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Economía

El encarecimiento de la vivienda aviva el fenómeno de los 'herederos okupas'

La escasez y los altos precios del mercado llevan a herederos y familiares a ocupar inmuebles irregularmente

El encarecimiento de la vivienda aviva el fenómeno de los ‘herederos okupas’

Varias personas sujetan un cartel que reza 'Okupas no' durante una protesta.

Más allá de la okupación ilegal tradicional, la carestía y la dificultad de acceso a la vivienda están provocando que emerja con fuerza una figura distinta: la del heredero o familiar que reside en un inmueble vacío sin haber formalizado la herencia o el uso legal de la vivienda. Un fenómeno creciente, según los expertos consultados, y que combina necesidad habitacional, inseguridad jurídica y disfunciones del mercado inmobiliario. El encarecimiento sostenido del alquiler y la escasez de oferta están modificando las vías de acceso a la vivienda en España.

«Hay una relación directa. Cuanto más complicado está el mercado del alquiler, hay una mayor okupación. Cuando los precios del alquiler suben de forma desproporcionada y la oferta de vivienda es escasa, muchas personas se encuentran con grandes dificultades para acceder a una vivienda por las vías legales habituales», asegura Antonio Martínez, socio de Martínez Lafuente abogados, un despacho especializado en derecho inmobiliario.

Algunos herederos que no pueden permitirse alquilar un piso ni comprar una vivienda optan por ocupar ilegítimamente inmuebles heredados —o en proceso de herencia— como única alternativa habitacional, provocando el fenómeno del ‘heredero o familiar okupa’. «La okupación en general está aumentando y esto es una modalidad más que está creciendo en los últimos tiempos», asegura Martínez en conversación con THE OBJECTIVE.

Diferentes casuísticas

Es un fenómeno que está creciendo, asegura. «Parte de la casa es suya, pero también de otros hermanos. Uno no puede quedarse hasta que se reparta la herencia. Además, este perfil de okupas se suelen quedar bastante tiempo», explica el abogado. En estos casos, los inquilinos irregulares suelen argumentar que han cuidado de sus padres en sus últimos momentos y que por ese motivo tienen derecho a permanecer en la vivienda a modo de recompensa.

Otro motivo que se suele argumentar, según el abogado, es que en algún momento los padres han comentado que tenían intención de donar la vivienda al ‘heredero okupa’. No obstante, recuerda que «estos argumentos no tienen ninguna validez, ya que la ley no establece un derecho especial de los hijos a okupar la casa en el caso de que hayan cuidado a sus padres». Además, con respecto a la supuesta donación, es necesario que haya una escritura de donación elevada a registro público para que tenga validez. 

«En medio de estas excusas, lo que hacen es ‘yo me quedo aquí y no firmo la herencia‘. Están en una situación indefinida que puede durar lo que el okupa quiera si el resto de herederos no pone remedio», añade. Unas situaciones que, tal y como ellos están percibiendo en el despacho, generan abundantes problemas en muchas familias. «Es posible que otro hermano necesite liquidez y vender el piso, si se da esa situación la casa no se puede vender porque hay un okupa o se vende a mitad de precio, genera mucho perjuicio para el resto».

Procedimiento para el ‘okupa heredero’

Paradójicamente, el abogado recuerda que el procedimiento para acabar con el okupa heredero es mucho más sencilla y rápida que el «okupa tradicional de patada en la puerta», ya que con este tipo de situación los afectados no tienen el plazo de 48 horas de la denuncia previa para poder realizar el desalojo. De hecho, «hay un procedimiento específico que se llama desahucio por precario». En primera instancia, el abogado recomienda al resto de familiares herederos afectados por una situación similar intentar negociar el pago de un alquiler con el heredero okupa.

Precisamente por la situación de los alquileres, el heredero okupa no suele abandonar la vivienda por iniciativa propia. Espera siempre a que los herederos vayan a los tribunales. «En ocasiones se puede negociar ofreciéndole la posibilidad de no reclamar el alquiler que debía de haber pagado al resto de los herederos a cambio de que se vaya de la vivienda», explica. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los herederos pueden reclamar al okupa los daños derivados de la ocupación que se pueden cuantificar en el alquiler que un tercero hubiese pagado por estar en la vivienda.

Al iniciar el procedimiento judicial, el proceso puede durar como máximo un año y medio. «Es tiempo, pero es más tiempo si este problema se enquista o de repente ese familiar tiene hijos menores. Ya serían vulnerables y sería todo más complicado», argumenta Martínez.

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