La mitad de los desempleados de las listas del paro en España tiene más de 50 años
Ceoma denuncia el edadismo que practican las empresas y propone un certificado de calidad para las que lo eviten

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo. | EP
La mitad de los desempleados que están hoy en las listas del paro en España tiene más de 50 años. Y la mayoría son mujeres. Esta es la denuncia que hace la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma) a partir de los datos de desempleo del mes del pasado diciembre ofrecidos por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Por ello, José Luis Fernández Santillana, presidente de Ceoma, ha alertado de la gravedad de la situación y propone medidas urgentes para luchar contra un fenómeno que tiene nombre: el edadismo. Según indica Fernández Santillana a THE OBJECTIVE, esto sucede «porque las empresas miran más la edad en un currículum que lo que verdaderamente sabe la gente. De hecho, cuando [uno tiene] entre 50 y 55 años, prácticamente [está] fuera de los procesos de selección. Así que el tema de fondo es que se prefiere contratar a un chaval joven, a cualquier precio, y no a personas que tienen hijos, hipotecas y que exigen un mínimo de salario digno».
Durante 2025, España formalizó un total de 14.414.887 contratos laborales, de los cuales solo el 9,2% fueron firmados por personas mayores de 55 años. Si se suman a los mayores de 50 años, se alcanzaría un 13,2%. El presidente de Ceoma destaca que «los datos reflejan un claro componente de edadismo en el mercado laboral, que responde a prejuicios estructurales que expulsan prematuramente del sistema laboral a trabajadores con experiencia y talento».
La discriminación de las mujeres
Por edades, el grupo poblacional de 20 a 24 años concentra el 19% de los contratos firmados, mientras que los mayores de 59 años apenas alcanzan el 3%. En su análisis, Fernández Santillana apunta a este colectivo «como el que menos oportunidades de contratación concentra» y subraya la «doble discriminación» que sufren las mujeres mayores de 50 años. Tanto es así que las mujeres representan un 60% del total de la población desempleada y el 28,55% son mujeres mayores de 50 años.
«Estos datos evidencian una doble discriminación por razón de edad y género que dificulta gravemente el acceso y la permanencia en el empleo de las mujeres mayores». Según datos oficiales, una de cada tres mujeres desempleadas forma parte del grupo de mayores de 50 años, superando en diez puntos a los hombres de la misma edad. Además, en todos los tramos de edad, los hombres concentran más contratos que las mujeres: un 53,2%.
Políticas activas de empleo para mayores
Ante esta situación, Ceoma reclama a las instituciones públicas y a las empresas «políticas activas de empleo específicas para mayores de 55 años», para crear un mercado laboral inclusivo capaz de aprovechar la experiencia y el conocimiento de las personas mayores.
La Confederación Española de Organizaciones de Mayores solicita que las empresas cuenten con «incentivos estables a la contratación y para el mantenimiento del empleo senior», así como promover «medidas efectivas contra el edadismo en los procesos de selección». Entre las propuestas que propone Ceoma, se encuentran los programas de recualificación y actualización de competencias a lo largo de «toda la vida laboral», explica Fernández Santillana, evitando así graves consecuencias económicas y sociales, lo que conlleva no contratar a las personas mayores «por el mero hecho de serlo, engrosando las listas del paro especialmente de larga duración».
Certificado de empresas amigables con personas mayores
Fernández Santillana define la situación como «un drama», «algo que las empresas podrían eludir haciéndose valer del peso que su responsabilidad social corporativa tiene sobre el tipo de contratos que hace».
Entre otras medidas, sugiere que se dé entrada a iniciativas como el Certificado de empresas amigables con personas mayores, un proyecto desarrollado por Ceoma que consiste en un reconocimiento de calidad para organizaciones que integran y respetan a los mayores como clientes, empleados o parte de su responsabilidad social, destacando iniciativas en accesibilidad, trato y diversidad generacional. El certificado y planteamiento no solo cuidarían la relación laboral con las personas de mayor edad en el mercado laboral, sino que también sería útil para cuando ya no trabajan.
En definitiva, «se trata de poner en marcha una política de personal que tiene que recuperar el contrato de relevo y que impregne las decisiones de grandes empresas», como apunta el presidente de Ceoma. Algunas Administraciones han tomado la delantera, como es el caso de «la Dirección General de Mayores del Ayuntamiento de Madrid, la Diputación de Cuenca y quizá pronto, también, la Dirección General de Mayores de la Comunidad de Madrid».
