Las reservas hoteleras en España resisten «de momento» a la inestabilidad por Irán
Reconocen que la evolución del conflicto en Oriente Medio podría generar disrupciones relevantes en verano

Personas en la playa con las sombrillas.
El verano mantiene la tendencia con una cartera creciente y una leve reducción de las cancelaciones hoteleras lo que confirma la confianza del turista en España. Es una de las conclusiones del Smart Observatory Primavera – Verano 2026, elaborado por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos y PWC que aborda la evolución y perspectivas del sector hotelero español de cara a los próximos años.
No obstante, los hoteleros también reconocen que la evolución del conflicto en Oriente Medio podría generar disrupciones relevantes, con impacto en el suministro energético, el coste de los combustibles, la operativa aérea y la estabilidad económica global. «Somos optimistas, pero con entre comillas, la inestabilidad de los dirigentes mundiales en tomar decisiones hace que en un minuto te cambia todo», ha apuntado Jorge Marichal González, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), durante la presentación de los datos del informe este lunes en Madrid.
A pesar de todo, somos el país «más competitivo en materia turística», ha apuntado, además de destacar que el entorno macroeconómico es bueno y que se están tomando las medidas adecuadas. El Índice Smart Observatory se sitúa en 1,01 para la primavera de 2026, lo que refleja una evolución estable, apoyada en la solidez del sector pese al contexto de incertidumbre geopolítica. El informe se desarrolla a partir de un índice compuesto por cinco indicadores clave: entorno macroeconómico, flujos turísticos, sentimiento del turista, intención de viaje y prospección futura.
Perspectivas favorables
Las perspectivas macroeconómicas continúan siendo favorables para el turismo, apoyadas en el alto nivel de empleo y la estabilidad del euríbor, que favorecen la capacidad de consumo. No obstante, el conflicto en Oriente Medio introduce un elemento de incertidumbre que podría afectar a la economía europea si se prolonga en el tiempo. En particular, el informe advierte de que una intensificación del conflicto podría impactar negativamente en el turismo si se producen tensiones en el suministro energético, encarecimiento del combustible, cierres de espacios aéreos o un deterioro de la estabilidad económica.
El inicio de 2026 muestra una evolución positiva de los flujos turísticos, con un incremento del turismo internacional (+300.000 viajeros) que compensa el retroceso del turismo nacional (-100.000 viajeros). No obstante, desde el sector descartan que el bajón en el turismo nacional se deba a la situación económica o de incertidumbre y lo achacan más al mal tiempo de la primera parte del año. El crecimiento internacional se apoya especialmente en mercados emergentes (Latinoamérica, Sudeste asiático y Australia) y en la recuperación de determinados mercados europeos (principalmente Reino Unido, Alemania, Francia e Italia).
