Las empresas turísticas llevan meses pidiendo reforzar el mantenimiento de las vías
Hace apenas una semana, Exceltur pedía en su informe «reforzar inversiones de ADIF en el mantenimiento de las vías»

Grupo de turistas.
Meses antes de la tragedia de Adamuz, el sector turístico ya reclamaba a Adif un mayor esfuerzo inversor en el mantenimiento de las vías. Tras un 2025 marcado por retrasos reiterados y fallos en la red ferroviaria española, las empresas turísticas alertaron de la progresiva pérdida de credibilidad de un medio de transporte que hasta hace pocos años se consideraba prácticamente infalible. En abril, el informe Valoración turística empresarial y perspectivas de cara a la Semana Santa, elaborado por Exceltur, subrayaba la necesidad de priorizar la inversión en infraestructuras básicas de comunicación, junto a otras carencias estructurales como la vivienda y la gestión de recursos.
En el informe posterior, centrado en las prioridades de la campaña de verano, el lobby turístico elevó el tono de advertencia. Aunque destacaba el «notable dinamismo de los indicadores de movilidad, impulsado por el aumento de capacidades, especialmente ferroviarias y aéreas», Exceltur ya señalaba una «creciente preocupación por la gestión de las infraestructuras que les dan soporte». En ese contexto, advertía de que «las alteraciones en los servicios ferroviarios ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la planificación y la coordinación operativa para garantizar la eficiencia del servicio durante la temporada alta».
Las incidencias en el servicio ferroviario se multiplicaron durante la primera mitad del año. Antes del inicio del verano, Exceltur insistió en la urgencia de asegurar el correcto funcionamiento de las infraestructuras clave para el tránsito de turistas, uno de los pilares de la imagen internacional de España. «No son admisibles los problemas continuos en la alta velocidad, ni la infradotación de medios humanos en el control de pasajeros y en servicios básicos como la limpieza en aeropuertos, que se han venido manifestando en las últimas semanas».
«Superación de capacidades»
Tras un verano marcado por los incidentes en la red ferroviaria española, la Alianza para la Excelencia Turística Exceltur —la asociación sin ánimo de lucro que agrupa a las principales empresas turísticas del país en los ámbitos del transporte, el alojamiento y las agencias de viajes— comenzó a elevar el nivel de alerta. En su informe de septiembre, el lobby advertía ya de la «superación de la capacidad de respuesta de algunas de las grandes infraestructuras aéreas y ferroviarias ante el incremento de la movilidad». Un mes después, en su informe de octubre, Exceltur incidía además en «la falta de inversión en la mejora de las instalaciones» y en «una errónea política de contratación de servicios básicos, basada en el ahorro de costes».
Hace apenas una semana, en su informe de perspectivas para 2026, la organización fue aún más explícita y reclamó «reforzar las inversiones de Adif en el mantenimiento de las vías para responder adecuadamente al aumento de conexiones y frecuencias y evitar los continuos retrasos que sufren los viajeros». Advertencias centradas en los problemas de fiabilidad, los retrasos y las incidencias recurrentes.
Fitur, con perfil bajo
La tragedia de Adamuz, en la que han muerto al menos 41 personas, ha alterado de forma significativa el arranque de Fitur, la principal feria turística de España y uno de los grandes escaparates internacionales del sector. El suceso, ocurrido a escasos días del inicio del evento en IFEMA, que abre sus puertas oficialmente este miércoles, ha provocado cancelaciones, reajustes institucionales y un clima de contención que contrasta con el habitual tono optimista con el que el turismo español inaugura el año.
Se trata de una feria de marcado carácter internacional, tal y como remarcan los organizadores, pero que obviamente no escapa a un suceso trágico de tal magnitud. De hecho, las cancelaciones han sido la nota predominante en los días previos a la feria que tradicionalmente servía de marco perfecto para diferentes foros del sector. Andalucía, una de las comunidades más turísticas de España, ha anulado todos sus actos en la feria. Iryo y Renfe también han cancelado su participación para ponerse a plena disposición de la comisión de investigación.
El gesto de solidaridad se ha extendido a otras comunidades autónomas y provincias, como Cantabria y Alicante, que han optado por suspender su agenda institucional y mantener únicamente los actos de carácter estrictamente profesional. Han hecho lo propio precisamente Exceltur, que este martes celebraba su tradicional foro anual, y CCOO, que el lunes tenía previsto presentar su informe sectorial coincidiendo con la feria.
