The Objective
El Gris Importa

Tenemos chico nuevo en la Reserva Federal

‘El Gris Importa’ analiza el nombramiento de Kevin Warsh como sucesor de Powell al frente del organismo monetario

Ya hay sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal. Se trata de Kevin Warsh, un financiero y ejecutivo bancario estadounidense de carácter conservador. En este sentido, su nombramiento no supone ninguna ruptura respecto de Powell. Tanto él como Warsh proceden de la, digamos, economía real. Ninguno de los dos tiene a sus espaldas una brillante carrera académica, como Janet Yellen, ni mucho menos puede presumir de un premio Nobel, como Ben Bernanke.

Ambos se han dedicado a ganar dinero, que es la métrica fundamental en la que se fija el presidente que los ha designado, Donald Trump. ¿Y cómo se ha acogido su nombramiento?

A diferencia de otros candidatos a los que se consideraba meros peones de Trump, Warsh es una figura mucho más institucional, con profundo respeto por la independencia de la Fed, de cuya Junta de Gobernadores no en vano formó parte entre 2006 y 2011. Por ello, todos los expertos han acogido favorablemente su nombramiento.

¿Todos los expertos? No. Paul Krugman resiste ahora y siempre a la opinión general. Dice que «muchos se han apresurado a caracterizar a Warsh como un halcón», pero él lo considera «una veleta política», que «está a favor de las restricciones monetarias cuando los demócratas están en el poder, pero que se vuelve partidario de mantener las imprentas de dinero a toda máquina cuando un republicano ocupa la Casa Blanca».

Y esto no es lo peor que Krugman dice de Warsh. «Warsh —sostiene Krugman— siguió criticando el dinero fácil incluso después de que la inflación que predijo alrededor de 2010 no se materializara. En lugar de cambiar de opinión, propuso nuevos argumentos para justificar su obcecada postura política, inventándose además nuevos principios sobre la marcha».

Añade Krugman que el antiguo secretario del Tesoro «Larry Summers calificó [el esfuerzo de Warsh para justificar la retirada de liquidez en un entorno de baja inflación y empleo aún débil] como «el análisis de política monetaria más confuso que he leído este año».

Y concluye que la única explicación que se le ocurre de por qué abundan tanto los juicios favorables a Warsh entre los expertos es que los economistas no quieren granjearse la enemistad del próximo presidente de la Fed y ver cómo se convierten en unos apestados y dejan de llamarlos para pedirles asesoramiento o invitarlos a lucrativas conferencias.

¿Quién lleva razón? ¿Está Warsh a la altura del cargo o es un lacayo de la Casa Blanca?

De todo ello debaten el profesor del IESE Javier Díaz-Giménez y el corresponsal económico de THE OBJECTIVE Miguel Ors Villarejo en este nuevo episodio de El Gris Importa.

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