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Economía

Las compras de los españoles en Navidad ratifican el frenazo en seco del consumo

Entre la segunda semana de diciembre y la primera de enero el gasto de los ciudadanos apenas creció un 0,3%

Las compras de los españoles en Navidad ratifican el frenazo en seco del consumo

Un usuario comprando por internet. | Europa Press

Un nuevo dato pone de manifiesto el estancamiento del consumo en España. Los primeros indicadores sobre el gasto de los ciudadanos en la Navidad ratifican el frenazo que está experimentando la demanda interna de los hogares. Las señales de esta ralentización comenzaron en verano con las vacaciones y se han extendido hasta ahora.

Las cifras recopiladas por THE OBJECTIVE indican que el dinero gastado por los españoles apenas creció en las dos últimas semanas de diciembre y la primera de enero. Un informe elaborado por el servicio de estudios de BBVA, a partir de los movimientos en sus sistemas de pago, señala que «el consumo se mantuvo prácticamente plano» con respecto al mismo periodo de 2024-2025. Apenas creció un 0,3% y en buena parte del país registró caídas, retrocediendo en 33 provincias.

Otro informe de Caixabank indica que el inicio de 2026 fue poco dinámico. Sus datos apuntan a que entre el día 1 y el 7 de enero el consumo doméstico avanzó un 1,1%. En su caso, anticipa que a partir de la segunda semana del mes, debido a las rebajas, el gasto se ha acelerado y ha retomado el crecimiento, al incrementarse un 6,6%.

Durante la Navidad, BBVA Research explica que se produjo una dicotomía, ya que hubo claras diferencias en el modo de gastar de los ciudadanos. Mientras que el comercio electrónico subió, el presencial descendió, con caída del volumen de las transacciones de pago, tanto en efectivo como con tarjetas.

El servicio de estudios del banco azul añade que se observaron caídas en «las partidas típicamente asociadas al consumo presencial y social, como bebidas alcohólicas y tabaco (5,0%), seguido de restaurantes y hoteles (4,6%)». También mermó el gasto en moda y calzado (3,9%), «un grupo tradicionalmente relevante en la campaña navideña».

El análisis por territorios de BBVA revela un comportamiento heterogéneo, según el cual «las grandes zonas económicas mostraron debilidad frente a una mejor evolución en provincias de menor tamaño». Las grandes ciudades típicamente tractoras del consumo registraron tasas negativas, como Madrid (1,4%), Barcelona (2,1%), Valencia (2%) y Vizcaya (2,1%). En cambio, algunas provincias de menor tamaño tuvieron una evolución más favorable, lideradas por Ceuta (+2,6%), Ávila (+2,2%) y Zamora (+2,1%).

Aunque la economía a nivel general va bien, con una evolución positiva del empleo y del PIB por el aumento de la población, los bolsillos de cada individuo o familia se están resintiendo poco a poco del aumento del coste de la vida. Por tanto, la disposición a gastar cada vez es menor y se mantienen más prudentes. También es destacable la evolución de los préstamos al consumo, los que financian las compras de bienes y servicios.

La cartera concedida por toda la banca está subiendo en este tipo de créditos a un ritmo no visto desde justo antes del estallido de la covid, en marzo de 2020, y se han disparado desde el verano. En septiembre y octubre aumentaron más un 11%, hasta el 12,5% en noviembre, y hasta el verano se expandían entre un 7 y un 9% en tasa interanual.

La ralentización del consumo se empezó a evidenciar en verano, cuando los españoles decidieron tener unas vacaciones menos alegres en términos económicos. En julio, el dinero depositado en los bancos apenas se contrajo. Tras el periodo estival, el saldo de cuentas e imposiciones de los hogares descendió de manera consecutiva en septiembre y octubre. En noviembre el volumen volvió a crecer, pero en dicho mes, coincidiendo con los descuentos del Black Friday, el gasto mostró una estabilización con respecto a las mismas fechas de 2024.

En Caixabank Research se muestran más optimistas sobre la evolución del consumo tras los datos de la segunda semana de enero, después del estancamiento navideño. En su análisis explican que «la mayoría de categorías presentan tasas de crecimiento por encima del 3,%, entre las cuales destaca la aceleración del ocio y la hostelería hasta el 3,7% y del comercio minorista, hasta el 3,3%». El gasto en transportes y gasolineras vuelve al terreno negativo y cae un 1,6%.

La vuelta a la senda positiva, destaca el documento de la entidad catalana, responde al «buen» comportamiento del comercio electrónico, que subió un 15% y, en menor medida, al crecimiento del 4,1% del consumo mediante recibos. El consumo presencial se mantiene en una tasa del 1,6%, un registro inferior al de diciembre.

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