Los españoles se endeudan como antes de la covid: el crédito al consumo crece un 12,5%
La cartera de estos préstamos avanza a doble dígito desde septiembre y alcanza los 114.673 millones

Sede del BCE | Europa Press
Los españoles están teniendo que recurrir a los créditos al consumo para realizar sus compras de bienes duraderos. Estos préstamos han acelerado el paso en los últimos meses y la cartera concedida por toda la banca sube a un ritmo no visto desde justo antes del estallido de la covid, en marzo de 2020.
Los últimos datos muestran que el crecimiento de estos créditos se ha disparado desde el verano. En septiembre y octubre aumentaron más un 11%, alcanzando el 12,5% en noviembre, según las cifras recabadas por THE OBJECTIVE en el Banco de España. Hasta el verano, estaban expandiendo entre un 7 y un 9% en tasa interanual.
El total de financiación al consumo de las familias supera los 114.673 millones de euros. La bajada de los tipos de interés, las estrecheces económicas de los ciudadanos por el coste de la vida y las facilidades de los bancos para otorgar estos productos están detrás de la nueva eclosión de estos préstamos.
Al igual que ocurre con las hipotecas, los movimientos del BCE de ajustar el precio oficial del dinero ayudan al empuje de los créditos para la adquisición de muebles, vehículos u otros bienes. A esto se añade que, desde la vuelta de las vacaciones estivales, los españoles están perdiendo capacidad de ahorro, impulsando más aún su necesidad de sellar este tipo de financiación.
Esta subida tan significativa coincide con las ofertas por el Black Friday, que los hogares aprovechan para realizar compras masivas por los descuentos de los comercios. Este año, además de haber recurrido más a los préstamos, los ciudadanos han sido más cautelosos que anteriormente, confirmando que los bolsillos están menos llenos. Este periódico ha venido informando que el saldo de depósitos de las familias se contrajo en septiembre y octubre de manera consecutiva, algo que no ocurría desde mediados de 2023, cuando los tipos estaban por las nubes y los españoles utilizaron parte del ahorro para amortizar hipotecas anticipadamente.
En la actualidad, los bancos están concediendo estos créditos a un interés del 6,85% tras el ajuste monetario, aunque en plazos superiores a cinco años la media se sitúa por debajo del 6%. En noviembre del año pasado el tipo aplicado por los bancos y por los bancos y los establecimientos financieros superaba el 7%, habiendo llegado a rozar el 8%. Estas tasas sobrepasan con creces las reclamadas en las hipotecas, de menos del 3%, pero entrañan mayores riesgos para las entidades a pesar del control reciente de la morosidad. Cuanto menor es el periodo de vencimiento, mayor es el tipo.
Algunas firmas ofrecen créditos al consumo con intereses muy superiores, sobre todo en los conocidos préstamos rápidos, que no forman parte de esta categoría. El Gobierno tiene previsto culminar este enero una normativa que pondrá topes al precio de una parte de la financiación. Según anunció hace unos días el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, la legislación que se está ultimando tiene como prioridad aumentar la transparencia y proteger a los consumidores.
En una entrevista en la Cadena SER, el ministro explicó que, además de establecer límites en los intereses, se fijará un plazo mínimo de 24 horas para que los ciudadanos puedan aceptar la oferta de crédito con la debida información y reflexión. Cuerpo, que no ofreció detalles sobre la normativa, indicó que la medida elevará la protección «en tres dimensiones».
Desde el estallido de la pandemia, la cartera de préstamos al consumo se ha incrementado en unos 20.000 millones, pero su evolución ha sido dispar en todo este tiempo, aunque con crecimientos moderados desde la primavera de 2021, cuando se quitaron todas las restricciones de movilidad por el coronavirus. Hasta los últimos meses, eso sí, no se había registrado un avance de doble dígito.
Es previsible que las entidades muevan hacia arriba a partir de ahora los tipos de interés que cobran, debido al mantenimiento de las tasas oficiales y al repunte que está experimentando el euríbor. En hipotecas los bancos ya están aplicando ligeros encarecimientos y en los depósitos también están pagando más. Además, se espera que la senda alcista de estas operaciones continúe en el año que acaba de empezar.
