La paradoja de los huevos: el alimento fresco que más sube de precio y que más se consume
Los ciudadanos gastaron en la cesta de la compra un total de 131.000 millones de euros en 2025, un 5,8% más

Lote de huevos.
Los huevos han demostrado ser un producto de lo más resiliente. Este alimento se ha convertido en el fresco con mayor crecimiento en consumo en España, desafiando la fuerte subida de precios registrada en el último año. Pese a encarecerse un 23%, su demanda no solo no se ha resentido, sino que ha avanzado por encima del resto de categorías de frescos y se consolida como uno de los alimentos más estables de la cesta de la compra. Según los últimos datos de la consultora NIQ, el consumo de huevos ha crecido a mayor ritmo que el de otros productos frescos en un contexto marcado por la inflación alimentaria, tal y como se puede ver en la imagen inferior.
Esta evolución contrasta con el comportamiento de otras categorías, más sensibles al alza de precios, y refuerza el papel del huevo como producto básico para los hogares. Los analistas consultados explican este fenómeno por varios factores. Por un lado, su relación calidad-precio, que sigue siendo competitiva frente a otras fuentes de proteína animal, también afectadas por incrementos de costes. Por otro, «su versatilidad y frecuencia de consumo», que lo convierten en un alimento difícil de sustituir, incluso en escenarios de menor poder adquisitivo o de precios disparados, como el actual.
Según los datos de NielsenIQ Total Mercado, que monitoriza las compras de productos envasados y frescos en hipermercados, supermercados, tradicionales y tiendas especialistas, el consumo en volumen de huevos ha aumentado un 6,6% en 2025 con respecto a 2024. Un fuerte incremento que se produce en un momento en el que el precio de este producto se ha disparado un 22,7%. Ese aumento importante en el volumen de huevos demandados contrasta con otros aumentos más tímidos como el del pescado, con un crecimiento de apenas el 0,2% tras experimentar un aumento de precios del 5,6%.
Aumento de precios
El aumento del precio responde, entre otros motivos, al encarecimiento de la energía, la alimentación animal y los costes derivados de los cambios regulatorios en el sector avícola. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido con otros productos – como ocurrió con el aceite de oliva-, estos incrementos no han provocado una caída significativa de la demanda. La evolución de los precios es multifactorial, según recordaban hace unas semanas Federovo y Aseprhu. «Desafortunadamente, la influenza aviar ha impactado habiéndose tenido que sacrificar al 5% del censo, lo que reduce la oferta y tensiona los precios», añadían desde el sector.
Tras este ‘bache’, los expertos consultados por THE OBJECTIVE señalan que la oferta tardará en normalizarse entre seis meses y un año, el tiempo necesario para que las granjas puedan recuperarse progresivamente tanto económicamente como en volumen de gallinas ponedoras. España es 120% autosuficiente en huevos y habitualmente exporta alrededor del 20% (principalmente a la UE), lo que permite ajustar temporalmente exportaciones para dar prioridad al mercado interno cuando hay tensiones.
Proteína sin sustitución
En los últimos años, el huevo se ha situado como uno de los alimentos mejor valorados por los consumidores españoles y una de las proteínas de referencia en la dieta, muy alineada con las tendencias de alimentación creciente, saludable y real food. Estos datos colocan al huevo como uno de los grandes ganadores del actual contexto económico: un producto capaz de absorber fuertes subidas de precios sin perder peso en la cesta de la compra, y un indicador de cómo el consumidor ajusta hábitos sin renunciar a factores básicos clave.
Al mismo tiempo, consolida la tendencia positiva de los últimos cinco años en el consumo de huevo en los hogares que se ha incrementado un 17% desde 2019. Este comportamiento se enmarca además en una evolución más amplia del mercado de frescos, que mantiene un mejor desempeño que el de los productos envasados. En un entorno de contención del gasto, los hogares dan prioridad a los alimentos percibidos como esenciales, lo que beneficia al huevo frente a opciones más prescindibles.
Los ciudadanos gastaron en la cesta de la compra un total de 131.000 millones de euros en 2025, un 5,8% más que el año anterior, debido a un comportamiento positivo de los volúmenes, que registraron un incremento del 2,5% y en un entorno en el que el precio promedio ha experimentado un repunte del 3,2%, según se desprende del informe de NIQ.
