La oferta de alquiler de larga duración pierde 33.418 inmuebles en un año
Barcelona repite como la provincia que concentra el mayor porcentaje de la caída de oferta nacional

Vivienda en alquiler | Archivo
La tensión en los alquileres continúa un año más, caracterizada por un descenso importante de la oferta y una fuerte presión de la demanda que se mantuvo en niveles significativos en 2025. De media, 135 personas contactaron con cada vivienda que salió al mercado en un plazo de diez días, según las últimas cifras del Barómetro del Alquiler de 2025 (4º Trimestre), un estudio en
el que el Observatorio del Alquiler impulsado por la Fundación Alquiler Seguro. Aunque la cifra supone una cierta estabilización frente al trimestre anterior, es significativamente superior a los 124 interesados con los que se cerró 2024.
Por su parte, la oferta de inmuebles disponibles ha continuado su senda descendente en la que lleva instalada ya unos años, con una caída de 33.418 viviendas en tan solo un año. La consecuencia de este desajuste es un precio medio nacional que se sitúa en los 1.184 euros. Las mayores presiones siguen en Barcelona que ha marcado un nuevo máximo y a mucha distancia otras provincias como Islas Baleares, Madrid, Lleida. Barcelona repite como la provincia que concentra el mayor porcentaje de la caída de oferta nacional, un 34,7%, tras perder 11.594 inmuebles en un año.
Cierta estabilización
Mientras, según Sergio Cardona, analista del observatorio, la demanda se está estabilizando, pero a niveles muy altos a nivel nacional. El precio medio del alquiler en España cierra el año en 1.184 euros, lo que representa un incremento anual del 5,9%. Este dato confirma una notable desaceleración frente al 11,3% registrado en 2024. Esta estabilización, detectada en los últimos seis meses en mercados como Barcelona (1.643 euros), Madrid (1.584 euros) o Málaga (1.269 euros), responde a una realidad económica: los inquilinos ya destinan casi el 40% de sus ingresos netos a la renta mensual, un umbral que imposibilita seguir asumiendo incrementos de precio al ritmo de años anteriores.
Esta cierta moderación en las grandes ciudades se produce, según Fernando Pinto, analista del observatorio, porque «la renta disponible de los hogares no está creciendo como pensábamos». Es decir, desde el servicio de estudios apuntan a que los precios van a seguir tendiendo a esta cierta estabilización en el alquiler porque las familias ya no pueden dedicar más ingresos a pagar el alquiler. «Tienen que hacer frente a otros gastos de alimentación, costes de calefacción y esto está haciendo todo mella», apuntan.
