Los autónomos ganan el 90% de los litigios por la devolución de las ayudas de la covid
Una normativa «confusa» y los errores de las mutuas en la tramitación han llevado a centenares de reclamaciones

Un juzgado de lo mercantil en una imagen de archivo. | EP
Los autónomos que se ven obligados a devolver las ayudas concedidas por el Gobierno durante la covid y que recurren ganan en la gran mayoría de casos. Durante la pandemia, el Ejecutivo central lanzó siete convocatorias para salvar a los trabajadores por cuenta propia que habían tenido que cesar su actividad o habían visto cómo se esfumaba gran parte de su facturación como consecuencia de la crisis sanitaria. En 2024, las mutuas, que tramitaron estas líneas de apoyo económico, y la Seguridad Social empezaron a reclamar las devoluciones de las prestaciones correspondientes a los primeros decretos. Estos trámites continúan y proseguirán hasta que se analicen las últimas ayudas concedidas.
Los autónomos asistidos ascendieron a cerca de 1,5 millones. Estos programas se tuvieron que convocar con urgencia y no se necesitaba acreditar, en ese momento, el cumplimiento de los requisitos, que solo se ha revisado años más tarde. En la gran mayoría de los casos, cuando se recibe la notificación que reclama la devolución, se soluciona con un simple trámite en el que se demuestra el cumplimiento. Sin embargo, decenas de miles de afectados se han visto obligados a pagar, en algunos casos porque se acogieron a la convocatoria sin saber que no cumplían los supuestos y en otros por errores en la tramitación.
Para defender jurídicamente a los afectados, la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) colabora con la empresa Winforyou, cuyos abogados han recurrido cientos de casos. La gran mayoría de ellos se han ganado en juicio o en la instancia previa. El argumento ha sido que el caos de las normativas llevaba a confusión.
Habrá juicios al menos hasta 2029
Diego Valdés, consejero delegado de esta firma especializada en reclamaciones judiciales, explica a este diario que han interpuesto «unas 900 reclamaciones aproximadamente». De ellas «se han ganado casi el 90% de los casos». «En su día se concedieron casi el 100% de las solicitudes» y, debido a la celeridad de las convocatorias, «todo el mundo estaba llamando a las gestorías y mutuas y nadie sabía exactamente cómo funcionaba». Lamenta que la corrección de los trámites burocráticos se esté verificando ahora, con años de retraso.
Muchas de las reclamaciones contra las resoluciones de las mutuas se han ganado en la vía administrativa. Tras la audiencia previa, se pasa a la vía jurisdiccional, donde unos nueve de cada diez expedientes se han resuelto en favor del autónomo. Solo una parte de estos llegan a juicio. Algunos de ellos ya están sentenciados dando la razón al reclamante y «las mutuas normalmente no recurren» a instancias superiores. «En no muchos casos», el juez ha dado la razón a la mutua, y Winforyou sí ha recurrido algunas sentencias. Numerosos casos todavía están por llegar al juzgado, con fechas que llegan hasta 2029, casi una década después de la concesión de las primeras ayudas.
Normativa confusa
Valdés considera que «hay una gran cantidad de lagunas e incoherencias» en la normativa. El abogado considera que la ambigüedad, «contradicciones» y lagunas —recogidas en un informe del CGPJ— hacen de la normativa una «chapuza». Además, «había muchos errores de las mutuas, al haber concedido a gente que claramente no lo tenía que haber hecho, había confusiones en el periodo de cotización y la mayoría de notificaciones estaban mal hechas, se hacían por simple correo ordinario o electrónico y entraba por spam», cuando estas cartas deben ser «fehacientes».
Uno de los problemas más comunes ha sido que, como «la normativa era confusa» y el trámite no era el mismo según la ayuda a la que se optara o el tiempo que se llevara cotizando, a menudo se presentó documentación errónea, aunque el solicitante sí tuviera derecho a la ayuda bajo otro artículo del mismo real decreto.
«Hay muchos casos en los que la mutua concedió a personas que no tenían periodo de cotización suficiente y llevaban poco tiempo, pero el personal de las mutuas no estaba preparado y formado para guiar». Valdés apunta que se solicitaba por un artículo de la normativa y te lo concedían, pero era el de los que tenían cotización amplia y lo tenías que haber solicitado por el otro». «La mutua tenía la obligación de haber cotejado si la solicitud era correcta y, si no, advertir al autónomo».

