Brecha turística: el crecimiento extranjero multiplica por seis al nacional desde 2021
La diferencia refleja un cambio estructural en el modelo de demanda y configura un mercado turístico de dos velocidades

Turistas visitando Málaga. | Europa Press
El turismo español consolida una recuperación asimétrica tras la pandemia. Desde 2021, la llegada de visitantes extranjeros se ha disparado un 224%, frente al incremento del 36% registrado por los viajeros residentes, según los datos del informe sobre turismo publicado por CCOO elaborado a partir de los datos de Frontur y las encuestas de ocupación de establecimientos turísticos publicadas por el INE. La diferencia no es coyuntural: refleja un cambio estructural en el modelo de demanda que está configurando un mercado turístico de dos velocidades, según los expertos consultados por THE OBJECTIVE.
El sindicato considera que las políticas de precios aplicadas por el sector —con subidas generalizadas en alojamientos, transporte y restauración— han tensionado especialmente a la demanda interna. En un contexto marcado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares, el consumidor nacional ha demostrado una mayor sensibilidad a las alzas tarifarias, moderando su ritmo de viajes. Por el contrario, el turismo extranjero ha actuado como motor de la recuperación. Con mayor capacidad de gasto y menos expuesto al deterioro del consumo doméstico, el visitante internacional ha absorbido los incrementos de precios sin frenar su demanda. El resultado es una brecha que multiplica por seis el crecimiento del mercado nacional.
Este desplazamiento progresivo de la demanda interna no es un fenómeno menor. La creciente orientación de la oferta hacia el cliente extranjero está redefiniendo la estructura del sector. Así, los hoteles y operadores dan prioridad a segmentos de mayor rentabilidad, elevan el precio medio por habitación y concentran la actividad en destinos y productos de alto valor añadido, según el sindicato. La consecuencia es doble. Por un lado, el sector alcanza cifras récord de ingresos y consolida márgenes. Por otra parte, el turismo nacional queda relegado o reduce su frecuencia de viaje a nivel nacional, lo que afecta especialmente a destinos tradicionalmente dependientes del viajero residente y a temporadas medias o bajas.
Dependencia del mercado exterior
Una tendencia que también aprecia Exceltur, la asociación que agrupa a las empresas más relevantes del sector. Según su último informe, en el año 2025 se ha consolidado la distancia entre el notable crecimiento de la demanda extranjera y el estancamiento de la española en sus viajes por España, dentro de una tendencia generalizada de reducción de la estancia media, pero de crecimiento del gasto diario en destino.
Los expertos advierten de que una dependencia excesiva del mercado exterior aumenta la vulnerabilidad ante shocks internacionales —crisis económicas en países emisores, tensiones geopolíticas o cambios regulatorios—. Además, la erosión del turismo interno podría tener un impacto sobre la cohesión territorial y estabilidad del empleo en determinadas zonas. Mientras, la demanda extranjera se erige como el principal dinamizador de las ventas de las empresas turísticas españolas, en un contexto de creciente disparidad de comportamiento por mercados.
Según apunta Exceltur, la demanda española se estanca en sus viajes por España y crece de forma notable en sus viajes al exterior, lo que favorece a las agencias de viajes y las empresas de transporte. Durante el año pasado, según el informe del lobby turístico, la demanda extranjera ha evolucionado positivamente dentro de los nuevos rangos de normalidad, con un patrón de crecimiento de mayor rentabilidad que prima ingresos (7,9%) frente a afluencia (3,4% turistas y 1,4% pernoctaciones comparados con 2024), en un contexto de reducción de la estancia y favorable dinamismo de tipologías alojativas de mayor valor añadido (mejora del 3,1% en pernoctaciones en hoteles de cuatro y cinco estrellas) y el aumento del gasto medio diario (4,5%).
España encara así una paradoja: mientras el sector celebra cifras históricas de visitantes y facturación, el acceso al turismo se encarece para una parte creciente de su propia población. La cuestión de fondo no es solo cuánto crece el turismo, sino quién puede permitirse participar en él.
Hoteles de lujo
Dentro de este cambio de tendencia, los hoteles de lujo tienen especial protagonismo. De hecho, la evolución del RevPAR, indicador estrechamente vinculado al grado de ocupación de los establecimientos, muestra que los hoteles de cinco estrellas gran lujo son los que más han incrementado su rentabilidad, con un aumento del 135% desde 2021. Además, han mantenido una demanda claramente al alza —reciben un 116% más de viajeros y facturan un 120% más por pernoctaciones—, con lo que se consolidan como el segmento más competitivo del mercado.
Durante 2025, según los datos de Exceltur, el crecimiento de las pernoctaciones en hoteles de cuatro y cinco estrellas (3,1%) ha más que duplicado el avance medio del conjunto hotelero (1,4%), en un contexto en el que las estancias en establecimientos de menor categoría retroceden (1,9%). La demanda extranjera muestra un mayor dinamismo en destinos en los que los procesos de reposicionamiento de su oferta turística han sido más intensos. Las tres regiones que lideran los crecimientos, captando siete de cada diez nuevas pernoctaciones hoteleras de extranjeros en España hasta noviembre, son la Comunidad de Madrid (+976.067 pernoctaciones), la Comunidad Valenciana (+722.167 pernoctaciones) y Baleares (+506.650 pernoctaciones).
