuz. Estas medidas reflejan un movimiento común en diversas administraciones públicas: dar prioridad al duelo y mostrar respeto ante una tragedia que ha golpeado emocionalmente a varias comunidades autónomas y a familias de toda España. Fuentes del sector muestran a THE OBJECTIVE su consternación, pero también su preocupación por los efectos que una tragedia de este calibre, unida a los problemas que los trenes han sufrido durante todo el verano, puedan tener en el sector.
Cancelación de principales eventos
El impacto del suceso se ha dejado sentir especialmente en el ámbito político. Ayuntamientos y gobiernos autonómicos con fuerte peso turístico han decidido reducir su exposición mediática en la feria, una decisión que responde tanto a la presión social como a la necesidad de evitar mensajes triunfalistas en un contexto de duelo. Pero también ha tenido un efecto inmediato en los tradicionales eventos previos a esta feria. El único evento que no se ha cancelado ha sido la XII edición de Hotusa Explora celebrada este lunes a primera hora en Madrid.
Sin embargo, el Foro de EXCELTUR, que tenía previsto celebrar este martes en el Auditorio Norte de IFEMA su decimotercera edición, se ha suspendido. «Lamentamos profundamente los inconvenientes que le pueda causar, pero estamos convencidos de que es la decisión que nos reclama la situación actual, para ofrecer una imagen del sector turístico sensible al dolor general que supone una tragedia que nos toca muy de cerca», ha apuntado la organización en un comunicado. CCOO también ha suspendido la presentación de su Informe de coyuntura sobre Turismo y Empleo.
Transportes y efectos
Más allá de las cancelaciones, la tragedia introduce elementos de análisis relevantes para el sector. El turismo español depende de forma creciente del ferrocarril como eje de movilidad sostenible, especialmente en los flujos entre Madrid y Andalucía, una de las principales regiones emisoras y receptoras de visitantes. Aunque no se espera un impacto estructural en las cifras turísticas, fuentes del sector admiten que el contexto puede afectar a corto plazo a la percepción de seguridad y a la logística de desplazamientos, en un momento en el que España busca consolidar su liderazgo en turismo sostenible y de calidad.
Al margen del accidente de Adamuz, el sector lleva varios meses solicitando mejoras en el servicio ferroviario tras los retrasos e incidencias de este verano. La semana pasada, Exceltur pedía en su informe anual «reforzar las inversiones de ADIF en el mantenimiento de las vías para responder adecuadamente al aumento de las conexiones y frecuencias y evitar los continuos retrasos que sufren los viajeros». Tras un verano marcado por los retrasos y problemas en la red ferroviaria española, el ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió en septiembre en el Senado que espera dos años críticos por las incidencias.
Unas palabras y una situación que indignaron al sector turístico. «No te puedo decir otra cosa que mostrar la indignación del sector. El tren era uno de los grandes activos de España», afirmaba entonces Carlos Garrido, presidente de la CEAV. En conversación con THE OBJECTIVE, el presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes aseguraba que se «está perdiendo la credibilidad en un medio que era infalible, estamos muy preocupados y está produciendo unos problemas enormes al sector». La tragedia de Adamuz ha irrumpido en la semana clave del turismo como un recordatorio de que el sector, pese a su fortaleza económica, no es ajeno a los acontecimientos que sacuden al país. Una edición que, previsiblemente, será recordada menos por los grandes anuncios y más por el contexto excepcional en el que arrancó.
