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Economía

Los agricultores anticipan subidas del precio del aceite de oliva por Irán y una menor cosecha

Ven insuficientes las medidas aprobadas por el Gobierno en el Consejo de Ministros extraordinario

Los agricultores anticipan subidas del precio del aceite de oliva por Irán y una menor cosecha

Botellas de aceite.

El aceite de oliva apunta a nuevas subidas en los próximos meses tras un año de descensos. El sector afronta una nueva campaña compleja con menor producción y costes al alza. La Sectorial de Aceite de Oliva y Aceituna de Asaja constata que la producción final será inferior a las estimaciones iniciales, en un contexto agravado por el encarecimiento de insumos derivado de la tensión internacional, especialmente tras el conflicto de Irán.

Según los datos provisionales de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), la producción acumulada alcanza 1,19 millones de toneladas hasta febrero, un 14% menos que en la campaña anterior. Detrás de este descenso está el tren de borrascas registrado entre enero y febrero, que ha dificultado la recolección, especialmente en Andalucía. Las lluvias, acompañadas en muchos casos de fuertes vientos, provocaron la caída de aceituna aún sin recoger, mientras que las inundaciones en algunas zonas y la falta de mano de obra en otras han impedido recuperar parte de esa producción.

Demanda fuerte

A pesar de este escenario, la demanda se mantiene firme. Las existencias totales a 28 de febrero se sitúan en 974.469,6 toneladas, de las que 738.954,9 toneladas están en manos de las almazaras, 227.423,4 toneladas en la industria envasadora —194.423,22 toneladas en graneles y 33.000 toneladas envasadas— y 8.091,3 toneladas en el Patrimonio Comunal Olivarero, según los datos que maneja la organización agraria. Las salidas acumuladas superan las 624.000 toneladas en lo que va de campaña y, de mantenerse este ritmo, el sector podría llegar al inicio de la próxima campaña con existencias mínimas. Lo que acabaría trasladándose a los precios, según explican fuentes del sector.

«La demanda sigue existiendo y las salidas son constantes, pero la ley de la oferta y la demanda no se está cumpliendo», según José Ugarrio, técnico de Asaja, que considera que «el precio del aceite debería incrementarse y no lo está haciendo». Por el momento. Una circunstancia que puede empezar a cambiar en los próximos meses si se mantiene el actual ritmo de comercialización. «Si las salidas siguen siendo fuertes, llegaremos al inicio de la próxima campaña con existencias muy bajas, y eso normalmente empuja los precios al alza», sostiene Ugarrio en conversación con THE OBJECTIVE.

Sin embargo, por ahora ese movimiento no se ha producido, pese a que el mercado ya muestra señales de tensión. En cualquier caso, el sector descarta un escenario de subidas extremas como el vivido en campañas anteriores y en el inicio de la guerra de Ucrania. «No hablamos de volver a precios de nueve euros», aclara, aunque sí considera que el equilibrio pasaría por niveles más sostenibles. «Lo razonable sería que el aceite se situara en torno a cinco o seis euros en origen».

Costes crecientes

La situación resulta especialmente preocupante para los productores, que afrontan además un fuerte incremento de costes en plena preparación del cultivo. La escalada del precio del gasóleo y los fertilizantes —muy vinculados al petróleo y al gas— se ha intensificado en las últimas semanas en paralelo a la inestabilidad geopolítica. «En un mes y medio, los fertilizantes han subido en torno a un 40%», advierte Ugarrio, en un momento clave del calendario agronómico marcado por las labores de abonado y mantenimiento del olivar.

Este aumento de los costes no se está trasladando por el momento al mercado, insisten otras fuentes del sector consultadas, pero el cambio podría ser inmediato «como reacción anticipada ante la expectativa de un mercado más costoso más adelante», explican otras fuentes expertas del sector. Por el momento, «en muchas explotaciones tradicionales, especialmente de secano, los precios actuales prácticamente no cubren los costes de producción», señala el técnico de Asaja. Una situación que, según el sector, tensiona la rentabilidad de la mayoría del olivar español.

Medidas insuficientes

En este contexto, los agricultores ven insuficientes las medidas aprobadas este viernes por el Gobierno en el Consejo de Ministros extraordinario. Unión de Uniones cree que, en lo que concierne al sector productor, «no ha evaluado en su correcta medida la gravedad de la situación ni sus consecuencias». La organización reclama una intervención mucho más intensa en medidas fiscales, legislativas y financieras, tanto de la Administración central como de las autonómicas, para prevenir los daños al sector agrario, a la economía general y a los consumidores.

La organización entiende, a falta de examinar lo que aún está por publicar en el BOE, que lo aprobado por el Consejo de Ministros relativo a la rebaja fiscal de combustibles y energía «es lo mínimo que cabía esperar». Unión de Uniones subraya que la reducción del IVA en el gasóleo y la ayuda de 20 céntimos por litro son una medida meramente coyuntural y se quedan muy lejos de la reivindicación de Unión de Uniones de un gasóleo profesional agrario con fiscalidad mínima en poste aplicada en precio en surtidor. «Para afrontar con responsabilidad una crisis como esta hacen falta algo más que eslóganes a favor de la paz», critican desde esta asociación de agricultores, que solicita la constitución de un fondo extraordinario de 1.500 millones de euros para la concesión de ayudas directas a las explotaciones agrícolas y ganaderas en los sectores más afectados.

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