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Economía

El hijo del dueño de Forestalia crea dos firmas patrimoniales en plena investigación judicial

Ha ganado posiciones desde que su nombre cobró fuerza en la red de presuntas irregularidades lideradas por Leire Díez

El hijo del dueño de Forestalia crea dos firmas patrimoniales en plena investigación judicial

El dueño de Forestalia, Fernando Samper. | Forestalia

Fernando Samper García, hijo del dueño de Forestalia, Fernando Samper Rivas, ha creado dos firmas patrimoniales en plena investigación judicial del denominadocaso SEPI y otra causa abierta en Teruel. Por esta última fue detenido un exalto cargo del Ministerio para la Transición Ecológica por supuestos amaños en permisos a la compañía aragonesa tras diferentes registros de sedes y domicilios particulares de la Guardia Civil.

El primogénito del propietario del gigante aragonés, que a su vez es directivo de la empresa —ocupa el puesto de director de desarrollo de negocio eólico y solar—, constituyó en Madrid dos sociedades holding hace apenas dos semanas. El 18 de febrero inscribió en el Registro Mercantil sendas compañías en el mismo domicilio social y con el mismo objeto social. Fernando Samper García figura como administrador único de las mismas, que tienen el nombre de Elysium Apex y Arcadia Lux, según los datos a los que ha accedido THE OBJECTIVE: una y otra tienen como finalidad «la adquisición por cualquier título, administración, gestión, dirección, disfrute y participaciones representativas del capital de cualquier clase de sociedades».

El hijo del dueño de Forestalia ha ido ganando posiciones en el grupo desde que su nombre cobrara fuerza el pasado diciembre en la red de presuntas irregularidades lideradas por el expresidente de la SEPI Vicente Fernández, en colaboración con el ex número tres del PSOE Santos Cerdán. Fernando Samper García fue nombrado a mediados de este año consejero delegado de Levitec Sistemas, una de las filiales del grupo maño dedicada a la instalación eléctrica y de centros de datos.

El propietario de Forestalia fue uno de los detenidos en la jornada de este martes, por un caso abierto el pasado verano por posibles amaños relacionados con la manipulación de Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA), necesarias para la tramitación de proyectos de parques eólicos y fotovoltaicos. Según los indicios recabados por los investigadores, Eugenio Domínguez, uno de los altos cargos en el Ministerio de Transición Ecológica en la etapa de la ahora comisaria europea Teresa Ribera, habría podido influir de manera irregular en la emisión de determinadas resoluciones ambientales, tal como adelantó este periódico.

Las sospechas sobre Forestalia han ido creciendo en los últimos meses, en el marco de diferentes casos que afectan al Gobierno de Pedro Sánchez. El gigante energético obtuvo una financiación de 17,3 millones de euros del Gobierno para uno de sus proyectos a través de la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides), una de las empresas públicas que fue registrada el pasado diciembre. La ayuda se otorgó a través del Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva (Faiip), creado a finales de diciembre de 2020 para combatir los efectos de la pandemia mediante la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2021.

Además, Forestalia y los Sumelzo, familiares de la secretaria de Estado para Iberoamérica, se intercambiaron sociedades mientras pagaban a Servinabar, constructora del socio de Santos Cerdán, Joseba Antxon Alonso. Además, compartió sede con otra empresa de este último, Next Generation Caliope Innova, hasta hace unos meses.

Pese a los posibles amaños para conseguir ayudas y proyectos, Forestalia no atraviesa por una situación financiera cómoda. Todo lo contrario. Su principal filial, Nearco, tiene comprometida su viabilidad futura. El auditor de las cuentas, BDO, advierte en el último informe sobre la capacidad de la compañía de mantenerse en funcionamiento. La consultora llama la atención sobre esta incertidumbre, que afecta también a la matriz del conglomerado, Fernando Sol.

«Diversos factores indican la existencia de una incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la sociedad para continuar como empresa en funcionamiento, de forma que pueda realizar sus activos y liquidar sus pasivos por los importes», explica BDO, que añade que no ha cambiado su opinión al respecto a pesar de los planes proyectados por Forestalia para corregir y mitigar su delicado estado económico.

Para intentar arreglar los problemas, la compañía tiene un plan de ventas de activos. En 2024, último año disponible, las desinversiones se dispararon y permitieron a Nearco impulsar sus resultados positivos. La filial de Forestalia logró 91,4 millones de euros, frente a los 53,7 millones de 2023. La intención de estas operaciones, según la empresa, era obtener los fondos suficientes con los que continuar con la actividad. Además, asegura tener un proyecto para deshacerse de bienes no estratégicos.

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